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Fecha de publicación: 2020-09-20
La cultura tenía que llegar a casa. Así lo entendieron las Guardianas de la Cultura. Ellas nos demuestran en esta época de reflexión y vida adentro que el arte y la cultura son fundamentales para nuestro bienestar y desarrollo como sociedades.
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Mujeres Desafiantes 2020: Guardianas de la cultura: Enriquecer la vida en la pandemia

En los últimos meses, la cuarentena y el aislamiento abrieron espacios para la cultura y las manifestaciones artísticas. Ya no afuera, sino adentro.

Entrevistas: Roberto Fonseca (Nicaragua), Luis Alberto Sierra (Panamá), Zaida Rojas (Guatemala) y Daniel Zueras (Costa Rica)

La cultura tenía que llegar a casa. Así lo entendieron las Guardianas de la Cultura. Ellas nos demuestran en esta época de reflexión y vida adentro que el arte y la cultura son fundamentales para nuestro bienestar y desarrollo como sociedades.

Una actriz maya-guatemalteca que conquista festivales internacionales de cine; la primera cineasta centroamericana candidata a un Goya, la fundadora de la Feria del Libro en Panamá y una pionera en la academia panameña de la lengua y una indígena que lucha por los derechos de las mujeres e indígenas en Costa Rica. Son las Guardianas de la Cultura y de nuestra identidad en Mujeres Desafiantes 2020.

Preservar la cultura, es preservar la identidad, y por ende preservar las tradiciones. Solo vamos a poder preservarla si la tocamos, si la conocemos, si la hacemos propia, si la defendemos. Creo que todas las expresiones artísticas de cada país deben ser preservadas y potencializadas. Lamentablemente, en países pobres como los nuestros la cultura, históricamente ha tenido un lugar poco destacado en las asignaciones presupuestarias y en las políticas de estado. Pero la cultura va del mano con el desarrollo de las sociedades y con tener mejores ciudadanos”. Lo dice Claudia Neira, directora de Centroamérica Cuenta.

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Neira, junto al laureado escritor nicaragüense Sergio Ramírez, presidente de Centroamérica Cuenta, lanzaron a finales de marzo “Autores en Cuarentena”, una iniciativa de conversatorios vía FB Live y Youtube que permite a los lectores encontrarse con los escritores.

Otra lección ganadora es la que tuvo en plena pandemia Orit Btesh, presidenta de la Cámara Panameña del Libro e impulsora de la Feria del Libro de Panamá, a la que solían llegar más de 100.000 personas en seis días, y que debió ser cancelada este año como evento presencial. La desarrollaron digitalmente en agosto, en una plataforma tridimensional. Alcanzaron 184.137 visitas a todas las plataformas, más de 1.400.000 interacciones y visitas de 50 países. Orit se siente orgullosa de que “Panamá ha cambiado en la forma de apreciar la cultura, y en la forma de ver la importancia de la educación”.

Conozca, en breve, a las Guardianas de la Cultura de Mujeres Desafiantes 2020

MARÍA MERCEDES COROY: ACTRIZ MAYA, EJEMPLO PARA SU COMUNIDAD

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País: Guatemala

Cargo/Rol: Actriz

Creció en las faldas del Volcán de Agua, en la majestuosa Cordillera de Fuego de Guatemala. No había concluido la educación general básica y voló como actriz en el aclamado largometraje Ixcanul, en el 2015.

María Mercedes Coroy nació en Santa María de Jesús, Sacatepéquez, tiene 26 años, pertenece al pueblo maya Kaqchiquel y su ocupación es actriz, más que probada. Además de interpretar a María en Ixcanul, fue Carmen en Bel Canto junto a Julianne Moore en el 2017 y otra María en el 2018 en la serie mexicana Malinche. Un año más tarde hizo de Alma en La Llorona.

Me apasiona la actuación, el constante aprendizaje que requiere, la perseverancia y la dedicación”, dijo Coroy. Desde niña manifestó su amor por la actuación, actuaba en cuanto espacio encontrara, en la escuela donde estudiaba y en el grupo pastoral indígena. Esa experiencia la llevó a Jayro Bustamante, el director de Ixcanul, y lo demás es historia.

Recibió el premio a la Mejor Actriz Internacional del Festival du Nouveau Cinéma en Canadá por su participación en Ixcanul. Ha sido la cara de varias campañas publicitarias, ha desfilado en pasarelas mostrando los trajes típicos regionales, ha sido portada en revistas y se ha convertido en embajadora de la mujer indígena.

El rol que ejerce en su medio lo considera muy importante por ser indígena y eso, por un lado, ha sido difícil para ella, y por el otro, un gran mensaje para la sociedad. “No importando los obstáculos que se nos atraviesen nuestra fuerza y desempeño nos impulsa a llegar a la meta que queremos alcanzar y ser un ejemplo para las comunidades”, expresó la actriz.

Lo más difícil de sus actuales proyectos ha sido interpretar personajes de distintos matices y diferentes idiomas, pero también lo considera gratificante y de un gran aprendizaje. “He aprendido mucho con cada personaje, Malinche me enseñó a interpretar diferentes idiomas mexicanos como el náhuatl, opoluca, maya yucateco y kaqchiquel”.

La pandemia ha suspendido los sueños de muchos en el mundo y los ha obligado a cambiar de actividades. Lo mismo le ha pasado a Coroy. “Es difícil todo lo que está pasando ya que por la pandemia hay proyectos suspendidos, he tenido que reactivar actividades que casi ya no hacía, como ayudar a mi madre a vender en el mercado de Palin, Escuintla, entre otros trabajos que realizaba en casa”, contó. “Mi sueño y proyecto para el futuro es seguir actuando a nivel internacional. Pero sobre todo abrir oportunidades a más mujeres que les gusta la actuación”.

ANTONELLA SUDASSASI: LA MUJER QUE DESPERTÓ A LAS HORMIGAS

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País: Costa Rica

Cargo/Rol: Cineasta

Antonella Sudasassi es una directora de cine muy particular, pues no tiene una televisión en su casa. Eso no le ha impedido que haya sido la primera cineasta centroamericana (hombre, o mujer) en ser nominada a los premios Goya (los premios más importantes de la cinematografía en español) por su película ‘El despertar de las hormigas’ (2019), que además le ha valido 11 nominaciones para los premios Platino del cine latinoamericano.

La cineasta costarricense reflejó en su película un tipo de machismo que no es el de la violencia explícita, sino una presión silente por la maternidad que viven millones de mujeres en todo el mundo. Su paso por la alfombra roja de los Goya en Madrid ha puesto en alto a Costa Rica, dando una luz al cine de la región, donde hay muchas historias por contar, pese a la escasez de recursos.

Pero hubo momentos de dudas, el ‘no’ fue la palabra que más escuchó Sudasassi sobre su proyecto durante tres años y medio. La fuerza de voluntad se convirtió en su compañera indispensable para poder sacarlo adelante.

Hasta que no llegó a la Universidad de Costa Rica (UCR) no se le encendió su pasión por el celuloide. Siempre le gustó contar historias, pero hasta su tercer año en comunicación no vio que quería estar detrás de una cámara. Cuando supo lo que quería, fue directamente a por ello, y para eso ha transitado por varios países, como Alemania y Chile, un camino que la llevó de vuelta a Costa Rica, para hacer lo que más ansiaba.

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Con su cine pretende contar a la sociedad lo que viven las mujeres día tras día. El machismo imperante en la sociedad.

CLAUDIA NEIRA: LLEVAR LOS AUTORES A CASA EN CUARENTENA

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País: Nicaragua

Cargo/Rol: Directora de Centroamérica Cuenta

A finales de marzo del presente año, cuando el confinamiento obligatorio era moneda de curso en Asia, Europa y Las Américas, Claudia Neira, Directora del evento cultural Centroamérica Cuenta y Sergio Ramírez, presidente del mismo y laureado escritor nicaragüense, se preguntaron cómo reinventarlo en medio del contexto extraordinario. Y surgió la iniciativa de conversatorios vía FB Live y Youtube titulados Autores en cuarentena. Desde entonces, las citas se celebran lunes, miércoles y viernes de cada semana.

Hemos tenido 60 charlas y las vamos a extender hasta junio del próximo año. Adicional a estas charlas, a partir de septiembre tenemos programados talleres formativos y mesas temáticas. Sin quererlo, Autores en cuarentena se convirtió en la antesala de una edición digital del festival que conservaremos en adición al festival presencial, cuya próxima edición será en julio en Ciudad de Guatemala, como invitados de honor de la Feria Internacional del libro (FILGUA)”, informa.

Proviene de una familia estrechamente vinculada a la promoción cultura en Nicaragua. Su madre, Juanita Bermúdez, es una figura clave en las artes plásticas y las artesanías, desde su galería Códice. Por tanto, creció entre esculturas, cuadros, arte contemporáneo, escritores, pintores y dramaturgos, nacionales y extranjeros.

Centroamérica Cuenta, el festival narrativo por excelencia, llegó a ella como cliente de su empresa de Comunicación Estratégica y de Relaciones Pública, Crea Comunicaciones, que fundo 15 años atrás. Ese vínculo se transformó en su proyecto de vida con el correr del tiempo.

Entre las metas futuras está la consolidación del festival, irrumpiendo en el Caribe a través de República Dominicana -en 2022- y seguir desarrollando los talleres de formación sobre creación literaria, literatura infantil, periodismo y otros temas, como parte clave del festival.

MARGARITA VÁSQUEZ: GUARDIANA DE LA MEMORIA CULTURAL DE PANAMÁ

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País: Panamá

Cargo/Rol: Directora Sustituta de la Academia Panameña de la Lengua

Para la académica Margarita Vásquez, directora sustituta de la Academia Panameña de la Lengua, la conservación de la vida en documentos, escritos e imágenes, define el rol que juega en su ámbito de acción diario.

Nacida en Santiago de Veraguas, al oeste de la capital panameña, ha dedicado su vida a una tarea que ha ido perfeccionando y no ha parado de cultivar a través del estudio o la experiencia docente y personal. Margarita Vásquez decidió desde niña ser educadora como sus padres, y cómo ellos, amar la Literatura, la Gramática, la Historia, la Geografía y la Música.

Fue importante en este camino que le llevó a su rol actual, ingresar como académica de número en la Academia Panameña de la Lengua (2006). Su discurso de ingreso versó sobre El Canal de Panamá en la novela panameña; la presentación en el formato de Pecha Kucha del Diccionario del Español en Panamá. 2010, auspiciado por TBWA\PANAMA; y su trabajo de coordinación y ordenamiento en la Enciclopedia Digital Encaribe (Panamá), que le puso en contacto con historias de vidas fructíferas y hermosas en Panamá y en el Caribe.

Esta licenciada en Filosofía y Letras y Educación, con especialización en Español, aunque ha estado desde marzo pasado en cuarentena estricta, en medio de la pandemia, no se ha incomunicado y ha aprendido muchísimo sobre los nuevos sistemas digitales de comunicación. A sus 84 años sigue muy activa, con la mente abierta y ávida de conocimientos y con la disposición permanente a ayudar a otros a abrir puertas a través de la literatura, de la palabra, de la cultura en general, teniendo la sensibilidad humana que le acompaña como aliada.

“El trabajo cultural necesita de la lectura, que es fundamental. Y, en seguida, de la escritura de mi propio pensamiento. Pero cuando digo “lectura”, pienso no solo en los libros, sino en el teatro, en el cine, en la orquesta sinfónica o en la que gira alrededor de los tambores, violines y voces panameños.

Tiene varios sueños pendientes en fila, uno de ellos, publicar en la web todo lo que ha escrito, para los panameños de todas las edades, a los cuales dedica su trabajo.

Lea el especial completo: Mujeres Desafiantes de Centroamérica 2020

Su vocación “nació con un libro entre sus manos, pero también tocando las teclas de un piano, memorizando a Sor Juana Inés de la Cruz. Y también, mirando correr las aguas del río y sintiendo, a lo lejos, a un caminante que se acompaña salomando”.

ORIT HARATZ DE BTESH: IMPULSORA DE LA LECTURA EN PANAMÁ

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País: Panamá

Cargo/Rol: Presidenta de la Feria del Libro de Panamá

Orit Haratz de Btesh nació en Tel Aviv (Israel) y fue traída muy niña a Panamá por sus padres. Eso cambió el rumbo de su vida. Toda su vida estuvo vinculada con los libros, porque creció en una casa en la que se leía muchísimo y había libros por todos lados. A los 12 años, guiada por su padre, leyó Guerra y Paz, y Ana Karenina, de León Tolstói.

Con esa historia rodeada de libros, abrió en Panamá la Librería “El Hombre de la Mancha”, se incorporó la Cámara Panameña del Libro y en la organización de la Feria del Libro de Panamá, hasta que asumió la responsabilidad de dirigirla.

Orit es la presidenta de la Cámara Panameña del Libro, y ha sido clave en el crecimiento de la Feria Internacional del Libro de Panamá, que llegó este año a las 16 ediciones, pero tuvo que reinventarse y hacerse digitalmente.

La pandemia obligó también a Orit Haratz de Btesh, que se reconoce no es muy tecnológica, a reinventarse, y fue toda una sorpresa. Encontraron en Ecuador una plataforma tridimensional, con la cual pudieron darle al participante una experiencia casi física, que permitía visitar los stands y llevar a las páginas web de las editoriales.

Tras la tristeza de no haber podido disfrutar este año del contacto con las personas que otras ediciones de la Feria del Libro le habían permitido, la empresaria y emprendedora encontró al día siguiente de la Feria virtual mensajes que le hicieron sentir que el esfuerzo valió la pena. Una de esas manifestaciones fue un mensaje que recibió, a través de la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura), de niños adolescentes de la comarca panameña de Guna Yala, agradeciendo la oportunidad que tuvieron de participar virtualmente y por primera vez en la Feria.

“Al día siguiente que cerramos (la Feria) ingresaron 7.000 personas a ver las actividades que no habían alcanzado a ver. Tuvimos además 1.400.000 interacciones y visitas de 50 países”, resaltó.

“La única forma de que el país progrese y salga de la pobreza es que la gente se eduque. Eso es lo que falta en Panamá, y esa es mi misión. Siento el país ha cambiado en la forma de apreciar la cultura, y en la forma de ver la importancia de la educación”, dice Orit.

Con los recursos que genera la feria, Orit impulsa la creación de bibliotecas. “La primer biblioteca se instaló en Coclé. De allí salió el proyecto de las bibliotecas en las estaciones del Metro, que hicimos con el Club 20-30 y el Club de Leones, y convencimos al ministro encargado del Metro, para que nos diera esos espacios. Ya lo tenemos en cuatro estaciones. Tú bajas para tomar el Metro y ahí te encuentras con una biblioteca. Puedes tomar el libro y llevártelo en el Metro a tu casa. La idea es que la gente eventualmente regrese los libros, la mayoría se queda con ellos, pero no importa. Ese roce con los libros impulsa la cultura. Recogemos libros que la gente nos dona, y vamos llenando los anaqueles. Apenas lo llenamos y al otro día casi no hay nada”.

Actualmente, la Feria del Libro es el evento cultural y educativo más grande del año en Panamá, “eso marca la diferencia, y se nota. Yo tengo cinco hijos y tengo 10 nietos, y realmente quiero para mis nietos que vivan en un país con más cultura, con más educación, y que tengan mejores oportunidades”, dice la promotora panameña.

FAUSTINA TORRES: LUCHADORA POR LOS DERECHOS DE LOS INDÍGENAS EN COSTA RICA

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País: Costa Rica

Cargo/Rol: Secretaria de la Asociación de Mujeres Indígenas de Talamanca Bribri (Acomuita)

Ser mujer, indígena y no tener nivel académico han sido dificultades añadidas en la vida de Faustina Torres. La secretaria de la Asociación de Mujeres Indígenas de Talamanca Bribri (Acomuita) es una activista con convicción que cree en lo que hace Ser lideresa de la comunidad Bribri se vino dando en el camino.

“En ese momento había poca participación de las mujeres en todos los ámbitos, era una gran necesidad y demanda para integrar y visualizar el trabajo de las mujeres a nivel familiar, comunal, territorial, regional y nacional”. Desde entonces, dio la lucha con un trabajo insistente para el reconocimiento de los derechos de las mujeres e indígenas: “Era muy necesario y de prioridad para la incidencia política a favor de las mujeres en el territorio Bribri-Cabecar, que se fundamentó en el papel de las abuelas históricamente dentro de la cultura como referencia al Derecho de las Mujeres”.

En su carrera ha tenido la satisfacción “de haber construido un largo camino con convicción y llevar a cabo trabajos con mucha claridad para lograr el objetivo, las metas y los sueños”. Los hechos hablan por sí solos: luchas por defender los derechos de las mujeres e indígenas, promotora para la gestión y negociación del centro educativo secundaria, negociación para subsistema de educación indígena, negociación en la reglamentación sobre las contrataciones de personas indígenas con la institución de la Caja Costarricense en temas de salud, recuperación de tierras en manos de no indígenas, entre otros.

Faustina apunta que la mayor riqueza es mantener la identidad, la cultura y el idioma de los pueblos: “Son patrimonios culturales que pertenecen a un pueblo, una comunidad, una región, o para toda la nación. Como también las tierras, la gastronomía, áreas protegidas, zonas turísticas que deben ser protegidas. La ruta para lograrlo es que las normas y leyes sean aplicables justas para proteger las principales riquezas de este país”.

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