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Fecha de publicación: 2020-09-17

Ileana Rojas: Primera CEO de Intel en Costa Rica

La compañía tecnológica es una de las piezas claves de país. Rojas tiene bajo su mando una operación con más de 2.000 personas.

Por Daniel Zueras

Hasta octubre de 2019 ninguna mujer había comandado Intel en Costa Rica. Hasta que llegó Ileana Rojas al puesto de gerente general. Más de 2.000 empleados a sus órdenes, y llevar los designios del gigante tecnológico en Costa Rica, ese es el reto que asume esta ingeniera tica que ha ido ascendiendo dentro de la operación de Intel Costa Rica, una empresa en la que tiene una carrera que suma ya 23 años.

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Se trata, sin duda, de una muestra de confianza de la corporación en el liderazgo local, y en las mujeres en particular. Rojas asumía además el puesto de gerente de Ingeniería de Productos de Manufactura (MPE).

La gerencia general se trata de un gran reto “que asumo con mucha responsabilidad. Es un honor para mí representar no solo a los costarricenses, si no a las mujeres y demostrarle a la corporación que puede seguir confiando en el talento tico, y en el equipo de liderazgo local que tiene”.

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Ileana Rojas apunta que “es un privilegio poder trabajar en Intel para una mujer. Siempre he estado apoyada por muchos hombres y mujeres que me han tratado con mucho respeto. He traído lo mejor de mí, sin importar si soy mujer. Creo que es algo que ni siquiera pienso, si soy la única mujer, o si no soy la única mujer. Simplemente soy parte de un equipo”. Para llegar hasta la cumbre ha contado con una red de apoyo tanto dentro de la empresa, como en su casa. Eso sí, Rojas apunta que en el mundo corporativo falta “muchísimo” por hacer en el tema de la equidad, porque no es un tema de igualdad de representación, sino de sentirse incluido: “Más allá de la cantidad, que sí, tenemos que mejorar el número de mujeres en puestos de liderazgo sobre todo, donde no solamente la pirámide o el embudo se vuelve cada vez más delgado para nosotras; si no que, además, retener a las mujeres
que llegan a esos puestos se vuelve también un reto muy grande”.

La aspiración es lograr que no tengamos “ni que hablar de inclusión algún día, ni de diversidad. Ese es el sueño al que aspiramos, y que todo el intelecto esté puesto en la resolución de los problemas para los cuales me trajeron”. Comenzó a trabajar en la compañía en 1997, y desde entonces ha ido subiendo peldaño a peldaño. Así, es necesario lograr una transformación cultural en los negocios, en donde “mi género, mi raza, mi condición, mis preferencias, no vengan a ser una máscara que yo tenga que ponerme, tenga que traer al trabajo y desperdiciar mi talento viendo cómo lo oculto, para poder sentir que pertenezco”.

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A la CEO de Intel Costa Rica le gustaría que la recordaran como una líder inclusiva, “que promovió la colaboración entre los grupos que están representados en la empresa y que creó en los costarricenses que están hoy aquí un pensamiento de dueño, para lograr llevar nuestro valor agregado al máximo que se pueda. De dueño quiero decir que toda decisión que tomemos sea como si fuéramos los propietarios de esta empresa”.

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