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Fecha de publicación: 2020-09-17

Elisa Suárez: Líder gremial por la reactivación de Panamá

Una larga trayectoria gremial destaca en la carrera de Elisa Suárez de Gómez, presidenta de APEDE y directora ejecutiva de Convivienda.

Por Velia Jaramillo, entrevista Luis Alberto Sierra

Se define como “una persona que jamás se rinde. Mi meta ha sido incidir en las cosas que sean buenas para mi país, construir, proponer, ejecutar”. Su rol como líder durante más de 15 años en el sector empresarial, y no en la política, tiene que ver con que “los gremios del sector empresarial que represento están aquí de toda la vida, los gobiernos duran cinco años. Nosotros estamos aquí como sectores empresariales, como sectores gremiales organizados y representativos para crear y ayudar a crear políticas públicas, estabilidad en el estado de derecho y estabilidad en la libre empresa, que son cosas en las que creo profundamente, y por supuesto, estamos llamados a defender a ultranza la
democracia”.

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Asumió la conducción de la la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) en medio de una pandemia después de tres años en la junta directiva. “Habíamos construido un proceso de modernización de Apede. Teníamos muchísimos retos, sentí que era importante darle seguimiento al trabajo que se había venido dando… y en eso llega la pandemia”. Ahora, su desafío es apoyar en la reactivación de las actividades económicas. “Los panameños tenemos que estar unidos en la reconstrucción de nuestro país. En efecto tenemos una crisis en el ámbito de la salud, pero después de cinco meses, ahora tenemos un reto también en el ámbito económico y en el ámbito social”.

Advierte: “Ni el hambre ni la pobreza son asintomáticos, esos son procesos que se sienten fuertemente en un país. Nosotros estamos comprometidos con la reactivación económica y social de Panamá. Con construir ideas y conceptos realizables. Una de las cosas en que más hemos hecho énfasis es en que tenemos trabajar unidos en la misma dirección, con el mismo propósito y para eso requerimos despojarnos de cualquier tipo de interés, político, ideológico, gremial, personal, para lograr llegar a lo que queremos, que es la reconstrucción del país”.

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En su trayectoria, su compromiso es ser un ejemplo y una guía para otras mujeres. “Tendemos a pensar que no somos capaces. Tenemos tantas cosas que nos atan, por ejemplo, las responsabilidades en nuestros hogares, pero cuanto logras superar escollos, te pones a un nivel donde evitas la discriminación. Podemos llegar a liderar juntas directivas o gremios. Uno de los grandes ejemplos que puedo dejar es que me siente en una mesa con mis pares, no importa el género, importa la capacidad,
el conocimiento, el compromiso”.

¿Sus lecciones de la pandemia?
Tecnológicamente he tenido que progresar lo que no había progresado en 20 años. Apede tiene capítulos a nivel provincial y ahora tenemos esa conectividad que permite que los agremiados en Chiriquí estén en nuestras reuniones de comisiones en Panamá. Y cuando nos invitan también podemos participar con ellos en Colón, o en Azuero, o en Coclé. El incremento de participación en las reuniones ha sido sustancial. Se duplicó y hasta se triplicó”.

En sus propias palabras

¿Cuáles fueron tres momentos claves que la llevaron a la posición que tiene actualmente, o tres hitos que la condujeron a lo que ha logrado?
Número uno soy una persona que jamás se rinde. En todos los trabajos que he tenido siempre he tratado de dar lo mejor de mí, cada vez que trabajé y fui escalando posiciones. En el gobierno del presidente (Guillermo) Endara fui una de las fundadoras del Fondo de Emergencia Social, cuando apenas éramos siete personas, muy jovencitas, pero sabía por lo que luchaba y lo que quería, y ese ha sido el marco de vida. Ha sido constante aportar ideas y conceptos basados en el conocimiento basados también ahora más en la experiencia.
Mi meta ha sido querer incidir en las cosas que sean buenas para mi país. Así que todo lo que he hecho en mi vida, desde el plano familiar hasta el plano profesional ha sido construir, proponer, ejecutar e incidir en las ideas. Ese ha sido mi norte.

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¿Cuándo comenzó pensó que iba seguir este camino de empresaria?
Mi familia paterna es del sector empresarial de siempre y mi familia materna es del área de educación, así que no necesariamente pensé que iba ser mi norte (el empresarial), pero sí tenía caro que en los dos campos en que se desarrollaba mi familia siempre era para aportar.
En una aportábamos trabajo, en otra aportábamos conocimiento. Que iba a estar en las posiciones que estoy hoy, jamás me lo hubiera imaginado. No era mi interés ser presidenta de un gremio o estar en la televisión y hacer entrevistas. No tengo intereses creados detrás de mí, exceptuando el genuino interés de ayudar a mi país. Si hay algo que inculcaron, y eso en mi familia chorrerana tiene un peso muy profundo, es el tremendo amor por mis raíces y por ser panameña. El tremendo amor que tengo por mi país.

Y, desde el punto de vista de mi familia española, que es la de mi padre, ese orgullo de lo tuyo, de las cosas que tienes que defender. Hay gente que a lo mejor piensa toda la vida en ser presidente de la República, y trabaja toda la vida para eso, Mis metas toda la vida fueron mucho más modestas. Siempre traté de ir consiguiendo cosas y luego metas mayores. Esa es mi meta, conseguir cosas buenas para mi país. Aquí vivo y aquí he criado a mi familia.

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¿Cómo define el rol que ejerce en su ámbito de acción actual?
Me ha cuestionado incluso que por qué no desde un rol político, y te lo digo con mucha facilidad, los gremios del sector empresarial que represento están aquí de toda la vida, los gobiernos duran cinco años. Nosotros estamos aquí como sectores empresariales, como sectores gremiales organizados y representativos, para crear y ayudar a crear políticas públicas, estabilidad en el estado de derecho y estabilidad en la libre empresa, que son cosas en las que creo profundamente, y por supuesto nosotros estamos llamados a defender a ultranza la democracia.

Siento que desde el rol que he llevado desde hace ya muchísimos años, se podría decir que son como 15 o 16 años, en mi vida gremial ese ha sido el norte que en los medios en que he estado y estoy hemos tratado de defender. Lo voy a seguir haciendo hasta que Dios nos de permiso, porque son las cosas en las que creo profundamente.

¿Por qué asumió la conducción de Apede en medio de una pandemia?
Yo llevaba tres años en la junta directiva de Apede y habíamos construido un proceso administrativo de cambio en una nueva Apede, moderna, en una Apede mucho más ligada al socio. Teníamos muchísimos retos, y entonces sentía que era importante darle seguimiento al trabajo que se había venido dando, de modernización, de hacer cosas como de un gobierno corporativo para Apede. Que para mí es fundamental en este momento para hacer las cosas bien. En algún momento había que concluir cosas, y continuar haciendo cosas, y en eso llega la pandemia.

El de elecciones (en la Apede) no niego que es un proceso muy reñido. En donde debes tener una gran cercanía. Somo aproximadamente 800 socios. Y la votación en Apede es una votación que se vuelve muy efervescente. Entonces éramos dos nóminas, y en un momento determinado te confieso que pensé que me había vuelto loca. Cómo se me ocurre meterme en este en este momento, y además con una pandemia como esta, restringidos en la casa y sin poder hacer más de cuatro cosas, Me acordé entonces de algo que siempre me decía mi abuela. Me decía que lo que sea que hagas, tienes que ser la mejor del mundo.

Entonces dije, ya me metí en esto, y lo vamos a hacer bien. Vamos a comenzar buscando un equipo en la junta directiva que tenga las mismas metas. Y que se vuelva loca toda esta gente igual que yo para conseguir los propósitos. Gracias a Dios lo conseguí. Y creo que el mayor logro que tuvimos en las elecciones de Apede fue que todos los directores de la nómina que se propuso fueron electos. O sea que tengo una nómina de directores que lucharon conmigo hombro a hombro para entrar allí hoy en representación de Apede, y eso me hace sentir extremadamente contenta. Uno que los hayamos escogido, y dos que hayan aceptado el tremendo reto de presidir un gremio en pandemia. Y sobre todo un gremio como Apede, que va a estar siempre a la palestra. Que tiene que llevar una voz cantante, y que tiene cosas que decir, y que implica también una gran imposición para todos nosotros ante la población, ante los que toman decisiones, y eso a veces no es muy fácil.

¿Su desafío con Apede es ayudar a la reconstrucción o cómo lo ve en este momento en que están reactivando las actividades económicas?
Lo vemos como el propósito que debemos tener. Todos los panameños tenemos que estar unidos en la reconstrucción de nuestro país, que no es sólo de tipo sanitario.
En efecto tenemos una crisis en el ámbito de la salud, pero después de cinco meses, ahora tenemos un reto también en el ámbito económico y en el ámbito social.
Ni el hambre ni la pobreza son asintomáticos, esos son procesos que se sientes fuertemente en un país, y nosotros estamos comprometidos, y fue la columna vertebral de la campaña, con la reactivación económica y social de Panamá. Construir ideas y construir conceptos realizables, no utópicos.
Ponernos en la mesa de tomadores de decisiones, y que sean cosas que ayuden realmente a esa reconstrucción.

Tiene que ser un proceso donde todos depongan cosas. Una de las cosas en que más hemos hecho énfasis es en que tenemos trabajar unidos en la misma dirección y con el mismo propósito como país, y para eso requerimos despojarnos de cualquier tipo de interés, político, ideológico, gremial, personal, para lograr llegar a lo que queremos, y que es esa reconstrucción del país. Es esto tan importante porque este no va a ser un proceso que se termine el 31 de diciembre y se acabe el año 2020. Esta va a ser un proceso largo, y de tendrá que ser muy bien pensado.
Tenemos que poner las mejores ideas al servicio de la nación, y se tiene que hacerse con ese concepto de despojarse de conceptos particulares o generales.
Ese es el compromiso personal que tengo con mi país, Nunca más que nunca tenemos que darlo todo por el Panamá que queremos y por el Panamá que nos merecemos.

¿Cuáles son sus nuevos sueños y los proyectos que ve hacia el futuro?
Mi sueño inmediato es la reapertura, que logremos que sea una reapertura segura de la economía, pero que reiniciemos. Que la rueda del progreso que está en el escudo nacional comience nuevamente a funcionar. Ese es mi sueño dorado, y que tengo la confianza de que deje de ser un sueño para transformarse en una maravillosa realidad.
Y el sueño a futuro que tengo es ver crecer a mis nietos. Ahora tengo dos nietos hermosos. Que logren sus metas y sus objetivos y que logren en la vida más de lo que he logrado. Pero por sobre todas las cosas mi gran sueño es que sean felices.
Ese es el sueño que me motiva. Que mis nietos sean felices, que mi familia sea feliz, y que de alguna manera, aunque nadie se acuerde dentro de cinco años ni dentro de tres años quién es Elisa Suárez, por lo menos tenga la satisfacción personal de que hice algo para que la gente en mi país fuese feliz.

¿Cómo se compromete a liderar el desarrollo de la mujer?
Ese es un compromiso que tengo hace muchos años. Cada uno de mis logros siento que ha sido un ejemplo y una guía para otras mujeres.
Las mujeres tendemos a pensar que no somos capaces. Tenemos tantas cosas que nos atan, por ejemplo la propia familia. Las grandes responsabilidades que tenemos en nuestros hogares, pero cuanto logras superar escollos, te das cuenta que te pones a un nivel donde evitas la discriminación. Nunca he permitido que me discriminen y creo que ese es el menor ejemplo que puedo dejarle a las mujeres, que no están en el nivel que estoy yo, o de liderar juntas directivas o gremios.
Creo que uno de los grandes ejemplos que puedo dejar es que me siente en una mesa con mis pares, no importa el género, importa la capacidad, el conocimiento. El compromiso, y es lo que más importa.

¿Cuándo la ha cambiado la vida con la pandemia y cómo está sorteando los obstáculos, ha tenido que reinventarse?
Tecnológicamente he tenido que progresar en unos meses lo que no había progresado creo que en 20 años.
Empecé con los zoom y estas reuniones virtuales, transformé mi casa en mi oficina, porque en mi gremio estamos trabajando por teletrabajo. No hemos dejado de trabajar ni un solo día, y si hay una transformación. Ahora trabajamos cinco veces más de lo que trabajábamos antes, porque todo es urgente, todo es inmediato.
El reto más grande ha sido adaptarme a todos estos nuevos medios de comunicación. He tenido que recablear toda mi casa porque no tenía suficiente señal de internet, así que he tenido que cambiarlo todo. Ha sido un reto pero que ha sido superinteresante, porque nos aceptó.
Apede tiene capítulos a nivel provincial, y ahora tenemos esa conectividad que permite que nuestros agremiados en Chiriquí (occidental provincia) estén en nuestras reuniones de comisiones en Panamá. Y cuando se reúne Chiriquí y nos invitan también podemos participar con ellos, o en Colón, o en Azuero, o en Coclé.
El incremento de participación en las reuniones ha sido sustancial. Lo que antes conseguíamos en una reunión en la sede, ahora se duplica o se triplica.
Tenemos por ejemplo expositores de talla mundial que no tenemos que traer, los tenemos a la distancia de la computadora, y eso nos enriquece, nos ha dado una proyección de las posibilidades. Creo que es lo bueno que hemos sacado con esta pandemia, con el sufrimiento y el dolor que ha causado.
Este tema tecnológico creo que ha sido una de las ganancias que hemos tenido definitivamente, y nos ha acercado como seres humanos muchísimo. Deberíamos continuar con este logro sin olvidar la parte humana. El contacto humano, que tiene que regresar en algún momento, y es muy importante. Evitando el tranque, las reuniones son lo mejor que nos ha pasado.

VISIÓN EMPRESARIAL

¿Cuáles considera que han sido los histos de su negocio empresa que ha impulsado?
Nuestras empresas son empresas familiares, de muchos años. Mi padre las comenzó hace más de 60 años. Un inmigrante español que vino con muy poco, huyendo de las postguerra donde sabe hubo momentos muy difíciles. Hubo mucha migración hacia América Latina, y en este caso mi familia vino a Panamá. Lo que aprendí de mi padre por ejemplo fue el trabajo. Todos los días era esforzarse y hacer las cosas bien. Es lo que hemos continuado. Creo que el legado ha sido ese, el trabajo fuerte, constante, hacer las cosas bien y ser fieles a nuestros principios.
El negocio mío y de mi esposo es un trabajo familiar que también hemos cultivado con mucho esfuerzo. Nada nos regalaron, todo nos ha costado mucho, y hemos tratado de inculcarle a nuestros hijos de que lo que tienes lo tienes porque has trabajado con sacrificio. No es un trabajo de ocho horas y tener un salario. En nuestra casa nunca fue así. Fue cómo fue para pagar el 15 y el 30. Cómo hacemos para cumplir con nuestras responsabilidades. Y los trabajos no eran de ocho horas, eran de 14 horas.
Mi papá tiene 82 años, y sigue siendo un hombre que trabaja todos los días. Con ese ejemplo que puedo decir desde mi ámbito de empresaria si no hago lo mismo. Mi papá ha sido muy disciplinado. Mi madre como maestra fue una mujer super abnegada. No la tengo conmigo. Toda su vida enseñó a todo el que se acercaba. La educación de adultos para ella fue fundamental, y siempre se dedicó a ese tipo de cosas.
Fue una mujer extremadamente abnegada en el tema de la educación, y que nos enseñó a todos a cuestionar, y nunca a aceptar que lo que nos decían había que darlo por sentado. Decía que había que investigar, y saber y tomar nuestras propias posiciones y decisiones. He tenido dos padres maravillosos. Soy el resultado de cómo me criaron, para bien o para mal.

¿En la empresa que lidera cómo han vivido con sus colaboradores este momento de la pandemia, y de qué manera ha tratado de alentar al personal para que siga adelante?
Usted sabe que tenemos el negocio de la construcción, lamentablemente desde el día uno fuimos los primeros que se cerró, y todavía estamos cerrados.

Hemos sido solidarios, en el sentido que en todos los acuerdos que se han hecho hemos apoyado a los trabajadores con todos los acuerdos que se hicieron con Capac (Cámara Panameña de la Construcción), Suntracs (Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y similares).
Seguimos tratando de apoyar a nuestros empleados. Para nosotros es muy duro, es muy, muy difícil entender ahora, que por ejemplo era indispensable que una vez que ya no podíamos seguir aportando, porque no había de donde, y ya habíamos cumplido con todos los parámetros que se nos habían indicado de aporte a nuestros trabajadores.
Que por ejemplo fuesen registrados efectivamente en la oficina del Mitradel (Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral) para poder recibir el bono del gobierno. Así que ahí tuvimos que empujar para que registraran a nuestros trabajadores. Hemos estado pendientes de que eso se haya logrado.
Una de mis grandes luchas en este momento, en el tema de la reapertura segura es prepararnos también dentro de nuestras empresas para que una vez que una vez retornen nuestros trabajadores haya un ambiente de trabajo donde tengan todo lo que necesitan con los protocolos de salud indispensables, porque le damos un gran valor a nuestros colaboradores. Este es un proceso simbiótico donde todos debemos cuidarnos y protegernos.

¿Cuánto ganan las empresas incluyendo a la mujer o dándoles mayor empoderamiento?
Está probado que incluir a mujeres en la toma de decisiones en juntas directivas y en altos cargos, aporta un valor monetario interesantísimo en cualquier proceso productivo. De igual manera la incorporación de mujeres en la fuerza laboral, porque la mujer suele ser mucho más constante, muy sacrificada en los tema del trabajo.
También que hay unos niveles de honradez que han sido medidos y de responsabilidad muy interesantes cuando se trata de mujeres.
Esto ya no es una utopía, está medido. Incae tiene estudios sumamente interesantes que tienen que ver inclusive con las mujeres latinas y cómo se incide en este potencial económico que tiene las mujeres al tomar también los temas de decisiones dentro de los altos mandos. Porque el mercado es 50% femenino.
Si en una empresa quiere ver una visión real de ese cliente que quiere tener un rendimiento mayor, debe incluir también a las mujeres. Eso no es utópico. (…) Da beneficios sobre todo en la productividad de las empresas.

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