Especiales
Fecha de publicación: 2020-09-17

Sayra Laguna: Atleta élite castigada por el autoritarismo de Nicaragua

Ha ganado múltiples reconocimientos en las disciplinas de judo, lucha sambo. También lidera el ranking mundial de sambo.

Por Roberto Fonseca

A los 16 años incursionó en la práctica del Judo con el equipo de la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN), persiguiendo una beca universitaria por desempeño deportivo.
A los cuatro meses de entrenamiento, compitiendo en la categoría de 57 kilogramos, conquistó su primera Medalla de Oro. Hoy son incontables las medallas, trofeos y galardones que dan fe sobre su exitosa carrera como atleta élite nicaragüense. En esa disciplina ganó varias competencias nacionales e internacionales, entre estas, los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe celebrados en 2013, en San José, Costa Rica.

Conozca más sobre las Mujeres Desafiantes y sus ediciones anteriores

Una década después, incursionó en otra práctica deportiva, la lucha Sambo, que surgió en la desaparecida Unión Soviética y que en 1981 fue reconocida por el Comité Olímpico Internacional (COI). En ésta alcanzó su máxima gloria como atleta élite, al colocarse en el primer lugar del ranking mundial de Sambo.

“Fui la primera atleta de América Latina y el Caribe en ser ubicada en esa posición del ranking”, dice. Asimismo, es la única atleta en la región que ha ganado de forma consecutiva, durante cinco años -2013 al 2017- Medalla de Oro en los Campeonatos Panamericanos Mayores, que se organizan anualmente, en lucha Sambo.
En 2017, durante los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Nicaragua, obtuvo 3 Medallas de Oro y fue nombrada por ello Atleta Amateur del Año, por parte de la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua.

Sayra Laguna-1(800x600)

“En mi carrera deportiva han sido claves la disciplina, el talento, la destreza y al final, el carácter. He tenido combates en que voy perdiendo, pero logro revertir el resultado final. No me doy por vencida fácilmente, qué va”, afirma. Su carrera atlética chocó contra el muro de la intolerancia y el autoritarismo en 2018, después que concluyó el Campeonato Panamericano de Sambo, celebrado en julio de ese año, en Acapulco, México.

Sea parte de nuestro evento Mujeres Desafiantes, esta vez digital: Regístrese

Tras ganar la competencia en su categoría, se tomó una fotografía que subió a su FB, con un cartel que indicaba que dedicaba su Medalla de Oro a Jesús y a los jóvenes asesinados por el régimen de Daniel Ortega, por participar en un levantamiento cívico en su contra.

“A partir de entonces, me relegaron de eventos y premiaciones, a pesar de mis logros como atleta de alto rendimiento. Me han prohibido entrenar en cualquier instalación deportiva pública, y por otra parte, tampoco puedo hacerlo en ninguna escuela de Judo”, asegura, porque la Federación de Judo de Nicaragua está subordinada al poder Ejecutivo.

De cara a los próximos Juegos Olímpicos 2020, a celebrarse tentativamente en 2021, así como a los próximos Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, programados
para 2022, no pierde las esperanzas de participar representando a un país que la acoja o bien como atleta refugiada. “No quiero ver truncada mi carrera atlética de esta forma”, concluye.

RELACIONADAS