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Fecha de publicación: 2020-09-17

Mairim Alexandra Solís de González: En la primera línea en Panamá

Doctora en Biotecnología, ingeniera en Producción Animal, investigadora del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud, miembro del Sistema Nacional de Investigación, docente, madre de cinco niños, el mayor de 7 años y ella con 33 años. Hoy investiga los efectos del Covid-19 en neonatos.

Por Zaida Rojas / Entrevista Luis Alberto Sierra

Sus estudios superiores y de posgrado los llevó a cabo, con excelencia, en la Universidad Nacional de Pingtung de Ciencia y Tecnología de Taiwán. En el 2005 Mairim Solís recibió una beca que le permitió realizar su sueño, ser una científica para investigar la cura de enfermedades, formarse con los mejores en el extranjero y regresar a Panamá a aplicar lo aprendido.

“Me gradué Summa Cum Laude del Colegio de Agricultura de la Universidad en Taiwán, en donde competía con miles de estudiantes taiwaneses y extranjeros y luego, en el 2007, mi profesor de Anatomía Humana me invitó a unirme a su Laboratorio de Células Madre Embrionarias, debido a mi excelencia académica. Entonces no sabía lo que eran las stem cells, y al averiguarlo, quedé fascinada del potencial de esta herramienta para el futuro de la medicina”, contó Solís.

Hoy es responsable de un equipo de mujeres investigadoras, de orientarlas y dotarlas de lo necesario para su trabajo, así como buscar financiamiento para los proyectos; forma parte del Comité Científico del Instituto Gorgas y del Comité Nacional de Bioética de la Investigación de Panamá y es profesora de maestría y doctorado en cursos de medicina regenerativa.

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“Las células madre tienen la capacidad de regenerar o curar las enfermedades en los pacientes, por lo que yo realmente tengo la certeza de que la medicina regenerativa será la medicina del futuro”, expresó Solís, quien también domina el inglés y el mandarín.

Los primero que hizo al regresar a su país tras 11 años de estudio en el extranjero fue presentar sus líneas de investigación a la dirección del Instituto Gorgas, el cual está especializado en enfermedades transmisibles y lo suyo era la investigación en medicina regenerativa. Un reto. Fue aceptada casi de inmediato como investigadora y ha recibido el apoyo necesario para investigar el uso de las células madre en diabetes y ahora lo hace en el efecto a estas células por el Covid-19.

“Mi proyecto a futuro es poder ir movilizando el resultado de mis investigaciones por todas las fases preclínicas de modelo celular, animal, y luego en humanos. Con la llegada del Covid-19 se añade otro proyecto, y es el de poder brindarle a las mujeres embarazadas que se contagian con ese virus, todas las evidencias científicas para conocer el efecto que causará en su embarazo y en el bebé, para que puedan contar con un control médico adecuado. Deseo estudiar si las células madre tienen el potencial terapéutico para aliviar la cascada inflamatoria causada por el Covid-19 en pacientes que desarrollan neumonía”, explicó la doctora.

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Y como dice el adagio popular “sus deseos son órdenes”, Solís recibió autorización por parte del Gorgas, de los hospitales, del Ministerio de Salud y Comité de Bioética para investigar de si el SARS-CoV-2, lograba cruzar la barrera placentaria e infectar al bebé, y de si las células madre alteraban su potencial regenerativo debido a la enfermedad.

Este es un trabajo agotador para el equipo, ya que el reclutamiento y procesamiento de la muestra placentaria toma siete horas. Luego de que responden a los llamados de los médicos quienes les informan de pacientes positivas, deben estar a disposición a cualquier hora para recoger las muestras; a su vez, deben entregar un trozo en Virología para que realicen los análisis de detección del virus en la placenta, otro a Patología, y el resto a Solís para realizar el aislamiento de células madre placentarias.

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FRASE DESTACADA:
“A veces pasamos 30 horas seguidas en el laboratorio. Lo más retador es vencer el cansancio y trascenderlo por el buen avance del estudio”. Mairim Solís

En sus palabras

¿En su día a día ¿Cómo define el rol que ejerce en su ámbito de acción?

Mi día a día transcurre principalmente bajo el balance de dos roles principales. Mi primer rol es el de esposa y madre de 5 hermosos hijos, a quienes debo prestarle la debida atención, cuidado, cariño, y entretenimiento, y la vez procurarles valores, educación y fé. Mi segundo rol es el cargo que ejerzo en mi trabajo, dirigiendo un grupo de investigación en células madre, en uno de los más reconocidos centros de investigación de la región, El Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud. Para ello, cuento con un equipo de trabajo, a quienes brindo orientación y las herramientas para que puedan llevar a cabo sus funciones, ubicarles las instalaciones e insumos de laboratorios que necesiten, y realizar los análisis y experimentos que se necesiten. Aparte de las orientaciones y organizaciones de la metodología y actividades en el laboratorio, debo procurar contar con fuentes de financiación, y administrar eficazmente los proyectos otorgados. Actualmente soy miembro del Comité Científicos del Instituto Gorgas y del Comité Nacional de Bioética de la investigación de Panamá. Soy también profesora de estudiantes de maestría y doctorado con cursos relacionados a la medicina regenerativa, y soy asesora de tesis de estudiantes de licenciatura y maestría.

¿Por qué decidió involucrarse en el campo en el que actualmente se desempeña?

Las investigaciones en células madre son mi pasión. Las células madre tienen la capacidad de regenerar o curar las enfermedades en los pacientes, por lo que yo realmente tengo la certeza, de que la medicina regenerativa, será la medicina del futuro. Por ello, mi deseo de retornar a Panamá, e implementar todos los conocimientos aprendidos en mis 11 años de estudios en el extranjero. Deseaba que Panamá también estuviese a la vanguardia y desarrollando investigaciones en este campo de la ciencia. Como resultado, somo en estos momentos uno de los pocos países en la región con el desarrollo de estas investigaciones a nivel gubernamental.

¿Qué ha sido lo más difícil y lo más gratificante de sus actuales proyectos?

Yo anhelaba poder llevar a cabo mis investigaciones en el Instituto Gorgas, institución gubernamental altamente reconocido como una mina de conocimientos conformado por grandes científicos. Pero sabía, que el Instituto Gorgas siempre se ha especializado en líneas de investigación en enfermedades transmisibles, como el Dengue, Zika, Leihsmaniasis, VIH, etc. ¿Cómo haría para incorporar mis líneas de investigación en medicina regenerativa? Definitivamente, iba a ser un reto. Pero fue muy gratificante, que desde la primera entrevista que tuve con la Dirección General, hubo un gran interés por mi incorporación al equipo de científicos que allí laboraban, y que hasta el día de hoy, es sumamente cuento con un gran apoyo para realizar cada uno de los nuevos proyectos que deseo implementar, ya sea cuando decidí investigar el uso de células madre en Diabetes, o como ahora, que deseo estudiar el efecto ejercido a estás células por el COVID-19. Lo más difícil, ha sido implementar una nueva línea de investigación ya que eso conlleva adecuar nuevos espacios de laboratorio, oficina, y recursos en donde pueda acomodar a los investigadores y estudiantes. Lo más gratificante, el apoyo incondicional que me ha brindado cada uno de mis colegas y las Dirección del Instituto.

¿Sus nuevos sueños, los proyectos para el futuro?

Mi sueño inicial profesional ha sido el de poder llegar a establecer ensayos clínicos en Panamá para el uso de células madre en pacientes diabéticos, y así aliviar la patología y la carga económica que repercute en miles de panameños. Sueño con que mis proyectos se vean trasladados en centros hospitalarios públicos y privados, a la disposición de toda la población que requiera de este tipo de tratamientos celulares. Mi proyecto a futuro es poder ir movilizando el resultado de mis investigaciones por todas las fases preclínicas de modelo celular, animal, y luego en humanos. Con la llegada del COVID-19, se añade otro sueño y proyectos al futuro, y es el de poder brindarles a las mujeres embarazadas que se contagian con COVID-19, todas las evidencias científicas necesarias para conocer el efecto que la enfermedad causará en su embarazo y bebé, para que así ellas puedan contar con un control prenatal, postnatal, y pediátrico adecuado. A su vez, deseo estudiar si las células madre tienen el potencial terapéutico para aliviar la cascada inflamatoria causada por el COVID-19 en pacientes que desarrollan neumonía.

¿Cómo se compromete para potenciar el liderazgo y desarrollo de sus pares mujeres?

Mi compromiso lo llevo a cabo con el ejemplo. Mi grupo de investigación esta conformado por mujeres, a las cuales deseo inculcar el empoderamiento en sus funciones de investigación, para que vean de una manera natural, como las mujeres podemos ser líderes y lograr cualquier meta que nos propongamos. A cada una las responsabilizo en funciones específicas, para que aprendan a tomar liderazgo en cada una de las tareas encomendadas. Como resultado, he visto que ellas, van desarrollando mucha iniciativa, creatividad, y son muy proactivas en sus trabajos de laboratorio. Con ello, ellas han ido desarrollando destrezas científicas con la que obtienen resultados analíticos excepcionales que son publicados.

¿Cuánto le cambió la vida en estos tiempos de Covid-19? ¿Como está sorteando los obstáculos de la pandemia? ¿Se ha tenido que reinventar?

Mi vida a dado un gran giro con la pandemia de COVID-19. Mis líneas de investigación y grupo de trabajo los he volcado para dar respuesta a dos incertidumbres a nivel nacional y mundial respecto al COVID-19. Sentía un deber como científica, poder poner a disposición del país, mi experticia de más de 13 años en el procesamiento de placentas para la obtención de células madre. Por ello, me surgió la pregunta, de si el SARS-CoV-2, lograba cruzar la barrera placentaria e infectar al bebé, y de si las células madre alteraban su potencial regenerativo debido a la enfermedad. Recibí las debidas autorizaciones de mi instituto, hospitales, Ministerio de Salud, y Comité de Bioética para investigar al respecto, y actualmente nos encontramos activamente reclutando a nuestro estudio mujeres embarazadas positivas a COVID-19, que deseen voluntariamente donar sus placentas bajo firma de un consentimiento informado, para realizar un trabajo como vigilantes en verificar si el virus ha infectado la placenta, el efecto en el neonato, y como influye en la función de las células madre placentarias. El trabajo de reclutamiento y procesamiento de la muestra placentaria es sumamente agotador y sacrificante, ya que debemos responder a las llamadas de los médicos-investigadores que nos informan de pacientes positivas ingresadas a toda hora del día, incluyendo altas horas de la noche y madrugada. El procesamiento de la muestra nos toma aproximadamente 7 horas, por lo que es agotador. Han transcurrido 4 meses desde iniciado esta nueva labor científica y nuestro equipo se mantiene con mucho ánimo, iniciativa, y trabajando fuertemente para sacar los resultados a corto plazo.

¿Cuál es la gran enseñanza y los grandes retos que a nivel personal y como profesional le deja esta pandemia?

La mayor enseñanza a nivel profesional que me ha dejado la pandemia es la gran importancia de una colaboración armónica con mis colegas y otros investigadores. Para movilizarnos rápidamente en los pasos investigativos y obtener resultados oportunos a la situación actual de salud, es imprescindible crear alianzas colaborativas y unir las experticias de cada investigador, para de esta manera obtener resultados de alta calidad, sin tiempo perdido en ensayo y error. Luego de idear este proyecto de investigación en COVID-19, recibí la aceptación en colaboración de una de las mejores virólogas e inmunólogas de nuestro país y en nuestro instituto, la Dra. Sandra López, y su equipo de trabajo. A su vez, de médico ginecólogos obstetras en el Hospital Santo Tomás, Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, médicos patólogos, y jefe del Dpto. de Genómica, quien nos apoya con las secuenciaciones de los virus que vamos encontrando. En fin, hubiese sido imposible que todas estas ramas investigativas fuesen abarcadas por mi o mi grupo de investigación, y esto nos demuestra que siempre avanzamos mejor en colaboración con los demás. El mayor reto es la financiación, ya que, en sí, la pandemia es un golpe duro a la economía, y ya nuestro país y región, ha estado caracterizado por una baja inversión a la investigación, y ahora, como poder responder oportunamente a la pandemia, sin recursos para investigar, es un gran reto. A nivel personal, el reto es poder hacer un buen balance para seguir aprovechando tiempos de calidad con mi familia.

¿Cual es su opinión de la manera como desde sus gobiernos/sistemas de salud se ha abordado y gestionado esta pandemia? ¿Qué debería mejorar?

El gobierno de Panamá dio un muy buen inicio respondiendo a la pandemia, siento que fuimos uno de los primeros países de la región en declarar la cuarentena, restricciones de salida por sexo y número de cédula, asesorados por un gran equipo de médicos y científicos. Sin embargo, durante el transcurso de los meses, los intereses políticos se fueron interponiendo, y eso muchas veces empaña el asesoramiento científico que se recibe. Las decisiones en esta pandemia deben de ser tomada bajo un análisis científico de la situación, y esto es algo que debe ser mejorado en nuestro país. Necesitamos mayor apoyo y recursos del gobierno destinado a esas familias necesitabas, cuyo miembro este contagiado, pero necesita ganarse el pan de cada día. A esa persona hay que primeramente aislarlo y proporcionarle apoyo económico para que pueda sobrepasar su enfermedad sin salir de casa, y evitar el contagio a terceros. Es imprescindible una estrategia de trazabilidad y de aislamiento de los contagiados, para así, lograr la disminución de casos reportados.

En la pospandemia, la nueva fase que iniciamos ¿Cuáles cree, desde su experiencia, serán sus mayores retos?

La pandemia, definitivamente, va a ser un cambio radical en nuestros estilos de vida. Veremos con mayor importancia el uso de mascarilla cuando estemos resfriado, el lavado frecuente de manos, uso de geles alcoholados, cambiar hábitos de contacto. Una vez ya lleguemos a disminuir los casos, el reto va a ser mantener la disciplina sanitaria y de movilidad en nuestra población, que se caracteriza por no ser muy receptivos ante las restricciones. El reto mayor, será poder resurgir del golpe económico que la pandemia a dejado a miles de familias en nuestros países, las estrategias que utilizaran los gobiernos para la reactivación económica del país deben de ser muy bien estructurado. Como científicos, nos quedará un reto muy grande en trasladar los resultados de nuestras investigaciones en COVID-19, a datos que puedan ser utilizados como referencia en decisiones de manejo sanitario. Una vez culminada estas fases, nos tocará llevar también de la manera nuestros respectivos proyectos que llevábamos desarrollando antes de la pandemia.

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