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Fecha de publicación: 2019-09-10

Masculinidad 2.0, el aliado del cambio

Cambio del rol masculino en las empresas, reparto equitativo en tareas del cuido y el hogar, o expresarse de una forma diferente, puntales de cambio.

Por Daniel Zueras - estrategiaynegocios.net

Desde eliminar toda forma de violencia contra la mujer, hasta la equiparación salarial, entre otras muchas metas; ese es el camino por recorrer que tiene nuestra sociedad en materia de género y por el que un cada vez más numeroso grupo de hombres aboga por una nueva masculinidad, en la que no tiene problema por tener una jefa que le discuta su trabajo, o que se siente libre de llorar frente a otros congéneres.

Se trata de un tema relativamente nuevo sobre la mesa, “pero a partir de los año 90 tomar fuerza un movimiento para trabajar el tema de masculinidades”, explica Andrés Valenciano, presidente del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), que forma parte de un red de instituciones públicas en Costa Rica que trabaja sobre nuevas masculinidades.

La ‘masculinidad 2.0 trata sobre la búsqueda de una cultura más inclusiva y equitativa en las empresas y “sensibilizar acerca del nuevo rol de los hombres en la época de la Cuarta Revolución Industrial”.

Con ello, se incide en que los hombres tienen cuotas de responsabilidad en las tareas del hogar y el cuido familiar; así como en la forma de expresar sus sentimientos.

También algunas empresas en el país incluyen el asunto de la masculinidad en sus políticas de equidad. “No todas lo manejan, pero cuando lo hacen tienen más impacto, con mucha más velocidad logran reducir las brechas” de género, aduce Valenciano, introduciéndolo en sus planes estratégicos.

“Falta muchísimo, pero se empieza a posicionar. Aún hay muchos tabús, mucha desinformación, mucho estereotipo, pero cuando se logra abordar con datos, se demuestra que es un ganar-ganar para todos”, asegura el funcionario.

Una de estas es Western Union (WU), que con la iniciativa ‘Second Parents’ busca que los padres puedan pasar tiempo con sus hijos y parejas tras el nacimiento.

Son apenas 10 días (la licencia por maternidad -establecida por ley- es de 120 días remunerados), pero es un indicio del interés de las empresas.

La iniciativa de Western Union (empresa con un Centro de Servicios Compartidos en Costa Rica con 1.300 empleados que trabajan para todo el continente) no se llama paternidad si no ‘Second Parents “porque aún cuando el matrimonio igualitario no está aprobado por la ley, no deja de ser cierto que en algún momento sí puede suceder. Quisimos adelantarnos para poder ser inclusivos desde ya en nuestro lenguaje, y cómo empezamos a hacer el cambio de mente alrededor de este tema, porque creo que es un proceso de cambio”, explica Caroline Mata, Senior Manager de Recursos Humanos para Costa Rica de WU.

La iniciativa está comenzando, con un ley nacional que no establece tiempo para que el hombre tenga días libres tras el nacimiento del bebé. “Les hemos dado cinco días, pero además ya le sumamos cinco días más para un total de diez que le estamos dando a los papás como tal para que en el transcurso del primer año puedan disfrutarlos y acompañar en la casa y cooperar con el bebé y su pareja, llevarlo a citas más adelante...” propuesta de licencia Por aternidad.

En este sentido, hay que recordar que el diputado oficialista Enrique Sánchez (Partido Acción Ciudadana) propone una licencia por paternidad de 90 días para los padres, diseñada para promover la corresponsabilidad en la crianza de los bebés y atacar la discriminación que sufren las mujeres en sus trabajos, homologando las licencias en igualdad de condiciones.

La iniciativa de Sánchez ha hecho que algunas cámaras empresariales muestren reticencias. “Lo que me parece importante es que este proyecto pone el tema sobre la mesa, lo tendrán que discutir todos los sectores. Debemos trabajar todos para llegar a estrategias a nivel país que permitan el pleno desarrollo y la participación activa de las personas en vida familiar, política y económica”, comenta el presidente del INA.

“Sabemos que está sobre la mesa, pero no lo hemos hablado. No hemos discutido cómo nos impactaría, porque obviamente sí habría un impacto importante”, reconoce Mata. En todo caso, a eso se refiere la verdadera equidad de género: no es que el hombre ayuda en la casa, sino que asuma su 50 %.

Así, es necesario desechar estereotipos.

Muchas veces el hombre que trabaja en esta nueva masculinidad recibe burlas de sus compañeros y amigos, por considerar que hace cosas ‘de mujeres’.

Y es que la mujer dedica entre dos y diez veces más tiempo al cuido familiar (tanto de hijos, como de adultos mayores) y del hogar que el hombre. “Además de un deber, también es un derecho del hombre asumir esas cuotas. Cuando esto sucede, tiene un efecto colateral instrumental: que la mujer puede dedicar más tiempo a su desarrollo profesional”, concluye Valenciano.

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