Trabajando con y para TODOS

Una era distinta a las demás, en la que convergen muchos actores con diferentes necesidades y prioridades es el reto que ahora tienen las organizaciones para generar culturas de alta confianza.

Por Gabriela Monterrosa,
Asociada investigación de Prácticas. Great Place to Work® Institute Centroamérica & Caribe.

Great Place to Work® nace a partir de una idea: identificar aquellos aspectos positivos en las diferentes culturas organizacionales del mundo con el propósito de conocer lo que necesitan los colaboradores para hacer de sus lugares de trabajo uno de Los Mejores Lugares para Trabajar™ .

Año con año, Great Place to Work® Institute reconoce a nivel mundial, regional y local aquellos lugares con las mejores prácticas hacia sus colaboradores que propician una cultura basada en la confianza. En años anteriores hemos hablado de la importancia que tiene la participación de la totalidad de los colaboradores en el funcionamiento de la organización, tanto compartiendo ideas como decisiones. Pero, realmente, ¿tus colaboradores están felices trabajando para tu organización? En estadísticas mundiales vemos una constante: muchos van renunciando a sus trabajos y la razón tiene que ver con que buscan mejores beneficios, así como un mejor ambiente laboral. ¿Será tu organización realmente un buen lugar para trabajar?

En un mundo cambiante donde están convergiendo muchas generaciones al mismo tiempo: baby boomers, generación X, millennials y recién ingresando la generación “Z”, es necesario ser parte de Los Mejores Lugares para Trabajar™ para poder atraer y retener el talento capaz, que permita que la rentabilidad, productividad y crecimiento de las organizaciones sean reales y duraderos, acompañado de una cultura donde cada integrante se levante todos los días para ir a su trabajo feliz de poder realizar sus actividades entregando más de su 100%.

Actualmente nos encontramos con organizaciones que tienen baby boomers, cuyos planes de trabajo los hicieron para largo plazo y los podemos identificar dirigiendo negocios aferrados plenamente a sus obligaciones, muchas veces se rehúsan a los cambios; estos están acompañados por la generación X, que ocupa puestos de liderazgo acatando reglas y buscando desarrollo profesional dentro de las mismas organizaciones sin buscar más allá; enfrentándose a diario con los millennials, cuya generación vino a cambiar el enfoque de vida ya que su objetivo es disfrutar y exigen un buen clima laboral y no le tienen miedo al cambio. Y los nuevos participantes, aunque es poca su penetración, la Z viene con más retos para integrarse con las generaciones pasadas ya que son totalmente tecnológicos, buscan trabajos flexibles y a distancia con un espíritu mucho más libre que los millennials.

Ante toda esta realidad: el uso de la tecnología y el tiempo más corto, con más responsabilidades, las organizaciones se ven obligadas a contar con un factor sumamente importante: inclusión PARA TODOS. Es por lo anterior que, al hacer un análisis de las prácticas y procesos que las organizaciones están desarrollando, es ahora el momento de trabajar para y con TODOS, contar con flexibilidad, prestaciones pero, sobretodo, hacer partícipes a los colaboradores independientemente de su edad, raza, religión, sexo, preferencia sexual, o cualquier estereotipo marcado.

Estamos en una era de inclusión, sin estereotipos donde todos buscamos un espacio tanto en las organizaciones como en la sociedad, evitando cualquier tipo de restricción. Las nuevas generaciones exigen flexibilidad, crecimiento y beneficios a sus empleadores, buscan llegar a sus puestos de trabajo felices, sentirse en familia y al mismo tiempo aprender y desarrollarse como profesionales, todo eso se logra como ya bien lo hemos mencionado anteriormente en un Great Place to Work® con una cultura de confianza donde todos pueden aportar sus ideas, llevarlas a cabo y mejorar la productividad y rentabilidad de las cuales forman parte.
Es obligatorio para las organizaciones proveer tanto las herramientas necesarias para realizar las tareas diarias, así como también el ambiente que sea propicio para que éstos puedan desenvolverse con sus características generacionales. Son muchas generaciones interactuando para lograr un mismo objetivo, por ello trabajar para y con TODOS se hace urgente y necesario.

¿CÓMO LOGRAR QUE LAS ORGANIZACIONES SEAN INCLUSIVAS?

Tal como lo venimos mencionando, esta es una época de conversión de generaciones, de preferencias, de creencias, etcétera; por ello la tarea se vuelve difícil en una organización cerrada y no abierta a cambios. Las compañías que logran un ambiente de confianza, independientemente de los estereotipos de las personas, son aquellas abiertas a los cambios, innovadoras, cuyas decisiones son tomadas en equipo y donde no solamente hay directrices provenientes de los líderes.
Equidad es lo que más se busca dentrode las organizaciones, y con esta no nos referimos a porcentajes iguales de mujeres y hombres, esto va más allá de contrataciones por sexo. Apunta a la apertura de preferencias sexuales, religiones, edades y más.
Donde todos tengan los mismos beneficios, ascensos, carga de trabajo, herramientas y participación dentro de la misma.
Mucho se habla de la inclusión de la mujer en la vida laboral, pero ahora el enfoque no solo va dirigido a las féminas, sino a que la población laboral cuente con alta diversidad. Existe mucha más permanencia de los colaboradores cuando en sus lugares de trabajo existe la equidad. Todo inicia desde la contratación y desde las políticas que la organización establezca para el desarrollo de sus colaboradores y sus beneficios.
La capacitación y los beneficios establecidos debe de ser igualitaria para todos los colaboradores, de manera que la percepción de crecimiento tanto para ellos como para los líderes sea la misma y que tenga el mismo impacto y enfoque en el mismo beneficio: la rentabilidad del negocio.

Un punto muy importante es el tema de la innovación, en la que se permita que TODOS sean partícipes, tanto los líderes como los colaboradores, cuyas sugerencias tienen un alto impacto en los procesos establecidos dentro del negocio. Nadie más que los mismos operadores conocen las necesidades que tienen para eficientizar los procesos establecidos, por ello la apertura de parte de las jefaturas y de los directores de la organización es clave para llevar a cabo los cambios. Prácticas como “puertas abiertas” se vuelven vitales para mantener un equilibrio emocional dentro de la organización, donde todos tienen acceso a los líderes y pueden expresarse libremente aportando sugerencias, ideas o incluso quejas que permitan que el ambiente mejore y que se vaya incluyendo a TODOS en el éxito de la organización.
Algo que es clave es entender que las organizaciones de ahora ya no son dirigidas solo por una persona, quien decide qué y cómo se hace. Las grandes marcas hacen de su organización un buen lugar para trabajar si son inclusivas, si promueven el desarrollo y si sus colaboradores participan en la toma de decisiones que mejoran día a día su cultura.

Esto es primordial que vaya acompañado de una organización que tenga establecidas prácticas igualitarias para TODOS, entendiendo cada necesidad de cada generación, independientemente de su edad, sexo, preferencia sexual o creencias. Es básico y necesario el diseño de procesos, políticas y prácticas inclusivas que puedan ser vividas por TODOS, que definitivamente vuelvan a la organización un lugar de trabajo para y con TODOS.

RELACIONADAS