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2021-04-14

Culturas empáticas y llenas de confianza

Un 2020 cargado de sorpresas nos hace pensar nuevamente si realmente estamos haciendo las cosas bien o en qué hemos fallado para seguir siendo parte de los mejores. Una dosis de realidad que a muchas culturas organizacionales las hizo actuar de inmediato.

Por Gabriela Monterrosa - Gerente de Investigación de Prácticas Centroamérica y Caribe

Es común encontrar en estos tiempos artículos sobre cómo las organizaciones han logrado salir adelante ya que sin duda este año marcó la historia del mundo entero, afectando sin importar país, raza, sexo, religión, negocio, industria, etc.

Por ello, las organizaciones participantes en esta edición serán recordadas y honradas por ser parte de Los Mejores Lugares para Trabajar® en Centroamérica y Caribe 2021.

Pero ¿qué es lo que destacamos de este estudio? Como Great Place to Work® Centroamérica & Caribe, en este Ranking 2021 queremos realzar algo que ha quedado muy marcado en las culturas de todas las organizaciones: la empatía y la confianza.

¿Por qué la empatía?

Es algo esencial e importantísimo para recalcar. Los líderes de las organizaciones de Los Mejores Lugares para Trabajar® dejaron de ser los "jefes" que dan indicaciones, que escuchan y que acompañan…los líderes pasaron a ser personas más empáticas y brindaron más apoyo del que ya estaban dando. Las culturas organizacionales se sensibilizaron y dieron un paso mucho más humano al cuidar de la salud tanto física como mental de sus colaboradores.

Muchos podemos decir que la empatía es ponerte en los zapatos del otro y quizás si es el concepto básico alrededor de esto. Pero estudiando los resultados de nuestras organizaciones y analizando las culturas y los testimonios de los colaboradores observamos que los líderes ya no solo apoyan en situaciones difíciles, sino que respetan a sus colaboradores como personas, los respetan por su trabajo, los animan a seguir, son flexibles, reconocen sus esfuerzos y sobretodo lo agradecen.

La confianza no pasa a segundo lugar, sino que está justo a la par de la empatía. Vemos organizaciones con altos resultados en respeto y orgullo, porque han demostrado que independientemente de la situación que esté pasando los líderes han sabido responder ante la situación. Observamos que todas las responsabilidades son cumplidas por cada uno de sus colaboradores quienes a su vez tienen confianza en el líder para poder entregar el máximo potencial.

Las culturas organizacionales de ahora se han vuelto más comunicativas, lo que ha ayudado a potenciar la confianza. Los colaboradores tienen y sienten la confianza no solo de su líder sino de la organización completa y, que independientemente de su lugar de trabajo, de su posición, de su edad, o de cualquier otro criterio, la organización los apoya, les comunica decisiones, les respeta las condiciones de trabajo y sobre todo los valora como seres humanos cuidando cada detalle para que éstos tengan el confort y la seguridad que su desempeño es el adecuado.

¿Qué esperamos de ahora en adelante?

Esperamos culturas más humanas donde el puesto no defina el entorno laboral, donde todos puedan confiar unos de otros, donde el respeto, el orgullo y el compañerismo realmente esté presente en cada uno de los colaboradores, donde líderes acompañen el desarrollo de cada persona y por último y no menos importante, donde se reconozca y valore que, a pesar de la situación buena o mala, cada persona entrega lo mejor que puede para cumplir con los resultados.