"No hay sectores vedados para la participación de la mujer"

Lesslie Pérez, Gerente General Regional de Great Place to Work® Centroamérica y Caribe, explica como las mujeresestá ganando espacios laborales y los desafíos en la ruta hacia la equidad.

Por estrategiaynegocios.net

El último ranking del Great Place to Work® Institute Centoamérica & Caribe en la regón hay una participación del 44% de mujeres en las organizaciones, de las cuales el 88% afirman que forman parte de un excelente lugar para trabajar.

Lesslie Pérez, Gerente General Regional de Great Place to Work® Centroamérica y Caribe, explica como las mujeresestá ganando espacios laborales y los desafíos en la ruta hacia la equidad.

¿Qué piensa de los roles que cumplen las mujeres en Centroamérica y de los espacios alcanzados en las sociedades? ¿Cuánto se ha avanzado y cuánto falta?

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en los últimos veinte años han sido positivos para la situación de la mujer en el mundo del trabajo y la igualdad de género en la sociedad. La cantidad actual de mujeres instruidas y que participan en el mercado laboral no tiene precedentes, y hay más conciencia de la importancia crucial de la igualdad de género en las iniciativas para reducir la pobreza e impulsar del desarrollo económico. No obstante, pese al progreso logrado hasta ahora y al empeño en seguir avanzando, las perspectivas de la mujer en el mundo del trabajo distan mucho de ser iguales a las de los hombres a nivel mundial.

Sin embargo en los datos regionales que los estudios de Great Place to Work® Institute Centoamérica & Caribe, tenemos participaciones similares entre hombres y mujeres los cuales perciben de las organizaciones calificadas dentro de Los Mejores Lugares para Trabajar® altos niveles de satisfacción, de hecho el último ranking elaborado se caracterizó por contar con una participación del 44% de mujeres de las cuales el 88% afirman que forman parte de un excelente lugar para trabajar.

¿Cuál es el panorama en Centroamérica?

Hemos avanzado, poco a poco, y a nivel regional en Centroamérica y Caribe vemos un interés particular de las organizaciones en generar las condiciones necesarias para generar equilibrio de vida y brindar el entorno apropiado con políticas y prácticas específicas para las mujeres, como por ejemplo organizaciones que brindan salas de lactancia, horarios flexibles, días adicionales a la ley para atender asuntos personales con goce de salario y a la hora del nacimiento de un hijo permiten más tiempo del que otorga la ley y muchas veces con bonos por nacimiento, algunas organizaciones que brindan seguro médico permiten también la incorporación de los hijos, tenemos también las organizaciones que tienen clínicas donde su uso es extensivo a familiares de primera línea, etc.

Otro punto importante es que en estos últimos años en las organizaciones que forman la lista de Los Mejores Lugares para Trabajar® en Centroamérica y Caribe ha incrementado la participación de las mujeres en posiciones de Junta Directiva, Presidencias, posiciones Gerenciales y Jefaturas.

Destaca también que en Los Mejores para Trabajar® en Centroamérica y Caribe las organizaciones generan las condiciones necesarias para que tanto hombres como mujeres puedan desempeñar las mismas labores, brindan herramientas, capacitaciones y muestran apertura a que las mujeres desempeñen cargos que hace algunos años no eran “considerados” para mujeres.

¿Cuál es su análisis sobre los espacios que ocupan las mujeres en el sector privado? ¿Hay sectores aún vedados para ellas?

Según la OIT, las mujeres no solo tienen menos probabilidades que los hombres de participar en la fuerza de trabajo, sino que, cuando lo hacen, tienen también más probabilidades de estar desempleadas u ocupadas en empleos que están al margen de la legislación laboral, la normativa en materia de seguridad social y los convenios colectivos. En la región son muchos factores estructurales y culturales, iniciando por los sectores más importantes de la economía de cada país, donde la agricultura fue uno de los principales motores de crecimiento en el pasado y que aún sigue siendo un pilar, el trabajo para la mujer se ve más riesgos y más sesgado. Pero que a medida ha pasado el tiempo la economía se ha diversificado abriendo más puertas al sexo femenino.

Considero que no hay sectores vedados para la participación de la mujer. Los espacios que ahora las mujeres ocupan en la región se han ganado a base de preparación tanto educativa como social. Hemos tenido grandes ejemplos de mujeres en la política en todos los países de la región centroamericana, que han dado más impulso al sector para aplicar y tomar la batuta de puestos ejecutivos. Tenemos a grandes mujeres también trabajando desde el sector privado que son ejemplo y que continuamente están empoderando a más y más mujeres a través de programas de Responsabilidad Social. Podemos ver a mujeres en sectores de la construcción, agricultura, aviación, tecnología, etc.

De acuerdo con la experiencia que tienen ustedes tienen en el Great Place to Work Institute asesorando a cientos de empresas de la región. ¿De qué manera la conciencia y las prácticas para empoderar a las mujeres influyen en volver a las compañías un Mejor Lugar para Trabajar?

Las organizaciones que toman la decisión de participar en el ranking para ser uno de Los Mejores Lugares para Trabajar®, están conscientes que no basta con tener prestaciones para que los colaboradores den lo mejor de sí. Evaluamos muchos factores que van atados a la credibilidad, respeto, imparcialidad, orgullo y compañerismo, pero también valoramos las políticas y prácticas que tienen establecidas, las cuales deben de ser totalmente inclusivas y con alto toque humano, que es donde la organización va tomando conciencia en la creación de prácticas que permitan dar apoyo a los colaboradores y a la comunidad, así como también de incluir a todos sin importar rango, sexo, preferencias sexuales, religión, etc. No es solamente de empoderar a la mujer, ya que nuestra visión está enmarcada en trabajar para y con todos, ya que a través de generar mejores condiciones para nuestros colaboradores estamos impactando positivamente en los negocios y al final del día en un mejor mundo para todos.

En su experiencia personal, ¿qué ha sido lo más retador que ha debido enfrentar en su carrera profesional? ¿cuáles han sido sus mayores satisfacciones?

Todos los días se vuelven un reto, ya que en este camino que decidí recorrer hace un par de años he conocido diversos casos, que van desde los más sencillos hasta los más complejos y cada día es una aventura nueva porque cada organización es un mundo.

Si bien es cierto que existen características comunes en las organizaciones ninguna cultura es comparable a un 100%. Pero en este camino, Dios y mi familia son el centro y eje. Mi esposo es mi fortaleza, mi complemento, mi “coach” personal, apoyándome de manera incondicional. Mis hijos que son los que me motivan a esa construcción de un mundo mejor, al ayudar a las organizaciones a convertirse en Mejores Lugares de Trabajo sé que estoy dejando un legado para mis hijos porque como madre quiero que mis hijos tengan las mejores condiciones cuando se unan a la fuerza laboral, quiero que ellos estén en excelentes lugares para trabajar, mi mayor satisfacción es saber que lo que hago cada día está alineado a mi misión de vida, transformando la sociedad.

¿Qué consejo les daría a las mujeres jóvenes que están iniciando una carrera profesional en el ámbito privado? ¿Cómo transitar este camino?

No puedo decir más que deben confiar en ellas mismas, que pueden lograr lo que se propongan, que el prepararse y tener actitud ganadora ante la vida, puede ser la diferencia, tener claro que el miedo al fracaso es lo que se debe de evitar, que de los errores se va aprendiendo y creciendo, que cuando nos “tropezamos” debemos levantarnos y seguir adelante, que no debemos rendirnos porque siempre hay un mejor “mañana”. El camino al éxito es igual de difícil para un hombre como para una mujer, basta con definir qué es lo que se quiere alcanzar en la vida y luchar por conseguirlo.

RELACIONADAS