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Fecha de publicación: 2019-07-16

Christian Umaña: De la ruina a la cumbre, un viaje a través del mundo de la tecnología

Con 32 años se trasladó a China con con su esposa y sus dos hijos para dirigir una fábrica de teléfonos, Amgoo.

Por: Daniel Zueras- estrategiaynegocios.net

Christian Umaña nació, se crió, estudió y empezó a trabajar en Honduras. Con 32 años se trasladó a China con con su esposa y sus dos hijos para dirigir una fábrica de teléfonos.

Inició Amgoo en sociedad con un empresario chino. Hoy produce AMGOO diseña, fabrica y comercializa una amplia gama de teléfonos celulares, funcionales a precios accesibles con tecnología GSM, 3G, CDMA y 4G LTE. La marca nació en 2005 en la ciudad de Shenzhen, China, desde entonces se han vendido millones de teléfonos Amgoo en más de 50 países alrededor del mundo.

La fábrica manufacturera se encuentra en China, un equipo de diseño en Alemania y oficinas representantes en Hong Kong, Sudáfrica, Estados Unidos y Honduras. Emplea a unas 1.000 personas. Entre sus equipos se cuenta el del sistema Android más barato del mundo: US$30 frente a US$100 o US$120 de otras marcas.

En 2006 arrancaron con un teléfono, con la misma calidad que los de marca pero mejor precio. El gran reto era la marca; no era conocida y todos en Centroamérica y Latinoamérica querían marca. El desafío era enorme.

“Honduras me dio la oportunidad y empezamos a tener éxito. En el primer año fuimos la marca más vendida en el país; la segunda (que tenía mucho renombre) no llegó ni a la mitad de nuestras ventas”.

En ese momento decidió mudarse a China, porque “en Centroamérica la vista es muy corta. Los mercados a los que uno aspira son el del propio país y después pueden ser El Salvador, Guatemala y Nicaragua”.

¿Su misión? Hacer que la tecnología móvil sea más accesible. Amgoo se precia de tener en el mercado el smartphone más barato del mundo, con un precio de venta de unos US$30.

Aunque empezó a ensamblar con el foco puesto en Centroamérica, comercializa sus terminales en el resto de América Latina, en Europa, Estados Unidos, África y en India.

Vive en Shenzhen, una ciudad de 10,5 millones de habitantes a 40 kilómetros de Hong Kong. La zona alberga importantes compañías de toda la cadena productiva de telefonía. Cuenta que sus hijos crecen viendo cómo muchos ciudadanos “de la nada se convierten en grandes empresarios, en dueños de monstruos tecnológicos. Ven que sí se puede y eso es importante. Tendrán una mirada distinta, una mentalidad más abierta.

Desde China se mira el mundo entero; acá la perspectiva es mundial y no solo de país”. Amgoo produce equipos de marca propia y para otras compañías. En diálogo con Estrategia & Negocios admitía en su momento que en su historia hay bastante de fortuito. La década pasada se dedicaba a distribuir teléfonos coreanos y no imaginaba terminar en uno de los centros mundiales de la industria y diseñando estrategias para sumar mercados a su cartera.

Asegura que China tiene el ecosistema necesario para la producción de tecnología. No solo por sus bajos costos, sino por la cadena de proveedores que, para el sector, define como “crucial”. Al explicar el éxito de su emprendimiento elige el “equipo multinacional” con el que trabaja: “Mentalidades de todo el mundo nos permiten garantizar estándares de calidad”.


País: Honduras
Cargo: CEO de Amgoo
Su mayor logro: Empezó de cero, tras arruinarse, se fue a China, fundó Amgoo con un empresario chino y comenzó fabricar los teléfonos inteligentes más baratos del mercado.

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