Empresas & Management
Fecha de publicación: 2014-11-17

Los malos jefes: ocho cosas que dicen

Ciertas actitudes pueden romper las buenas relaciones con los empleados.

Por: Mercado.com

Para el trabajo responsable y comprometido, pocas cosas son mejores que el reconocimiento al final de un día de trabajo. Un buen jefe sabe cómo alentar a su planta y recompensar su ardua labor con palabras y gestos. Pero en el mundo del trabajo también existen los malos jefes, aquellos que es importante reconocer a la distancia para alejarse rápidamente. Con esto en mente Mercado.com ofrece ocho frases comúnmente escuchadas de la boca de jefes que no deberían serlo.

1) “Si no estás conforme con el trabajo, encontraremos a alguien que sí”.

Los buenos jefes saben que no todo tiene que ver con un sueldo. Para que un empleado ame su trabajo y este realmente comprometido con dar lo mejor de sí mismo, tiene que ser dueño de su labor. Los buenos jefes les dan espacio a sus empleados y dejan que expresen sus ideas y reconocen el valor de sus contribuciones. Los malos, sin embargo, aman recordarles a sus empleados quién es el que manda. Decirle a alguien que puede ser fácilmente reemplazado no es la más acertada de las ideas.

2) Soy el jefe

La actitud que tienes es lo que va a demostrar tu puesto dentro del ambiente laboral, no el hecho de andarlo repitiendo a diestra y siniestra pues terminas por invalidarlo. Además, eso puede causar una ruptura en las buenas relaciones con los empleados pues te verán como alguien poco accesible.

3) Así no es como lo hacemos aquí

Cada uno tiene una manera distinta de trabajar y nadie tiene el derecho de imponer la propia. Si bien la empresa debe funcionar de una manera específica, es la misión del jefe hacer que esos métodos diferentes de trabajo estén enfocados en lograr un mismo objetivo.

4) Lo voy a tener en cuenta

Es la vieja excusa. Está bien que una idea no cierre con el jefe, pero las excusas sin argumentación sólo sirven para enojar a los empleados o intimidarlos a no expresar sus ideas en el futuro.

5) No es mi culpa

Un buen líder es el que ayuda a las personas a salir airosos de algún error cometido y no el que se lava las manos. Si ocurre una situación negativa en la oficina por alguna falta cometida por otro empleado, incentiva a todos para aportar ideas y llegar juntos a una solución.

6) Deja todo y encárgate de esto AHORA

Cualquier buen jefe puede usar esta frase también, en momentos de emergencia en donde lo importante es esencial. Pero sólo lo hacen en momentos de crisis reales. Quienes son malos en sus trabajos lo hacen todos los días.

7) Tráeme soluciones, no problemas

Es cierto que los trabajadores son capaces de solucionar problemas solos, sin consultar a la alta gerencia. Pero muchos jefes interpretan esto como una excusa para que los empleados no se quejen y resuelvan situaciones críticas por ellos mismos. Muchas veces quien detecta el problema no tiene ni la información ni las herramientas para resolverlos y ahí es dónde un buen manager resulta importante.

8) En estos tiempos de crisis, tienes suerte de tener trabajo

Lo gracioso de esta frase es aquellos que la repiten nunca piensan que ellos también deberían estar agradecido de tener trabajo. Es, en definitiva, un gran insulto decirle a un empleado que resulta increíble estar entre 90% de la población que sí trabaja. En realidad habla mal del empleador y, en definitiva, trabajar para alguien demasiado crítico o eternamente inconforme significa que es hora de hacer las valijas y encontrar otro lugar en donde sí sepan apreciar los esfuerzos.