Empresas & Management
Fecha de publicación: 2014-07-03
Cuando las personas son más felices, funcionan mejor en su vida. Pero también en su trabajo. Se ausentan menos, tienen mayor motivación, son más cooperativas y, en definitiva, genera más beneficio para las compañías.

Adiós jefe, hola GeFe (gestor de la felicidad)

Una persona motivada, está un 80% de su tiempo enfocada; una insatisfecha, sólo se concentra el 50% de su jornada laboral, informa pulso.cl. Cifras como estas son clave para entender por qué la felicidad se ha convertido en un factor para aumentar la productividad.

Por: pulso.cl

Dicen que encontrar el trabajo perfecto es una labor comparable a la búsqueda de la piedra filosofal. Una tarea muy difícil y para algunos simplemente imposible de realizar.

Así, cada vez es más importante cómo se sienten los trabajadores en una compañía. Es que la “felicidad” laboral se ha convertido en un factor determinante en los índices productivos. Al menos así lo cree Alejandra Cruzat, manager de recursos humanos de Michael Page. “La felicidad laboral es algo esencial. Descubrir las motivaciones de los trabajadores, hacer algo sobre ellas, así como los buenos entornos, los ambientes facilitadores son un tema clave en la organización”.

Varios estudios dan cuenta de los beneficios que implica el tener un ambiente laboral positivo. “Se sabe que la gente contenta es más productiva, por lo que esto tiene un impacto en el compromiso con el trabajo y los resultado, dice Karina Pérez, directora de la consultora Robert Half Chile.

Un estudio realizado por Harvard Business Review en 2011 ya exponía que el nivel de felicidad tiene un profundo impacto en la creatividad y compromiso de los empleados.

Otra investigación da cuenta de que las personas felices tienen una productividad 25% mayor y por ende, mayor retorno al negocio. Asimismo, una persona motivada está un 80% de su tiempo enfocada en el trabajo; versus una insatisfecha, que sólo se enfoca el 50% de su jornada laboral.

“Hoy en día las personas no se fijan sólo en la remuneración. El lugar y el ambiente de trabajo son clave. Ya no se busca un “Jefe”, si no que se buscan “GeFe” (gestores de felicidad). Personas que den en los motores de motivación: balance vida y trabajo, inclusión de la familia y en el trabajo, acceso a la información estratégica y reconocimiento, entre otros”, afirma Alejandra Cruzat.

“Cuando las personas son más felices, funcionan mejor en su vida. Pero también en su trabajo. Se ausentan menos, tienen mayor motivación intrínseca son más cooperativas y, en definitiva, genera más beneficio para las compañías. A pesar de lo que se pueda creer, es algo transversal y el incentivo no va necesariamente de la mano de subir sueldos, sino por desarrollar confianza”, dice Wenceslao Unanue, director del Instituto de Bienestar y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Al contrario, aquellos que sienten tener un mal trabajo, suelen ser menos comprometidos, sus relaciones interpersonales, por lo general no funcionan tan bien y siempre están disconformes.

Desafíos para empresas
Hay varias formas de crear mejores ambientes de trabajo que promuevan empleados más realizados y felices. “Es importante partir por tener el liderazgo adecuado al mando de los equipos de trabajo, pues esto hace una gran diferencia”, señala Pérez. Ella da cuenta de que es clave generar desarrollo profesional y ambientes dinámicos e innovadores. Una de las fórmulas que se están usando para conseguirlo es la de mentorías, área en que se desempeña la empresa Hardfun. Ellos utilizan una metodología desarrollada por LEGO y MIT para fomentar el trabajo en equipo. “A través de distintas prácticas, incorporamos “el poder del juego” en cualquier tipo de organización para lograr aprendizajes que ayudan a comprender el entorno desde un lugar distinto, desarrollando el pensamiento lateral y creativo, y facilitando las relaciones de un equipo”, dice Roberto Eskenazi, coach de Hardfun.

Generación Y
Uno de los grandes retos para las organizaciones son los trabajadores de la “generación Y” −nacidos entre 1977 y 1994−. Para ellos “es muy importante mantener un equilibrio entre la vida personal y laboral y contar con flexibilidad en su trabajo. Ellos buscan mantener una buena calidad de vida, privilegiándola en cada cargo y trabajo que tengan”, cuenta Suyin Palma, jefe de selección de Adecco.

Agrega que “si no se sienten felices o empiezan a ver que su calidad de vida disminuye, piensan inmediatamente en cambiarse de empleo”.

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