Empresas & Management
2017-07-22

La mente maestra detrás de Airbnb tiene 35 años

Brian Chesky, licenciado en diseño industrial por la Escuela de Diseño de Rhode Island, está a cargo del destino de la tercera empresa -no cotizada- más grande del mundo, con una red que ya alcanza a 65.000 ciudades en 190 países.

Por Expansión

Brian Chesky dirige la tercera empresa no cotizada más valiosa del mundo, la plataforma ha alojado a más de 180 millones de personas y que tiene anuncios de propiedades en alquiler de más de 65.000 ciudades en 190 países.

Para cualquier ejecutivo, alcanzar el cargo de consejero delegado es el final de un largo camino, que exige una gran preparación y el paso por distintos puestos en los que el irse curtiendo. Casi siempre. Porque en Silicon Valley, la cuna de las start up, surgen de vez en cuando compañías con ideas revolucionarias que atraen miles de millones de financiación.

Las ompañías que crecen tan deprisa que, en pocos años, sus fundadores se encuentran manejando el timón de un gran barco.

No siempre sale bien: el caso más reciente es el de Travis Kalanick, forzado a dimitir como consejero delegado de Uber ante las presiones de unos inversores que no confían en sus capacidades para liderar la compañía.

Precisamente, en el mundo de lo que se ha bautizado como economía colaborativa, la otra gran empresa que copa titulares es Airbnb, la plataforma que permite a particulares el alquiler turístico de sus propiedades. Al frente está uno de sus cofundadores, Brian Chesky, un joven ejecutivo (35 años) con un perfil en las antípodas del estilo de gestión del ambicioso y polémico Kalanick.

Chesky, un licenciado en diseño industrial por la Escuela de Diseño de Rhode Island, dirige la marcha de la tercera empresa no cotizada más valiosa del mundo (31,000 millones de dólares de valoración), una plataforma que ha alojado a más de 180 millones de personas y que tiene anuncios de propiedades en alquiler de más de 65,000 ciudades en 190 países.

Lo que nació en 2007 como una iniciativa de Brian Chesky y Joe Gebbia para ganar dinero con el que pagar su alquiler en San Francisco, se ha convertido, una década después, en una gran compañía que Chesky ha tenido que aprender a gestionar sobre la marcha.

Consciente de su juventud e inexperiencia, el ejecutivo ha buscado consejo en primeras espadas como el inversor Warren Buffett, el consejero delegado de Walt Disney Bob Iger, el diseñador de Apple Jonathan Ive, el fundador y consejero delegado de Salesforce Marc Benioff, el fundador de Facebook Mark Zuckerberg o el dueño de Amazon, Jeff Bezos.

Además, ha diseccionado las biografías de algunos de sus ídolos empresariales, como Steve Jobs (Apple), Walt Disney o Andy Grove (Intel). De ellos extrajo lecciones como la necesidad de ser disciplinado, proactivo y un líder cercano a sus empleados.

Este afán por conocer las bases de la gestión empresarial denota una de las características de Chesky: su enorme curiosidad por aprender y, a ser posible, sentándose a hablar directamente con quienes mejor le pueden enseñar; la mejor forma, en su opinión, de avanzar rápido cuando se tiene poco tiempo.

Su liderazgo como consejero delegado también se ha construido sobre la prueba y el error. Chesky ha reconocido públicamente que una de las primeras lecciones que aprendió fue la ineficacia de intentar tomar decisiones por consenso en cuestiones críticas.

Y la experiencia de estos años le ha servido también para constatar algo que tenía claro desde que empezó a leer sobre gestión: la necesidad de crear una cultura empresarial abierta, transparente y con unos valores claros compartidos por todos los empleados. Justamente en las antípodas de Kalanick, que ha creado en Uber una cultura que algunos analistas han calificado como tóxica.

Chesky no lo tiene fácil: Airbnb sigue creciendo y generando polémica en multitud de ciudades con su modelo disruptivo. Pero tiene madera de gran gestor. En palabras del inversor Marc Andreessen, Chesky es 'uno de los mejores CEO desde Mark Zuckerberg'.

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