Empresas & Management
Fecha de publicación: 2021-06-07

Lala y Bimbo se enfrentan a los altos precios de materias primas

Desde el inicio de año, las empresas de alimentos hacen frente al aumento en el precio las materias primas, como trigo y maíz, que ejercen presión para los aumentos en los precios de sus productos.

Por Expansión

Los precios de algunas materias primas amenazan con poner en jaque a empresas como Lala, Bimbo, Gruma y Bachoco. Si bien, desde el año pasado y el primer trimestre de 2020, las empresas lograron sortear el alza del maíz y el trigo, en el futuro, la ecuación podría ser menos favorecedora.

Las compañías emplean estas materias primas, también llamados commodities, en diferentes eslabones de sus cadenas productivas, desde el alimento para animales hasta la producción de harina para pan o tortillas. Pero el alza del maíz y el trigo puede desatar una cadena de aumentos de precios en otros insumos que, al final, impactarán los precios al consumidor final de algunos de los productos.

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El precio del maíz y el trigo alcanzó en mayo su nivel más alto en los mercados internacionales, por lo menos, en los últimos siete años, impulsado por las condiciones climáticas, sobre todo las heladas en Estados Unidos a inicios de año, así como el aumento en la demanda que se presentó desde el inicio de la pandemia en países como China. Marisol Huerta, analista del Grupo Financiero Ve por Más, explica que el efecto en el precio de las materias primas impacto de diversas formas en el primer trimestre, incluso algunas empresas, como Gruma y Bachoco, elevaron el precio de sus productos a los consumidores finales, no obstante, de mantenerse la tendencia alcista, el impacto sería más notable hacia el siguiente año.

"Esto es un efecto que se vive a nivel internacional y ahorita los precios (de los commodities) están tendiendo a bajar de los niveles máximos que registraron. La mayor presión se sintió a inicios mayo, ahorita ya se están dando las nuevas cosechas, que serían de otoño, se ven más estables, aunque no quiere decir que el entorno se haya complicado menos, hay bajas pero los precios siguen elevados”, declara.

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Analistas del sector comentan que antes de incrementar los precios, las compañías también eficientan sus operaciones para reducir los gastos y no trasladar el impacto a los consumidores finales, es por ello que, en algunos casos, los precios de los productos en tiendas o supermercados se reflejan entre una o dos veces por año.

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Verónica Uribe, analista independiente del sector consumo, explica que aumentar los precios a los consumidores finales por el alza en los commodities depende del impacto diferenciado de cada una de las empresas. Bimbo y Gruma, por ejemplo, son las que tienen más presión por los granos, que son la base de sus mercancías.

“Las empresas suelen comprar con antelación, tienen pactados algunos contratos a veces por tres o seis meses en los que se fijan los precios, entonces estos precios no se ven reflejados de manera tan inmediata como en el mercado en general. Sí podría impactar en el caso de que subirán todas las materias primas, porque al final las empresas compensan los precios por las alzas de unos y las bajas de otros”, detalla.

Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), declara que la escalada de precios se siente ya en las tiendas del país en productos como granos, huevo, el azúcar, el pan y las tortillas, que se ha endurecido por el índice de inflación, que fue de 6.08% en abril. “Hay una fuerte escalada en el aumento de precios... y la gente ha dejado de comprar”, comenta.

Impactos en el primer trimestre

Las empresas de alimentos y bebidas resintieron el aumento en la soya, maíz y trigo, entre otros insumos que se emplean para empaques, durante los tres primeros meses del año, lo que se vio reflejado en sus estados financieros. Lala tuvo resultados positivos en el primer trimestre del año, con un incremento en las ventas consolidadas de 3.3% a 20,043 millones de pesos. En Brasil enfrentó la presión recurrente por el costo de materias primas, principalmente de leche cruda (33.8% año con año) y aceite de soya (73.4% año con año), así como de resinas y aceite de palma.

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Otro caso es el de Gruma. La empresa que preside Juan Antonio González Moreno adelantó que evaluaría un ajuste al alza en el precio de la harina de maíz a mediados de este año, como resultado de los aumentos en el precio del grano. De hacerlo, este sería el tercer incremento en lo que va de 2021.

La empresa, que comercializa la marca Maseca, aumentó el precio por vez primera este año el 15 de febrero, cuando elevó a 650 pesos cada tonelada de harina. Dos meses más tarde hubo un aumento de 300 pesos por tonelada, explicó Raúl Cavazos, director de finanzas de la compañía, en conferencia con analistas para comentar los resultados del primer trimestre de este año. Huerta declara que si hay una estabilización en los precios, este podría ser el último incremento durante este año.

Gimsa, la subsidiaria de Gruma que produce harina de maíz para la cadena de producción de tortilla, resintió los incrementos en el precio del grano y, de enero a marzo, su volumen de ventas disminuyó 1%, pero el aumento en sus precios elevó sus ingresos 2%.

Durante el periodo de referencia, las ventas consolidadas de Gruma crecieron 3% a 22,179 millones de pesos. No obstante, como resultado del encarecimiento del maíz, su flujo operativo se contrajo 1% a 3,472 millones de pesos, según su informe financiero.

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