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Fecha de publicación: 2021-02-17
El autor de la biografía del cofundador de Apple, Walter Isaacson, identifica las mejores prácticas que todo CEO debe emular.
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EN FOTOS: 8 lecciones de liderazgo de Steve Jobs

El autor de la biografía del cofundador de Apple, Walter Isaacson, identifica las mejores prácticas que todo CEO debe emular.

Por Claudia Contreras, estrategiaynegocios.net

La biografía escrita por Isaacson describe los inicios de Jobs, desde el garage de sus padres en 1976. También habla de cómo estuvo frente a la bancarrota en 1997 y cómo en la época en la murió, Octubre 2011, había construido la compañía mejor valuada del planeta. Jobs pertenece al grupo de los grandes innovadores de Estados Unidos, junto a Thomas Edison, Henry Ford y Walt Disney.

En Harvard Business Review, Isaacson resume las grandes cualidades de la esencia Jobs. Son las reglas bajo las que vivió: pasión, intensidad y emociones en extremo a cada aspecto de su vida. Así como su arrogancia e impaciencia fueron parte de su búsqueda por la perfección. "Una de las últimas veces que lo vi ya había escrito la mayoría del libro le repregunté sobre su tendencia a ser duro con la gente", expone Isaacson en el artículo. "Mira los resultados", me contestó, continúa.

Jobs fue capaz de mirar y crear productos que marcarían la década: iMac, iPod, iPod nano, iTunes Store, Apple Stores, MacBook, iPhone, iPad, App Stores, hasta cada película de los estudios Pixar.

Estas son las claves que pasa Isaacson deben estar presentes en cada CEO exitoso:

1. Enfocado

Cuando Jobs regresó a la junta directiva de Apple en 1997, la empresa producía distintos periféricos y disas versiones de Macintosh. No era una empresa sólida invirtiendo en investigación y desarrollo. Jobs gritó: "¡Alto!". "¡Esto es loco!" (This is crazy).

Jobs caminó hacia una gran pizarra, descalzo, tomó un plumón y dibujó una tabla con dos filas y dos columnas, y después escribió: “Consumidor, Profesional, Escritorio, Portátil”. Después dijo a su equipo: dejen todo lo que están haciendo y concéntrense en solo cuatro productos, uno para cada cuadrante. "Decidir qué es lo que no vas a hacer es tan imporante como decidir qué harás", le dijo Jobs a Isaacson. "Eso es correcto para compañía y es correcto para productos".

Ese mismo día se concentraron en cuatro productos. Estos cuatro productos salvaron a Apple de la quiebra y reinventaron el siglo XX. A veces no es falta de talento o capacidad lo que falla: es la dispersión.

Isaacson afirman que después de darle un sentido a la compañía, Jobs le puso el reto a su equipo: "¿Cuáles son las 10 cosas que deberíamos de hacer después?". Dejó a un lado 7 y solo se enfocó en tres.
Esa capacidad de enfocarse de Jobs la impregnó en Apple. Y se la dijo a Larry Page días antes de tomar el control de Google. "Descubre qué es lo que Google quiere ser cuando crezca", le dijo.

2. Simplifica

“La sencillez es la máxima sofisticación” afirmaba Apple en su primer folleto publicitario. Eliminar todos los componentes innecesarios permite a un producto o sistema mostrar su verdadera alma. Jobs aprendió a admirar la sencillez cuando trabajaba en el turno de noche en Atari tras dejar los estudios en la universidad.

Los juegos de Atari no traían manual de instrucciones. Las únicas instrucciones del juego arcade de Star Trek eran: 1. Introduce una moneda. 2. Evita los klingons. Su obsesión con la simplicidad lo llevó a sus conferencias. "Toma mucho trabajo hacer algo simple, para entenderlo de verdad, sobre pasar los retos y terminar con una solución elegante", dijo Jobs a Isaacson.

Jony Ive, el exjefe de diseño estrella de Apple, brilló en la era Jobs por su capacidad en crear productos simples, limpios, usables y con intuición. "La mejor forma de profundizar en la simplicidad de algo es entender todo sobre cómo está manufacturado".

Esto requiere una pasión verdadera por eliminar partes innecesarias en los productos y en los procesos en aras de la economía y la sencillez.

3. Responsabilízate de todo el proceso del principio al fin

Jobs sabía que para alcanzar la simplicidad debía de asegurarse que el hardware, el software, los dispositivos periféricos estuvieran integrados. Así nació el ecosistema Apple, que permite que los dispositivos sean simples, se sincronicen y sean fáciles de usar.

Parte de la obsesión de Jobs fue responsabilizarse del producto entero, "quizás parte de su personalidad controladora", dice Isaacson.

Los líderes se responsabilizan de todo el proceso. Siempre dan más de lo que se les pide, no porque desean aplausos, o quieren lucirse, sino porque, sencillamente, el proceso completo les duele en lo profundo. Jobs revisaba cada parte del producto, cada tornillo y cada conexión. Revisaba el diseño, la producción, la programación. En especial revisaba cada momento en la experiencia del usuario: la compra, el pago, el unboxing, la instalación y el uso.

"Es verdad que los líderes saben cuándo delegar, pero sobre todo, saben cuándo no hacerlo", dijo Isaacson.

4. Distorsiona la realidad

Jobs tenía fama por empujar a su equipo hasta hacer lo imposible. El “campo de distorsión de la realidad” es una de las características más famosas de Steve Jobs, y fue llamado así por Steve Wozniak debido al impacto que tenía la confianza de Jobs en las demás personas. Cuando el mismo Wozniak o un ejecutivo de Apple, le decía a Jobs que algo “no era posible”, Steve los miraba con intensidad. “Tú puedes hacerlo. Sé que puedes. Pero tienes que creerlo”. La mayoría de las veces, lo lograban. Isaacson dice que la mayoría de los colaboradores de Apple lograban lo imposible porque "no querías realizar que era imposible"

¿Y en tus propios proyectos? Hazte el hábito de no aceptar un “no” por respuesta, o un “imposible” por toda explicación. Cuando Jobs diseñó el iPhone, él quería que su cara rozara con un vidrio en lugar de un plástico. Así conoció el "Gorilla glass", que hoy es un estándar en la industria.

Como líder, tienes que creer que tú puedes dar más, que otros pueden dar más y que, mientras tu competencia espera sentada a que sucedan las cosas “posibles”, tú estás dando un paso más allá.

5. Combina las humanidades y las ciencias

"Siempre pensé en mí como una persona de humanidades cuando era niño, pero me gustaban los dispositivos electrónicos", le dijo Jobs a Isaacson.

Su genio no consistía en ser un gran científico -había otros mejores, como Wozniak o Bill Gates- y tampoco en ser un gran artista -también los había mejores-. Su genio consistía en funcionar como catalizador, como punto de unión entre ambos mundos: en crear algo nuevo en este punto dulce en donde la ciencia y el arte se mezclaban.

Isaacson insiste: "Creo que esto será clave para construir economías innovadoras en el siglo 21". Jobs era apasionado del diseño y la estética casi tanto como de la funcionalidad y la velocidad. Sus programas y aparatos no solo tenían que funcionar bien: tenían que ser hermosos. En los negocios, en muchas ocasiones estas dos nociones se encuentran en constante tensión y pelea: los diseñadores y los ingenieros; los de ventas y los de administración.

Un buen líder debe tener conocimiento e intuición en ambas partes de la ecuación, y llevar a todos a trabajar con miras a un mismo producto o servicio. Las reglas de Jobs para el éxito le ayudaron a construir una compañía que creó aparatos disruptivos, pero que cruzaron la creatividad y la tecnología gracias al ADN persistente de Jobs.

6. Permanece hambriento, permanece curioso

Jobs dijo a los graduados de la Universidad de Standford en junio de 2005: "Muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante".

Jobs presionó a su equipo el famoso anuncio de “1984” de Apple decía: “Piensa diferente. Este es un homenaje a los locos, a los inadaptados, a los rebeldes, a los alborotadores, a las fichas redondas en los huecos cuadrados. Aunque algunos los vean como locos, nosotros vemos su genio, porque las personas lo bastante locas como para pensar que pueden cambiar el mundo… son las que lo cambian”.

Así que no importa si, al final, lo alcanzas: lo importante es que tengas un sueño grande, absurdo, tan gigantesco que parezca imposible. Son estos sueños los que harán que te levantes cada mañana emocionado, hambriento y con ganas de más. Son estos sueños los que te empujarán a buscar la perfección, a buscar a los mejores y a ser mejor tú mismo.

7. Trabaja solo con los mejores

“Mi trabajo consiste en ser sincero”, decía Steve Jobs. Si bien el creador de Apple era famoso por su mal genio y su temperamento que podía parecer grosero, algo hay de verdad en su sistema. Muchas veces -y aún más, quizás, en nuestra cultura latinoamericana- podemos ser demasiado amables con las personas que hacen mal las cosas o que, sencillamente, no trabajan. Si tu empresa desea estar en la punta de la ola, entonces, como líder, debes poder encontrar y trabajar con los mejores: personas con el conocimiento, la habilidad y la disposición de hacer las cosas bien.

"Aprendí con el paso de los años que si rodeas que gente muy buena, no tienes que estar en control todo el tiempo", dijo Jobs a Isaacson. El cofundador de Apple esperaba cosas extraordinarias de su equipo. "Exígete primero a ti, comunica tu visión exige a los demás. Grosería es no hacerlo".

8. Conoce el cuadro completo y los detalles

La pasión de Jobs se aplicaba para problemas grandes y minúsculos. Algunos CEOs tienen una gran visión, otros son administradores que "saben que Dios está en los detalles", afirma Isaacson. Jobs fue ambos. El exCEO de Time Warner, Jeff Bewkes, admiró la capacidad de Jobs de desear una estrategia amplia y enfocarse en los aspectos más pequeños del diseño. Por ejemplo, en 2000 ideó la visió de que la computadora personal sería el hub digital del usuario. Desde ahí, manejaría música, videos, fotos, contenido. En 2010, ese hub se movió a la nube para que los usuarios sincronicen su material con cualquier dispositivo.

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