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Fecha de publicación: 2019-10-10

La quiebra de Forever 21 es síntoma de la crisis del 'fast fashion'

Para las marcas de moda de bajo costo cada vez es más costoso no alinearse a las tendencias de sostenibilidad en el mundo.

Por Expansión (México)

El proceso de quiebra por el que atraviesa la marca de moda Forever 21 llevará a la empresa a cerrar más de 350 tiendas, reevaluar su modelo de negocio y, con ello, emparejar el terreno con otras empresas del segmento que han sabido librar los cambios en las preferencias de los consumidores.

La empresa californiana solicitó protección por bancarrota a las autoridades estadounidenses a través del Capítulo 11, para comenzar a negociar con sus acreedores sin tener que dejar de operar. Uno de sus primeros pasos será cerrar 350 a escala global en los 40 países en que opera.

“La reestructura de Forever 21 se concentrará en maximizar el valor para el negocio en Estados Unidos, México y Latinoamérica y cerrar ciertas locaciones internacionales. Los mercados de México y Latinoamérica no se verán impactados por la solicitud en Estados Unidos”, dijo la empresa en respuesta vía correo electrónico.

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El tipo de establecimientos que potenciaba Forever 21, de gran tamaño y con alta rotación de mercancías ya no es el modelo óptimo de negocio.

Los consumidores buscan productos con más valor agregado, artesanales y personalizados, no producción en serie. Esto se conjuga con una fuerte digitalización del comercio, que ha puesto en jaque a las tradicionales tiendas físicas de gran tamaño.

“Si esto lo llevas a fast fashion, te das cuenta que el segmento tiene un problema estructural y es que el modelo está anclado en llevar un producto al mercado en el menor costo posible, con un alto nivel de rotación y reposición. Esto conlleva muchos vicios que no son compatibles con la nueva era del retail. Es la tormenta perfecta”, señala Jorge Sentíes, socio de Estrategia y Mercados de Consumo de PwC.

Los grandes problemas de los jugadores de la industria están asociados a temas de precarización laboral, alto impacto ambiental por la rotación de inventarios y el uso de materiales sintéticos. Algunas firmas buscan cambiar este esquema y H&M, por ejemplo, ya tiene ya programas de reciclado de prendas y usa materiales con menor huella ambiental.

Mariana Alfaro, directora del departamento de Mercadotecnia de la región centro en el Tecnológico de Monterrey, expliaca que las empresas que no aportan a temas ambientales, ni se alinean con los valores de los consumidores, tienden a vivir menor que aquella que sí lo hacen.

En el caso de Forever 21, el caso es peor, agrega Sentíes, pues sus consumidores son personas jóvenes y adolescentes, quienes cada vez están más concienciados del factor medioambiental. Medios estadounidenses estiman que las ventas de Forever 21 han caído más de 20% en 2018.

La compañía fue fundada en 1984 por Do Won Chang y Jin Sook Chang en Los Angeles, año en que sus ventas alcanzaron los 700,000 dólares. Una década después, la marca tenía 40 ubicaciones en Estados Unidos y para el 2010 la empresa ya operaba fuera de Estados Unidos, donde tenía ya 500 tiendas.

A lo largo de su historia, Forever 21 enfrentó diversas demandas por precarización laboral, copia de algunos modelos de ropa y uso de la imagen de algunos personajes sin autorización. La demanda más reciente fue la de Ariana Grande , que demando a la firma por 10 millones de dólares por usar su imagen. El cierre de tiendas inició en Europa el año pasado y en abril de 2019 anunció el cierre de tiendas físicas y de su sitio de comercio electrónico.

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