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Fecha de publicación: 2019-10-07

La guía para pedir disculpas en el trabajo

Nos encanta que la gente se disculpe cuando cometen un error, pero hacerlo de vuelta es casi imposible.

Por Entrepeneur

Las disculpas no son para todos, además es algo que no es sencillo para muchos.

Nos encanta que la gente se disculpe cuando cometen un error, pero hacerlo de vuelta es casi imposible.

Las disculpas sinceras son poderosas; construyen relaciones y puentes entre los sentimientos de las personas.

Si necesitas ayuda con tus habilidades para disculparte, toma en cuenta las siguientes seis guías:

1. ¿Es necesario hacerlo?

Los estudios muestran que hombres y mujeres tenemos diferentes ideas sobre las disculpas. Se ha encontrado que las mujeres se disculpan más, pero porque perciben los errores de forma diferente, tendiendo a disculparse incluso cuando no ha habido una ofensa o un error. Por otro lado, los hombres tienen a no admitir sus errores, sobre todo cuando no creen haberlos cometido.

Para saber si una disculpa aplica, toma en cuenta al otro por encima de tu percepción. Date tiempo para pensar si hubo una injusticia y determina la forma en la que el otro interpretó la acción o si pudo haberle ofendido.

2. Admite tu culpa

Decir la verdad es el paso más importante, y el momento de hacerlo es igual de relevante. No esperes a que otras partes acepten su responsabilidad, admite tu error en público y discúlpate. Si esperas a que alguien más demande una disculpa, te esperaste demasiado. Incluso si crees que alguien más calificado debería disculparse primero, no esperes. Hablar y hacerte responsable del error comenta el camino para que otros hagan lo mismo. Pon el ejemplo, sé mejor persona y asume tu responsabilidad.

3. Hazlo personal

La forma en la que te disculpas es igual de importante que la disculpa misma. Identifica cuando hace falta una disculpa cara a cara, no te escondas en la tecnología para que el correo o el mensaje de texto hagan tu trabajo. Asume tu error en persona y ve a la gente a los ojos cuando te disculpes. Si esto no es posible, levanta el teléfono y llámale a la persona para que escuchen la sinceridad en tu voz.

4. Sé específico

Una disculpa por el simple hecho de disculparte es irrelevante. Ten toda la información a mano, porque los afectados necesitan saber que eres consciente de tu error. Las disculpas vagas no son buenas, así que preparaste para clarificar las razones por las que te estás disculpando y la forma en la que planeas corregir la situación.

5. Piensa antes de hablar

Antes de disculparte, piensa en la forma en la que los otros percibirán tus palabras. Piensa lo que vas a decir y la forma en la que los demás van a escucharte. Admitir un error profundiza la confianza y hace crecer tu influencia sobre los demás. Si no piensas en lo que vas a decir puedes dañar tu relación ofendiendo más a la otra persona.

6. Evita el juego de la culpa

Nadie gana en este juego, sin embargo, la gente lo sigue jugando. Señalar culpas, proyectar los errores y defender tus acciones te costará la confianza de los afectados. Reconoce lo que salió mal y la forma en la que planeas corregirlo, y comprométete a darle seguimiento al asunto.

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