Empresas & Management
Fecha de publicación: 2019-08-21

¿Cómo detectar empleados tóxicos, según estudio de Harvard?

Existen comportamientos que pueden resultar negativos para una empresa y afectar a su productividad. Un estudio publicado en la Gaceta de Harvard -donde participaron 50.000 personas- da algunas claves.

Por Business Insider

Algunos comportamientos pueden resultar problemáticos a la hora de trabajar en una empresa y no solo para esta sino también para el resto de compañeros.

Hay actitudes que se denominan tóxicas porque hacen descender la productividad y afectan al entorno de trabajo.

Dylan Minor ha publicado un estudio de 50.000 personas en la Gaceta de Harvard en el que muestra una serie de comportamientos perjudiciales que puedes encontrar en el trabajo.

Estas son tres formas de saber si un trabajador es tóxico y puede hacer que nuestro trabajo se vea afectado negativamente.

1. Demasiado egocentrismo

Una persona que solo piensa en sí misma y no en los demás no ayuda al trabajo en equipo que muchas empresas consideran esencial para una mejor productividad. Y una persona que lo hace sin ser consciente de lo que supone tener un ego descontrolado es aún peor.

En algunos casos el egocentrismo suele venir de personas con un cargo más alto que se aprovecha de su posición. Puede ser el caso de un director que deja en manos de un segundo algunas decisiones. De esta manera se convierte en el contacto directo que otros trabajadores tienen. Pueden tender a mostrar un fuerte grado de autoridad que en vez de hacer rendir mejor a los trabajadores les hace sentir incómodos y provoca que trabajen peor.

2. Exceso nivel de confianza

Tener un exceso de confianza puede empujarnos a situaciones que no podamos controlar. Quizás uno piensa que es capaz de hacer algo cuando en realidad no está preparado. Esto puede ser un alto riesgo que las empresas no quieren correr.

El exceso de confianza además puede provocar que se aumente la productividad de esa persona, algo que a primera vista parece ser algo positivo, pero que mirando en su conjunto cambia ya que el resto de trabajadores podrían verse influenciados negativamente al no verse a la altura.

Como Dylan Minor ha explicado también en su estudio, las personas que se ven capaces de salir impunes de una situación compleja sin pagar las consecuencias, es mucho más probable que tengan este tipo de conducta.

3. Anteponer las reglas a todo

Está bien seguir las normas pero como en todo, incluido en los trabajos, hay ocasiones en las que no hay que seguirlas al pie de la letra si quieres que algo salga bien.

Ese tipo de persona que es un fiel seguidor de las reglas, sin importar qué, suele fracasar más que aquellas otras que innovan para resolver un problema o realizar algo de otra manera.

Las personas que siguen los códigos tal y como son tienden a recordar normalmente a los demás la existencia de una serie de normas que de alguna manera desorienta a los otros. En ocasiones incluso les sirve de alivio al saber que ellos mismos van a hacer las cosas "bien" mientras que otros no.

Desde luego hay otro tipo de comportamientos que pueden suponer un efecto negativo para una compañía. Ser poco trabajador y escaquearse de las labores, involucrarse siempre en las disputas de la oficina o crearlas...

Son algunos de estas otras conductas tóxicas que podemos encontrarnos y que debemos evitar.

RELACIONADAS