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Fecha de publicación: 2019-07-13
(Photo by Chesnot/Getty Images)

¿Cuánto tardarán los bancos en copiar la libra de Facebook?

La Reserva Federal de EEUU planta cara a la moneda digital de la red social

Por La Vanguardia

El presidente de la Reserva Federal de EE. UU., Jerome Powell, ha plantado cara al plan de la moneda digital de Facebook, Libra, convirtiéndose en la primera espada contra el proyecto que ha sido cuestionado por organismos como el Banco de Pagos Internacionales.

La directora del Postgrado en Blockchain y otras tecnologías DLT de la BSM, la escuela de management de la UPF, Luz Parrondo, considera que el BPI no es imparcial, lo que no significa que sus argumentos no sean razonables y apunta que “los bancos también están analizando sacar su propia stablecoin como Facebook”. Libra es una moneda respaldada por una reserva de activos diseñada para darle valor intrínseco, por lo que no tiene la volatilidad de bitcoin y se puede utilizar para hacer transferencias bancarias internacionales con mucho menor coste, con más transparencia y con más rapidez.

Parrondo plantea que el gran problema de las criptomonedas en general, y de Libra en particular, se basa en la confianza. Paradójicamente, Blockchain nació para reparar la falta de confianza que generaron las crisis financiera de 2008 descentralizado la validación de las transacciones y desvinculado la confianza de un organismo centralizado para traspasarla a la tecnología.

La tecnología blockchain tiene la capacidad de descentralizar la propiedad y la toma de decisiones, por lo que la confianza está asegurada por la tecnología y no por una institución”. Pero esta capacidad se desvirtúa cuando la red, como es el caso de Facebook, no es pública.

“En el caso de la red privada Libra, nuestra confianza se ha de depositar de nuevo en un único organismo, Facebook y esto no es diferente a otras tecnologías como PayPal o Visa. Por otro ladeo existen dos diferencias importantes. Una, blockchain permite realizar transferencias a menor coste, mayor seguridad y mayor trazabilidad y transparencia. Y dos, Libra, al menos de momento, no está tan regulada como las tecnologías y sistemas tradicionales” remarca.

En este sentido Parrondo recalca que cuando la emisión de stablecoins, como Libra, se realiza desde una gran compañía, ya sea Facebook, Alibaba o Amazon, se aleja del control gubernamental y de los organismos reguladores bancarios, e insiste en que el usuario ha de depositar su confianza en la empresa y no en la descentralización de blockchain.

“Facebook quiere lanzar el mensaje de que ha creado un sistema centralizado pero descentralizado a la vez, y en este contexto ha elegido como sede de esta red a Suiza, símbolo de territorio neutral”. Y el propio Mark Zuckerberg en su página de Facebook, anunció la creación, junto con 28 entidades, de la Libra Association, una organización sin fines de lucro que se encargará de regular una nueva divisa.

Parrondo considera que es a pesar de que la creación de Libra es una buena noticia para la comunidad Blockchain, también se han de potenciar redes públicas que sean capaces de situar al usuario en el centro. Así mismo considera que “hemos de crear algún instrumento que regule la implementación de blockchains públicas que facilitan los modelos peer-to-peer para reducir la concentración de poder, ya sea en los bancos o en las grandes tecnológicas”, afirma.

“Libra ayuda a abrir el mercado, reduce el monopolio bancario generando mayor competencia y eso siempre es favorable para el usuario. Se ha de abrir el mercado de transferencias monetarias para que compita con las grandes tecnológicas”, asevera. “La realidad es que si la tecnología no va de la mano de alguien tan fuerte como los bancos, Facebook o Alibaba difícilmente podrá, al menos en un inicio, adoptarse de forma masiva. Para que exista una descentralización real, la responsabilidad se ha de trasladar desde las instituciones a los usuarios, y en mi opinión no estamos ni dispuestos ni preparados para ello. Que lo haya hecho Facebook es un gran avance para una implantación masiva, pero ahora nos queda a nosotros ser capaces de regularlo para que no vaya hacia una hiperconcentracion del poder sino por el contrario, a paliar esta concentración lo máximo que sea posible. Esta tarea no será nada fácil”, afirma.

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