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Fecha de publicación: 2018-12-11
Mauricio Ramos es CEO de Millicom desde hace tres años. Desde su llegada la empresa ha reenfocado su estrategia hacia América Latina, una región en donde la multinacional invirtió US$3.700 millones entre 2014 y 2017. Foto de Salvador Meléndez.

4 claves de liderazgo de Mauricio Ramos, CEO de Millicom

Mauricio Ramos dirige desde hace tres años el desarrollo de Millicom como su CEO. Su plan pasa por un reenfoque de la operación que ahora apunta a América Latina, una estrategia que se sustenta en su liderazgo y una adecuada gestión del talento.

Por José Barrera - estrategiaynegocios.net

Antes de unirse a Millicom, Mauricio Ramos fue presidente de la División Latinoamericana de Liberty Global, cargo que ocupó entre 2006 y febrero de 2015.
Durante su carrera en Liberty Global, el ejecutivo de origen colombiano ocupó varias posiciones de liderazgo, entre éstas cargos como presidente y director ejecutivo de VTR en Chile, director financiero de la división latinoamericana de Liberty y presidente de Liberty Puerto Rico.

Actualmente, Ramos es presidente de TEPAL, Organización de Asociaciones y Empresas de Telecomunicaciones para América Latina y miembro del Consejo de Administración de la GSMA, organización de operadores móviles y compañías relacionadas, dedicada al apoyo de la normalización, la implementación y promoción del sistema de telefonía móvil GSM.

Es ciudadano colombiano y estadounidense, licenciado en Economía y en Derecho, con postgrado en Derecho Financiero realizado en la Universidad de Los Andes en Bogotá. En su gestión al frente de Millicom International Cellular (dueña de la marca Tigo) el ejecutivo impulsa un reenfoque hacia Latinoamérica, una región que ya representa el 95% del volumen de negocios de la operación.

Millicom es una especialista en el desarrollo de los mercados de telecomunicaciones en países en desarrollo, ese perfil incluía operaciones en África, región donde están en un proceso de desinversiones que Ramos dirige con el aval de la Junta Directiva.

Desde su llegada a Millicom ha marcado su estilo, consciente de que la firma busca hacer negocios cubriendo las necesidades de la clase media en los países donde opera, una clase con la que se identifica plenamente.

1. Educación y meritocracia

Ramos es un CEO convencido en que hay dos claves para alcanzar el éxito: la meritocracia y el esfuerzo.

Hijo de maestros, Ramos heredó de sus padres la pasión por el trabajo y una buena educación, las que señala como las llaves para el éxito.

“Meritocracia es la palabra. Yo soy una persona de esa clase media que en nuestros países está creciendo. Mis padres eran profesores y a pesar que tuvimos la oportunidad de estudiar en el mejor colegio, de aprender inglés, de tener acceso a una buena educación, recuerdo que me decían: Estudia mucho, no hay herencia, no te queda empresa, te queda lo que hagas”, reflexiona.

Ramos considera que ese es el mensaje para tantos latinos, centroamericanos, colombianos, bolivianos, paraguayos, que están haciendo uso de estas tecnologías, que están creciendo, educándose. “Que trabajen con empresas donde hay meritocracia -como la nuestra- que construyan sociedad, que el buen trabajo y el esfuerzo reditúa en el largo plazo. No se equivoquen pensando que hay formas rápidas, formas fáciles de hacer una buena carrera, es trabajo, convicción, es educación y construir en conjunto sociedades, no hay atajos, es sudor, sudor y convicción y hacer las cosas bien hechas”, dice.

2. Un líder que inspire respeto y confianza

El CEO de Millicom habla con confianza de su posición y sostiene que tras su llegada encontró dos grandes retos: uno tener claridad estratégica y generar confianza en el liderazgo.

“Cuando una operación es grande, como es la nuestra, lo único que no puede dejar de hacer el CEO es ser claro en lo que la compañía va a hacer y en lo que la compañía no va a hacer, esa es la labor fundamental del CEO, decir nos vamos a alinear a hacer esto y por definición no vamos a hacer esto otro”.

El segundo reto, insiste, es lograr que el equipo confíe en el liderazgo al frente de la operación. “Tú no vas a hacer nada solo y no vas a hacer nada si el equipo no confía en ti. Ojo, que te nombren CEO no te da la confianza inmediata, te da un espacio de tres a seis meses para que las personas confíen en ti y esa confianza se gana a dos niveles, en el nivel intelectual, que crean que lo que estás haciendo es lo correcto; y se gana en el nivel, más allá de lo emocional, en el nivel en el cual en los equipos entiendan que tu convicción, por lo que se está haciendo en la compañía, es verdadera (…) Soy un convencido de que nadie sigue a un líder que se está manejando desde el ego, solo se sigue a un líder cuyos intenciones son claras”, valora.

3. Trabajo en equipo

Bajo esa filosofía Mauricio Ramos está convencido que un líder debe ser estratégico y facilitar que las cosas fluyan, que debe inspirar y empujar al grupo hacia el cumplimiento de las metas. “La estrategia es clara y el equipo es cada vez mejor, nadie es ni mejor, ni peor que los equipos que forme, que los equipos que lo rodean. Entre más grande sea la operación, más necesitas de un equipo de altísima calidad y yo he sido claro que debemos tener el mejor equipo de la región, que todas las personas forman este equipo tienen que ser "A players" y que tenemos que trabajar en equipo”, describe.

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4. Organizar y delegar

Ramos dice que como jefe de la operación un líder también debe ser organizado y delegar.

“Cuando mis hijos me preguntan qué haces por la mañana, literalmente, yo hago una ‘listica’ y mi objetivo es que a las 3:00 de la tarde ya esté todo entregado a alguien, el objetivo del líder es "no hacer" y para eso necesita equipos súper potentes, mejores que el mismo líder”, puntualiza.

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