Empresas & Management
Fecha de publicación: 2018-10-27

Luis Verdi, VP de SAP: hay que perder el miedo a la innovación

En Latinoamérica, comienzan a adoptarse procesos de transformación, ya no simplemente replicando los procesos de líderes europeos o asiáticos.


Por Velia Jaramillo, eyn.net

En Latinoamérica, las empresas y el sector público, tradicionalmente conservadores frente a la innovación, están empezando a adoptar la tecnología y a implementar procesos de transformación, ya no simplemente replicando los procesos de líderes europeos o asiáticos. Lo dice Luis Verdi, vicepresidente de innovación de SAP Latinoamérica.

Ese paso, destaca, puede ser la puerta para que las empresas y organizaciones se coloquen a la vanguardia de la innovación global, para que las compañías puedan defender sus mercados locales así como competir en los globales, y para que el sector público implemente soluciones a problemas sociales, apalancándose en la tecnología.
En estos países “no podemos seguir esperando que otros inventen para copiar. Necesitamos abrir espacio a la innovación, promover ideas, experiencias, transformar la cultura corporativa para aceptar las fallas y la experimentación, elegir áreas de impacto para innovar, hacer algo que verdaderamente pueda cambiar el juego”, sostiene el vicepresidente de Innovación de SAP Latam.
En la región, como en el mundo, advierte, el Internet de las Cosas, el Machine Learning (aprendizaje de las máquinas), el Big Data, Blockchain, y la Inteligencia de Datos impactan en todos los campos, desde las empresas e industrias hasta en la gestión del sector público.

TRANSFORMACIÓN DIGITAL PARA TODOS

En América Latina, la revolución digital avanza. A las empresas la transformación les permite mejorar sus procesos de negocio. A los gobiernos, implementar soluciones inteligentes para problemas urbanos y conectar con la ciudadanía. Pero la tecnología no puede ser un fin en sí misma, advierte Verdi. “La tecnología es un medio para llegar a un punto. Si estamos hablando de la utilización de la tecnología en compañías, queremos hacer una inversión para mejorar la manera como nos comunicamos con los clientes, lo que producimos, los servicios que entregamos”.

Amplía: “Utilizamos tecnología para tener un impacto positivo en los negocios y es cierto también que la manera de medir eso tiene que ver con cuánto invertimos y los resultados que vamos a tener”. Esa manera de pensar lleva a las empresas a mirar todos los procesos de inversión como costos. “Una compañía toma la decisión de hacer una inversión con la expectativa de alguna ganancia, por eso consideramos que cuando no logramos el resultado fallamos. Es correcto pensar de esta manera en términos financieros, pero esta valoración no considera el residual del conocimiento que se queda en una compañía cuando tratamos de hacer algo”, expone. Ese miedo a fallar y considerar el fallo como un fracaso debe cambiar en la cultura de las empresas, sostiene Verdi. “Las compañías en general no ponen mucha atención en el valor económico del conocimiento.
Si hacemos una inversión que no genera los resultados financieros esperados, estamos aprendiendo algo, ya estamos generando valor”, plantea. Se imponen cambios culturales en las corporaciones en Latinoamérica. “Primero, necesitamos enfocarnos en áreas donde la innovación pueda generar un impacto multiplicador muy fuerte. Para innovar no necesitamos cambiar toda la corporación, podemos crear una oficina de innovación, crear mecanismos para implementar una cultura de innovación, traer ideas y debatirlas, crear un círculo virtuoso de crecimiento e innovación”, propuso Verdi.

INNOVAR EN EL SECTOR PÚBLICO

También, destaca Luis Verdi, hay ámbitos de aplicación del Internet de las Cosas para la vida cotidiana, para la salud, para el funcionamiento de las ciudades, para contribuir a una mejor calidad de vida de las personas. En Brasil por ejemplo, “armamos un proyecto piloto en el hospital del Instituto del Corazón, Incor. Son especialistas en problemas del corazón y en la Unidad de Cuidados Intensivos, el equipo de médicos necesita mirar una gran variedad de pantallas de diferentes maquinas: la que está midiendo la presión sanguínea, el ritmo cardiaco, la respiración, equipos que son en general de fabricantes distintos. El médico necesita poner atención en muchas en cosas al mismo tiempo, armar en su mente como se conectan los datos que vienen de las diferentes pantallas para tomar una decisión”.

SAP concentró la información en la nube, de donde se extraen y concentran los indicadores de salud de cada paciente, proyectándose en una única pantalla de manera que el médico logre ver todas las cosas al mismo tiempo y correlacionar mejor la información para tomar una mejor decisión de qué hacer con un paciente en estado crítico.

Hay otras diversas aplicaciones posibles en diferentes áreas de la vida humana, hace notar Verdi. En la ciudad de Buenos Aires, mediante un software instalado en las alcantarillas se mide el nivel de agua en días de lluvia torrenciales, y se identifican las alcantarillas bloqueadas con basura, previniendo inundaciones en las calles.
Pero la innovación no necesariamente es tecnológica, apunta el experto. Además, no necesariamente viene de inventar algo totalmente nuevo. “Puede venir de combinar cosas que ya están ahí, pero no estamos utilizando de la manera más creativa. Si pensamos siempre en el usuario en el consumidor en el cliente de ahí vienen las ideas que tienen más probabilidad de cambiar cosas”.

LA DISRUPCIÓN YA ESTÁ AQUÍ

Frente a las preocupaciones que suscitan los avances tecnológicos y los pronósticos de que la tecnología va a suprimir empleos en las empresas, Verdi asegura: esa tendencia ya es una realidad desde hace muchos años. “Toda la innovación, desde hace cientos de años, llega para cambiar algo, para sustituir alguna cosa, pero seguimos avanzando. La expectativa de vida sigue creciendo, mejoran los indicadores de salud, de
educación”.
“Soy muy optimista y creo que a pesar de todos los problemas que tenemos seguimos avanzando como sociedad y las tecnologías de comunicación e información van a ayudar en este paso importante de ampliar la democracia”, asegura el vicepresidente de SAP.
Eso puede derivar en una ciudadanía más involucrada en la toma de decisiones. “La tecnología va a avanzar a una velocidad que va hacer muy fácil preguntar a la sociedad por una propuesta de ley que se discute desde el Congreso. De hecho, ya está trayendo un cambio muy importante con la democratización de la información y del conocimiento”.
Otro efecto de los avances de la tecnología y de la innovación es el surgimiento de modelos de economías colaborativas en el mundo, como las de Uber y AirBnb. “La tecnología hoy permite que caminemos en la dirección de una sociedad que utiliza las cosas sin necesariamente tener la propiedad de las cosas. Vamos en un camino de propiedad compartida, que es el caso por ejemplo -de alguna manera- de Uber, en donde estás utilizando un carro sin tener la propiedad. Imaginemos cuando lleguen los carros sin chofer, será más fácil todavía”.

Al final, todos los procesos deberían devenir en una sociedad más solidaria “dedicada más al tema de la calidad de la relación entre las personas una sociedad más humana”, concluyó Verdi.

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