Coronavirus
Fecha de publicación: 2020-05-15

Crisis: una oportunidad para innovar y ser mejores

En Guatemala, la pandemia ha marcado la vida de las personas, la forma de trabajar y los procesos de producción y operación de las empresas.

Por Lorena Álvarez – estrategiaynegocios.net

Rayuela, un pequeño bar del centro capitalino convertido en un comedor solidario para atender a más de mil personas que laboran en la economía informal y que han perdido sus ingresos con las medidas de distanciamiento social y la cuarentena que prevalecen desde hace varias semanas en Guatemala. Cadenas de tiendas de artículos para el hogar y de ropa que transformaron el giro de las ventas incorporando la comercialización de abarrotes. Un creciente número de empresas dedicadas a la confección de uniformes, trajes o peletería que ahora promocionan la venta de mascarillas. Así ha transformado la pandemia del COVID-19 las actividades empresariales que buscan dar la pelea en un entorno incierto.

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Una encuesta de la unidad económica del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) que se publicó la segunda semana de abril, luego de un mes de la confirmación del primer caso del coronavirus en Guatemala el 13 de marzo, reveló que el 88% de las empresas no estaba operando con normalidad y el 23% detuvo totalmente sus operaciones.

Desde mediados de marzo, el Gobierno decretó medidas de aislamiento y contención social y toques de queda que limitan la operación normal de las empresas, imponen el cierre de fronteras, suspenden el transporte colectivo asi como clases presenciales en escuelas públicas y privadas. Se ordenó el cierre de restaurantes y centros comerciales.

En abril el Banco de Guatemala (Banguat) ajustó la proyección de crecimiento del PIB a un escenario en el que se espera contener la pandemia en el segundo semestre de 2020.

Aun así se tendría una caída de 0.5% en el PIB, pudiendo llegar incluso hasta -1.5% en el peor escenario.

Una combinación del distanciamiento social, la crisis de la economía internacional y la incertidumbre han detenido las inversiones y afectado el consumo que representa el 80% del Producto Interno Bruto (PIB), estimó el exministro de Finanzas, Juan Alberto Fuentes Knigth. Los sectores más afectados en Guatemala son el turismo, el comercio informal, servicios de entretenimiento, así como los suministrados por comedores y restaurantes, el transporte, hoteles y alojamientos, estima el experto. “Hay una “evaporación de la demanda”, que resulta de tener a grandes sectores de la población confinados, con lo cual la demanda de bienes, y servicios, se ha desplomado”.

IMPACTOS EN LAS EMPRESAS

Según la encuesta del CACIF, que consideró a 505 empresas de 9 cámaras empresariales, la mitad de las compañías reporta una caída del 40% en la facturación y el mismo nivel en la pérdida de su rentabilidad. Además de los impactos macroeconómicos el sector privado considera que las medidas para contener la pandemia van a tener como efecto la pérdida de ingresos y de empleos, la reducción de los niveles de ventas y posibles problemas de financiamiento.

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Un análisis de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (FUNDESA) afirma que en el país no pareciera que las cadenas de suministro estén siendo afectadas significativamente.

Pero apunta que las empresas sí reportan importantes mermas en sus niveles de ventas. La pérdida de facturación para las empresas durante el mes de marzo fue de un 20% y en abril de 40%, indica, citando el estudio “Costo económico del confinamiento en Guatemala”, publicado por el Central American Business Intelligence.

Datos de recaudación por actividad económica al primer trimestre de la Superintendencia

de Administración Tributaria muestran una reducción principalmente en las actividades de Hoteles y Restaurantes con una reducción del 24%, Transporte y Comunicaciones (-14.7%) y Empleados en relación de dependencia (11.7%).

El informe del BID “El Impacto del COVID 19 en las Economías de la Región” alerta sobre otros impactos: “El ingreso de divisas por envío de remesas fue equivalente al 13% del PIB en 2019, mientras que las exportaciones totales representaron 18 % del PIB en el mismo año. A pesar del incremento en la cantidad de productos de exportación en los últimos años, el 32% de las exportaciones de bienes se consumen en los Estados Unidos.

La exportación de banano, café y cardamomo representan el 19% de las exportaciones totales de bienes, y su valor depende de los precios internacionales de comercialización”. Se anticipa que las remesas y el sector exportador serán afectados.

MEDIDAS DE ALIVIO

El Gobierno logró ampliar el techo presupuestario para atender la emergencia sanitaria y ha ofrecido brindar apoyo a las familias de menores ingresos con entrega de alimentos, bonos monetarios, subsidio eléctrico y el pago de US$10 diarios a 300 mil trabajadores que sean suspendidos por sus empleadores.

Los programas se financiarán con préstamos, colocación de deuda bonificada y el financiamiento directo de la banca central con la compra de títulos de deuda por casi US$1.500 millones.

Los encuestados por CACIF demandan, como medidas para reactivar la economía eliminar y reducir los impuestos sobre la renta, implementar un subsidio de desempleo, impulsar líneas de financiamiento dirigidas a los sectores afectados y aplazar durante 3 meses el pago de impuestos.

Karen Rosales, directora de la Gremial de Palmicultores de Guatemala, espera que el Gobierno regule el régimen de trabajo a tiempo parcial, políticas para establecer relaciones laborales con acuerdos salariales flexibles; asegure la liquidez financiera para las empresas con exoneraciones tributarias en la compra de insumos agropecuarios, agilice la devolución del crédito fiscal, disminuya la tasa de interés en los créditos bancarios y que se invierta en infraestructura vial y productiva.

Para el exministro de Finanzas, la situación justifica la suspensión temporal de las cargas fiscales, no la derogatoria permanente como algunos sectores han sugerido.

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