Centroamérica & Mundo
2022-06-05

María Grajeda, la guatemalteca detrás del emprendimiento Abuelitos Heladeros

El proyecto ayuda cade mes a 30 personas de la tercera edad que viven en una situación de extrema pobreza.

Por Andrea Meza, E&N

A sus 28 años, en plena pandemia, María Isabel Grajeda creó en 2020 un proyecto social para ayudar a vendedores ambulantes de la tercera edad. Hoy, Abuelitos Heladeros ayuda a 30 personas y ha ganado el cariño de miles de guatemaltecos.

“La situación de cada uno es difícil. La mayoría de ellos son el único sostén de su hogar y tienen que apoyar a sus hijos y nietos. Mientras que otros fueron abandonados por su familia y nadie vela por ellos”, comentó. Cuando comenzó el confinamiento en Guatemala, conoció a Julio Yol Chiquitó, quien a sus 80 años estaba vendiendo helados en las calles del centro de la ciudad. Un día decidió acompañarlo en su trayecto hacia el depósito de helados y ahí descubrió que había más personas de la tercera edad que, al igual que él, eran vendedores ambulantes y vivían en una situación de extrema pobreza.

María Grajeda, la guatemalteca detrás del emprendimiento Abuelitos Heladeros

Así comenzó a compartir fotografías de todos los Abuelitos Heladeros en redes sociales, que mostraban las condiciones en las que vivían. Las publicaciones se hicieron virales y en los días siguientes varios guatemaltecos realizaron donaciones de comida, muebles y dinero. Con esa respuesta, María Isabel Grajeda creó cuentas en Instagram y Facebook llamadas “Abuelitos Heladeros”. Ahí muestra todo lo que se hace con las donaciones. “Hay gente que está comprometida con ellos, por eso he sido transparente con el proyecto y me gusta usar las redes sociales para que miren qué se está haciendo y quién está detrás”, expresó.

María Grajeda, la guatemalteca detrás del emprendimiento Abuelitos Heladeros

Así fue como comenzaron a vender helados en línea con servicio a domicilio para hacer autosostenible el proyecto. Con más de 45.000 seguidores en Instagram y Facebook, han realizado otras actividades para mantenerlo a flote, como vender canastas navideñas o cajas con dulces para el 14 de febrero y el Día de la Madre. “Hemos tenido que ir innovando y viendo cómo invertimos de manera inteligente para que nos rinda cada ganancia. Todas las oportunidades que tenemos las aprovechamos”, explicó.

Instagram

Gracias a esas actividades y a la ayuda recibida, los abuelitos pudieron permanecer más de un año en sus casas sin tener que salir a vender los helados. También se les ha brindado atención médica, alimentos y se remodeló el depósito, que estaba en muy malas condiciones. “Yo le debo todo el proyecto a las redes sociales, porque así fue como empezó todo, como la gente se enteró y se ha involucrado. Hay muchas personas que desde el primer mes han estado pendientes y me escriben para ver cómo están los abuelitos”.

“Esto es gracias a Dios y a María Isabel, que nos ha dado ayuda y por un año no salimos. También es gracias a las personas, porque todo es una gran ayuda para nosotros, especialmente en invierno que no vendemos”, comentó Pedro Otzoy, un abuelito de 77 años que vende helados desde su juventud. Así como él, los otros abuelitos también tienen décadas vendiendo este producto en las calles diariamente. Trabajan de lunes a domingo por más de ocho horas al día.

Actualmente, los abuelitos salen a las calles a vender sus helados; sin embargo, las ventas no se comparan a las previas al Covid-19. Antes obtenían la mayor parte de sus ganancias en escuelas, colegios y ferias, pero ahora que esos lugares no están en funcionamiento como antes y deben buscar otros sitios para vender.

María Grajeda, la guatemalteca detrás del emprendimiento Abuelitos Heladeros

Para palear este déficit, María Isabel arrancará la promoción de carretas de helados para eventos privados: fiestas infantiles y reuniones sociales. Esta es una de sus muchas ideas para lograr que los abuelitos generen un ingreso extra. También cuenta con un programa de apadrinamiento, por medio del cual cada abuelito puede recibir apoyo económico mensual, víveres y atención médica. “Los ingresos de la venta de helados, tanto en persona como en línea, son muy pocos y por eso tenemos que ir buscando otras opciones”, comentó.

La pasión y entrega de la joven de 28 años, ha hecho que destaque como guatemalteca ilustre y que las redes sociales de “Abuelitos Heladeros” tengan más de 23 mil seguidores en Instagram y 22 mil seguidores en Facebook. “Yo planeo seguir dedicándome a este proyecto lo más que pueda y la meta es ayudar a más personas de la tercera edad. Mientras más apoyo tengamos, más personas vamos a poder ayudar”.

María Grajeda, la guatemalteca detrás del emprendimiento Abuelitos Heladeros

Durante estos años la joven guatemalteca ha logrado combinar su vida personal con el proyecto, de manera que todos los días va al depósito a ver a los abuelitos. Está convencida que si una persona se propone ayudar a alguien, es posible, mientras se le dediqué tiempo y se comprometa con ello. “Uno se tiene que comprometer a algo y quedarse, casarse con eso. Si nos comprometiéramos con una causa, con una persona, Guatemala sería un lugar muy diferente”.

“Para mí ellos son mi familia. No lo veo como una obligación, ni como un trabajo. Paso con ellos todos los días porque de verdad me disfruto mucho el tiempo con cada uno” concluyó María Isabel. Sueña con inspirar a más jóvenes de Centroamérica a ayudar desinteresadamente, ya que son muchas las personas de la tercera edad que viven condiciones similares.

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