Centroamérica & mundo
Fecha de publicación: 2012-03-19
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Costa Rica y la paradoja de la integración

¿Por qué Costa Rica no quiere pertenecer al parlamento centroamericano o a la Corte Centroamericana de Justicia? ¿Es viable un proceso de integración en el cual una de las partes no juega igual que las demás?

¿Por qué Costa Rica no quiere pertenecer al parlamento centroamericano o a la Corte Centroamericana de Justicia? ¿Es viable un proceso de integración en el cual una de las partes no juega igual que las demás?

Por:  César González  - (Especial para estrategiaynegocios.net)

Estas dos preguntas suelen repetirse en diferentes mesas de discusión en todo el istmo, cada vez que se analiza el grado de integración que tiene Centroamérica, o que se comparan otros procesos, como el europeo, a lo que se ha logrado realizar acá en casa. Costa Rica forma parte activa en el SICA, participa en SIECA, y lleva a cambo un fuerte proceso de armonización arancelaria con los países de la región.

En materia comercial, el proceso va muy avanzado. Pero en materia de integración política, el asunto no camina, y ni hablar de una integración jurídica, pues haría falta una reforma constitucional en Costa Rica para que el país pueda pertenecer a la Corte Centroamericana de Justicia. Pero, ¿Por qué no se avanza en lo político?

No existe en realidad una respuesta sencilla, aunque así lo hagan parecer las autoridades costarricenses. No tiene que ver únicamente con voluntad política, o siquiera con desinterés hacia el proceso que lleva la Secretaría de Integración Centroamericana.

De acuerdo con las autoridades costarricenses, tiene que ver con que, para que la integración política sea viable en Costa Rica, se debe demostrar que el Istmo ha alcanzado el suficiente grado de madurez política e institucional.

Presión parlamentaria

Uno de los casos más evidentes es el Parlamento Centroamericano.

Desde inicios de este año, el Parlacen ha querido estrechar lazos con Costa Rica. En dos ocasiones, miembros de este parlamento han visitado tierra tica en búsqueda de un acercamiento político. En la primera ocasión, estos representantes sostuvieron reuniones con algunas autoridades nacionales, con el fin de explicarles por qué, desde su óptica, la integración política es por obligación el siguiente paso a a tomar para Costa Rica.

En la segunda ocasión, incluso intentaron sesionar en Costa Rica, en la Asamblea Legislativa, pero no realizaron los contactos adecuados ni recibieron el apoyo de las autoridades ticas para lograr ese objetivo.

Por ello, la visita de los parlamentarios a Costa Rica no tuvo pompa, ni eco en los medios de comunicación, ni impacto en la política de ese país.

“Costa Rica se ha quejado de que el PARLACEN servía para que políticos cuestionados quedaran impunes al obtener la inmunidad parlamentaria. Pero PARLACEN ha evolucionado, ya no es el mismo órgano de hace unos años, y es una pieza vital en el esquema de integración que queremos impulsar”, afirmó el dominicano Manolo Pichardo,  presidente del Parlamento Centroamericano, en una visita hecha en diciembre a Costa Rica.

Pichardo fue muy claro al afirmar que venían a tratar de “unificar voluntades políticas para que Costa Rica reconsidere su decisión de no formar parte del PARLACEN”.

“No vemos un escenario en el cual Costa Rica se quede aislada de los procesos de integración política. Económica y comercialmente hemos dado grandes pasos en la dirección correcta, y ya vemos los resultados. Pero si queremos que el proceso tenga éxito es necesario que Costa Rica se integre políticamente, como lo han hecho los otros países del bloque” insistió Pichardo.

De acuerdo con el dominicano, se ha venido conversando a lo interno del PARLACEN acerca de maneras de dinamizar el proceso de integración centroamericana, y dentro de estos análisis, se ha abierto espacio la idea de que es necesario que todo lo que que se tiene ahora gire en torno al Parlamento Centroamericano.

“Queremos proponer un esquema en el cual el PARLACEN sea el centro de toda la integración centroamericana, y no un elemento periférico. El parlamento debería ser el núcleo desde el cual se maneje el proceso de integración centroamericana” afirmó Pichardo.

El presidente del PARLACEN afirma que dicho ente debería de tener un papel tan protagónico en la integración regional como lo tienen sus homólogos en otros bloques económicos.

“Ya tenemos muy avanzada la parte comercial, y vamos caminando muy bien en otras cosas, como por ejemplo, la interconexión eléctrica. Tenemos instituciones regionales sólidas y ya se dan las condiciones para que el PARLACEN desempeñe un papel más activo, en donde seamos un catalizador y facilitador de todo el proceso” afirmó Pichardo

La posición tica

Para Costa Rica, hay varias cosas relacionadas con pertenecer a PARLACEN que no cuadran.

En primera instancia, los políticos del país no están de acuerdo en participar en un ente regional que en palabras del canciller costarricense Enrique Castillo, “no tiene mayor funcionalidad dentro del proceso de integración centroamericana”.

De acuerdo con el canciller, en el pasado, el Parlamento Centroamericano ha servido para que políticos centroamericanos cuestionados hayan encontrado inmunidad.

A pesar de que el ente parlamentario ha cambiado y evolucionado con el tiempo, aún persisten en Costa Rica las dudas sobre su fruncionalidad.

“Ellos (PARLACEN) dicen que quieren cambios en la manera de operar del Parlamento. Cuando se hizo la Corte Centroamericana, también se habló de cambios. Los esperamos y obviamente salieron mal” respondió Castillo.

Para Costa Rica, único país del istmo con una migración positiva, proveniente desde Nicaragua, el que entes transnacionales tengan la potestad de tomar decisiones sobre las relaciones que deben existir entre los países del istmo es poco conveniente.

Sucedió con la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ). A pesar de que Costa Rica no pertenece a este ente, con sede en Managua, la corte decidió acoger una denuncia interpuesta por el gobierno del presidente Daniel Ortega, sobre un supuesto daño ambiental causado al río San Juan, tras la construcción de una carretera paralela a la frontera, que la administración de Laura Chinchilla construyó enteramente en territorio costarricense.

La corte ordenó a Costa Rica la paralización de las obras, hecho que no ocurrió pues Costa Rica no reconoce la autoridad de la Corte,  y nunca se firmaron las leyes necesarias para que los pronunciamientos de dicho ente fueran vinculantes, debido a que esas leyes tiene roces con la Constitución Política Costarricense.

Tras el pronunciamiento de la CCJ, el canciller Castillo recorrió cada país del istmo y República Dominicana, para explicarle a los mandatarios y cancilleres de los distintos países la posición costarricense sobre esa denuncia, que además, está siendo tramitada paralelamente en un tribunal que los ticos si reconocen, como lo es la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

A pesar de que los mandatarios centroamericanos acordaron que no era adecuado “centroamericanizar el conflicto” existente entre Costa Rica y Nicaragua, en una jugada completamente inexplicable, varios miembros nicaragüenses del PARLACEN afirmaron que dicho ente considera vinculante el pronunciamiento de la CCJ sobre las obras de infraestructura realizadas en la frontera costarricense.

“Esto lo que demuestra es que estos organismos pueden fácilmente parcializarse, según les convenga, y tomar partido de manera antojadiza en conflictos internacionales muy serios. No creemos en ese tipo de integración, porque para eso ya hay entes internacionales que son los adecuados para solucionar de manera justa los conflictos entre naciones” concluyó el canciller Castillo.