Centroamérica & mundo
Fecha de publicación: 2021-09-09

El Salvador: San Salvador adquiere una vocación de altura

La capital concentra la mayoría de proyectos de construcción. Ante la limitación de espacios, vivir en edificios se vuelve la tendencia.

Por Pablo Balcáceres / Revista E&N

El coronavirus sorprendió al sector de la construcción salvadoreño justo en medio de un proceso de recuperación.

El impulso ya había sido lo suficientemente fuerte como para comenzar a transformar la fisonomía de sectores claves de la capital hacia un estilo más vertical.

El Salvador se caracteriza por una limitación muy palpable: la poca tierra disponible.

El Área Metropolitana de San Salvador ha concentrado las oportunidades laborales y la calidad de servicios, lo que justifica la predilección de los salvadoreños por aferrarse a este centro urbano.

Eso explica en gran parte la tendencia de la construcción vertical, que ha venido marcando la pauta en los años recientes sobre todo en zonas de plusvalía, dice Enrique Morales, presidente de la Cámara Salvadoreña de Bienes Raíces (CSBR).

Banner 928x200 Real Estate.5(800x600)

“San Salvador recibe la mayor parte de inversión inmobiliaria en el país, el 80% va a vivienda… y el 80% de la oferta inmobiliaria se ha concentrado en apartamentos”, identifica Enrique Morales, presidente de la Cámara Salvadoreña de Bienes Raíces (CSBR).

A inicios de este año, la oferta de vivienda consistía en 19 proyectos que ofrecían más de 1.000 viviendas: 815 apartamentos y 227 casas tradicionales, dice Morales, retomando cifras de CASALCO .

El cemento se vierte con más intensidad en las zonas premium de la ciudad, tales como Escalón, San Benito, Antiguo Cuscatlán, Santa Tecla, carretera al Puerto de La Libertad, Nuevo Cuscatlán; a estas se suman las periferias de Carretera de Oro y San Juan Opico.

Entre los proyectos más destacados en construcción sobresale Millennium Plaza, Presidente Plaza, Puerta del Alma, Altos de la Escalón, Paseo El Prado, Las Pérgolas, Avitat Joy, por mencionar solo algunos.

Puede encontrar más propiedades en El Salvador en E&N Real Estate

Retroceso por la pandemia

José Velásquez, director ejecutivo de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO), lamenta que la pandemia impactara a la actividad en un momento en el que atravesaba

una gran forma, pues en 2019 había crecido en 9,73%.

Al cierre de 2020, el rubro decreció en -15%. Este año 2021 la expectativa de recuperación se sitúa sobre el 4%, dado que se estima una inversión pública y privada que inyectaría unos US$1.400 millones.

Si ese nivel de inversión se mantiene, “en 2022, 2023 pudiéramos estar llegando a los niveles que tuvimos al cierre de 2019, previo a la pandemia”, apunta Velásquez.

Los privados aportan entre US$500 millones y US$600 millones anuales en la construcción. “Este año se ha mantenido porque los proyectos que vemos ya corrieron a través de un proceso en el que se conceptualizan, se diseñan, se materializan, todavía no hemos visto una disminución, en algunas áreas”, apunta el director de CASALCO.

Morales piensa que la vivienda no se vio inmune a los efectos de la pandemia. Sobre todo, los factores económicos como el desempleo introdujeron un factor de incertidumbre que derivó en prudencia en los presupuestos familiares.

Puede ser que una familia haya tenido un presupuesto de US$1.000 para alquilar antes de la pandemia y se ha tenido que bajar a US$750, y algunos propietarios que tenían en alquiler puede que hayan bajado un 10%, 15% más para tenerla ocupada”, describe Morales.

Más allá de ese efecto temporal, la “vivienda es una situación que no para”, debido a la movilidad social que se sigue dando, por lo que ven con optimismo el futuro.

“En el sector específico de oficinas se mantendría una reserva, por la situación de salubridad que tenemos con el Covid y los inversores van a tener prudencia”, analiza el presidente de la CSBR.

Habría que evaluar, eso sí, el impacto de otros factores que se han añadido: el encarecimiento de las materias primas para la construcción y el incremento del salario mínimo en El Salvador, en vigor desde el 1 de agosto de este año.

A pesar de que el sector se rige por contratos colectivos de trabajo que suelen estar por encima del salario base, sí hay cierto tipo de posiciones que laboran con esas condiciones.

Los salarios de algunos obreros y auxiliares quedaban debajo de los US$12 diarios aprobados. Tenemos que hacer una actualización y si tendrán impacto sobre la expectativa previa del 4% de crecimiento”, advierte Velásquez.

Ampliando la visión

Los profesionales de bienes raíces salvadoreños están dando el salto a buscar negocios globales. Recientemente comenzaron a certificarse los primeros International Realtor ante la National Association of Realtors (NAR) en Estados Unidos.

“Ser International Realtor significa tener redes internacionales en Estados Unidos o en Canadá, eso implica que su cartera puede ser más grande para servir tanto al ámbito centroamericano como el estadounidense”, dice Ricardo Espinal Santamaría, International Realtor certificado y director de Mercadeo y Publicidad de la CSBR.

Se trata de un movimiento que apenas comienza en el país, pero que abre las puertas de los agentes de bienes raíces especializados a una población de 3 millones de salvadoreños residentes en el exterior.

RELACIONADAS