Centroamérica & mundo
Fecha de publicación: 2021-04-26

Panamá: Analizan la construcción de más esclusas y el cobro por huella de carbono

Se estarían asignando unos US$2 mil millones para la solución del programa hídrico, que va a garantizar 50 años de agua para el canal

Por La Estrella de Panamá

El administrador del Canal de Panamá, Ricaurte Vásquez, informó que la entidad analiza la viabilidad de la construcción de un cuarto juego de esclusas y proyecta además el cobro por huella de carbono a los buques que transiten la vía interoceánica, como parte de la estrategia a implementar antes del final de esta década.

En entrevista con el programa Radar de TVN, Vásquez sostuvo que hay una revisión de la estructura de precios. "Nosotros tenemos que mantenernos competitivos, tenemos que extender la capacidad de tránsito del Canal de Panamá mejorando las tecnologías", dijo.

Para tal fin, señaló, se estima que se va a estar asignando unos US$2 mil millones para la solución del programa hídrico, que va a garantizar 50 años de agua para el canal, al tiempo que asegura el suministro de agua para el consumo de la población.

También, explicó, se harán inversiones importantes en tecnología para asegurar que el tránsito por el canal sea con tecnología, que mejore la seguridad y confiabilidad de la ruta.

"Vamos a agregar equipos nuevos, algunos de ellos con consideraciones ambientales y vamos a mejorar la calidad del recurso humano", dijo.

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Con relación a la posible construcción de un cuarto juego de esclusas, el administrador sostuvo que el Canal de Panamá es un canal urbano a diferencia del Canal de Suez que está en medio del desierto, por tanto, van a estudiar las posibilidades de ampliación en medio del área urbana "para ver si existe la posibilidad de agregar una nueva esclusa, como una responsabilidad de cualquier negocio con visión de largo plazo de mantener la capacidad y tener capacidad competitiva".

No obstante, Vásquez, antes del cuarto juego de esclusas, llegará un cuarto juego de esclusas digital.

"La tecnología va a tener que ayudarnos para poder sacar el máximo provecho de las instalaciones que ya existen y tenemos que hacer una revisión importante en el mantenimiento de las estructuras centenarias que tiene el Canal de Panamá, ya que requieren un programa de mantenimiento mucho más profundo con tecnología nueva que permita evitar el deterioro de las estructuras y poder preservarlas para que sigan operando en los próximos 50 a 60 años, mientras la tecnología de transporte siga siendo viable al Canal de Panamá", expresó.

Cobro por huella de carbono

En torno al futuro cobro por la huella de carbono que generan las embarcaciones que transiten la vía, Vásquez, elogió que Estados Unidos regrese a utilizar el término de cambio climático, un término que hasta enero de este año no se podía utilizar en ese país porque se había desconocido desde un tiempo hacia acá.

Detalló que el cargo por agua representa una primera respuesta en el tema. "Lo que sí puedo avisar en este momento es que antes del final de esta década el Canal de Panamá será carbono neutral. Nosotros vamos a eliminar las emisiones de carbono y esa es una tarea estratégica en la que el canal está comprometido. Estamos tratando de definir cómo se traduce eso a la operación diaria del canal", afirmó.

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Lo anterior, amplió el también exministro, incluye la sustitución de algunos procesos de generación eléctrica en favor de plantas fotovoltáicas, hacer énfasis en el uso de energía hidráulica y tratar de convertir al canal en una entidad mucho más verde que nos va a llevar a automóviles eléctricos y a un diseño de instalaciones que sean ambientalmente robustas. "Eso nos abre una oportunidad aún mayor.

El hecho de que Panamá sea la ruta verde porque le ahorramos este volumen de emisiones de carbono a la humanidad, lo hacemos a expensas de que esas emisiones de carbono pasen por el canal y esos barcos hacen esas emisiones de carbono, así que estamos definiendo un nuevo concepto desde el punto de vista de tránsito de buques por el canal", acotó.

Mencionó que históricamente la definición del buque que transita por el Canal está dictada por la eslora, la manga y el calado, pero ahora se agregarían dos elementos adicionales: la tecnología que lo haga más fácil de transitar para que el ejercicio sea mucho más productivo y eficiente con las instalaciones que disponemos; y que la huella de carbono sea la mínima, "por lo tanto, el buque que genere una huella de carbono muy alta tendrá que pagar un precio mayor".

Resaltó que este fenómeno de cambio climático aprovechado de esta manera, le brinda al Canal de Panamá una oportunidad de precios totalmente diferente a la histórica y representa una respuesta que reconoce el cambio climático como algo importante y vital para su operación.

"Si nosotros no mantenemos nuestras fuentes de agua, el canal no puede funcionar. Así que la preocupación por mantener la fuente hídrica del canal es crítica, y por ello nosotros estamos estableciendo unos criterios totalmente novedosos", agregó.

Cambio de tecnología

Eso, aclaró, va a traer como consecuencia que nuestras lanchas y remolcadores tengan que cambiar de tecnología para buscar combustibles que no son fósiles, reducir la huella de carbono que emite el Canal de Panamá y, en esa misma medida, aprovechar la oportunidad porque los costos de protección del ambiente los tiene que pagar la humanidad, y esos costos de protección en que incurre el Canal se tienen que recuperar "a través de nuestro mecanismo de precios".

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Recalcó que hay toda una iniciativa importante para que en lo que resta de esta década el Canal de Panamá sea neutral en emisiones de carbono, una estrategia que catalogó como fundamental para la operación de largo plazo del canal y su sostenibilidad.

Dada la realidad de que EEUU es uno de los principales exportadores de energéticos en el Mundo, Panamá como país debe considerar la posibilidad de ser el corredor energético a través del cual se mueve la carga energética de los EEUU a los mercados de consumo en Asia.