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Fecha de publicación: 2020-11-25

Trump guarda silencio sobre su derrota y Biden avanza hacia la Casa Blanca

Uno a uno, los estados clave han estado certificando sus resultados a favor del exvicepresidente demócrata. Una a una, las acciones legales del equipo de Trump fracasan, a veces rechazadas con impaciencia por los jueces por falta de mérito. Pero Trump no cede.

POR AFP

Dos días después de dar luz verde a la transferencia de poder a Joe Biden, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, seguía negándose el miércoles a admitir abiertamente su derrota, y cambios de último minuto alimentaban la imagen de un caótico fin de mandato.

Uno a uno, los estados clave han estado certificando sus resultados a favor del exvicepresidente demócrata. Una a una, las acciones legales del equipo de Trump fracasan, a veces rechazadas con impaciencia por los jueces por falta de mérito. Pero Trump no cede.

Biden fue declarado ganador de las elecciones presidenciales estadounidenses el 7 de noviembre. Sin embargo, el presidente saliente se niega a admitir públicamente que perdió y que tendrá que salir de la Casa Blanca el 20 de enero.

Nada había en la agenda oficial de Trump el miércoles, pero tras bambalinas se estaba preparando un viaje a Pensilvania, un estado clave para el triunfo de Biden que el martes confirmó los resultados de la votación a favor del demócrata.

El mandatario republicano iba a reunirse con su pintoresco abogado Rudy Giuliani en Gettysburg para una comisión senatorial de este estado sobre supuestos "problemas" durante la votación del 3 de noviembre, según varios medios estadounidenses.

Ningún fraude masivo se ha demostrado durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Y Trump aparece cada vez más aislado, tanto desde filas de su partido Republicano como entre las grandes voces mediáticas conservadoras, en su "lucha" contra el resultado oficial.

Cuando el presidente estaba a punto de partir, los periodistas que lo siguen fueron informados de que el viaje había sido cancelado. Ante la falta de información, sobraban las especulaciones sobre lo que hubiera sido la primera gran salida de Trump de Washington desde las elecciones. Algunos incluso mencionaban un próximo anuncio de su candidatura para las elecciones presidenciales de 2024.

Por su parte, Biden, que avanza en la transición hacia su investidura el 20 de enero, tiene previsto el miércoles dar un discurso antes del fin de semana largo de Acción de Gracias, para decirles a los estadounidenses: "saldremos juntos de la crisis actual", según su agenda.

Sesiones de inteligencia

A pesar de su negativa a reconocer abiertamente que perdió, Trump autorizó el lunes por la noche la apertura del proceso de traspaso de mando previsto por ley. Y aunque el presidente saliente y el entrante todavía no se han hablado, Biden se encamina hacia la Oficina Oval.

El visto bueno del gobierno de Trump permitió que el equipo de Biden comenzara a recibir información de primera mano de la administración saliente.

Esto es crucial para permitir que el demócrata organice su llegada a la Casa Blanca sin demasiados contratiempos mientras el país se enfrenta a varias crisis: la pandemia de covid-19, que ha dejado más de 260.000 muertos y devastado el economía, pero también un movimiento histórico de protesta contra el racismo.

Las primeras reuniones sobre el covid-19 tienen lugar el miércoles, según el equipo de Biden. Y el presidente electo debería finalmente tener acceso a información de inteligencia clasificada el lunes.

Es costumbre en Estados Unidos que el futuro mandatario esté al tanto de estas sesiones informativas diarias poco después del anuncio de su victoria. Pero Trump había bloqueado el acceso, a pesar de la victoria del demócrata anunciada hace más de dos semanas.

"No vamos a llegar tan tarde como pensamos", dijo Biden en NBC el martes, señalando que todavía tiene dos meses para prepararse.

Equipo económico

"Estados Unidos está de vuelta" en el escenario mundial, aseguró Biden el martes, al presentar los primeros grandes nombres de su futuro gobierno.

Entre ellos está Antony Blinken, un exalto funcionario de la administración de Barack Obama, de la cual Biden fue vicepresidente, a quien eligió como el próximo jefe de la diplomacia.

Su mensaje es claro: el multilateralismo ha retornado después de cuatro años de la idea de "Estados Unidos primero" defendida por Trump.

En NBC, Biden dijo que ya ha hablado con más de 20 líderes, todos "emocionados de que Estados Unidos esté reafirmando su papel en el mundo y creando coaliciones".

El presidente chino, Xi Jinping, lo felicitó en un telegrama citado por los medios estatales en Pekín el miércoles.

"La elección terminó", dijo la portavoz de Joe Biden, Kate Bedingfield. "Casi todos en la Tierra han aceptado la verdad, excepto Donald Trump y Rudy Giuliani".

La próxima semana se anunciarán nuevos nombres importantes en el gobierno de Biden, "incluido su equipo de economía", anticipó.

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