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Fecha de publicación: 2020-10-13
FOTO Ezequiel BECERRA / AFP

Costa Rica: Demora en diálogo pone al país en la mira de calificadoras

Un empeoramiento en las calificaciones cerraría las puertas de acceso al crédito, según expertos

Por CRHoy

El anuncio del gobierno de dilatar el diálogo con los distintos sectores por al menos cuatro semanas es una bomba de tiempo para Costa Rica, que si no alcanza un acuerdo que lleve confianza a los mercados, difícilmente obtendrá una mejora en las calificaciones de riesgo internacionales.

Calificadoras como Moddy’s, Standard & Poor’s y Fitch Ratings se mantienen expectantes de lo que pueda negociar el país ya que para fines de año es posible una nueva revisión. El problema es que Costa Rica está a pocos pasos de que su deuda sea considerada como “bonos basura”, lo que implicará el cierre completo de las puertas a adquirir financiamiento.

Tomando en cuenta que el diálogo anunciado por el gobierno se tardará al menos cuatro semanas y si la decisión es acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI), este difícilmente sería de conocimiento de los diputados antes de Año Nuevo, algo de lo cual están conscientes en la Asamblea Legislativa.

Silvia Hernández, diputada verdiblanca, lamentó lo que considera “tiempo perdido”.

“El gobierno está ganando tiempo y el país lo está perdiendo, deben ejecutarse las medidas inmediatas para reactivar la economía, ya se han puesto sobre la mesa soluciones rápidas y efectivas.

El país necesita acciones concretas, además el Congreso no puede simplemente sentarse a esperar que pasa( …)Tanta incertidumbre complica aún más la estabilidad del país, pone en entredicho la economía, reduce la confianza y respalda el propósito del PAC de no hacer el bien para el país, apuntó por su parte el diputado del Bloque Nueva República Jonathan Prendas.

Actualmente las tres agencias internacionales nos tienen con una calificación de B con perspectiva negativa. Esto significa que hay una mayor proyección a empeorar que a mejorar, y después de B la calificación que sigue es la de CCC, lo que implica que sean considerados bonos basura.

Con CCC el lenguaje de las calificadoras cambia por completo. Se pasa a considerar un país vulnerable a un incumplimiento en los pagos, y eso implica una venta masiva de los bonos ticos y un aumento en las tasas de interés.

“Si nos llega una calificación en lo que resta del año y las calificadoras perciben lo que todos estamos percibiendo, de que es un asunto que parece que no urge, y nos dan una rebaja, nos van a poner la cruz en la sepultura porque ya de ese hueco difícilmente podremos salir. Eso es lo que no se ha entendido, que esto es una carrera contra el tiempo. No es que vamos a discutir el tema por todo un año y nada pasa… en la situación actual no se toman decisiones cuando está ardiendo el rancho y lo que se está haciendo es patear y patear la bola para adelante”, cuestionó el economista Elio Rojas.

El problema para Costa Rica es que una calificación negativa no solo afecta la capacidad de endeudamiento del país a nivel internacional, sino que también encarece la deuda interna.

“El hecho de que pase de B a CCC, aunque no tengamos que colocar Eurobonos, no significa que no vaya a pasar nada.. inmediatamente los locales se ajustan, si afuera se sube de rendimiento, aquí también, serán tasas más altas… de hecho ya con solo el hecho del anuncio del retiro de la negociación inicial con el Fondo ya los Eurobonos se ajustaron”, apuntó Rojas.

De acuerdo con información de JP Morgan recopilada recientemente por la firma consultora Ecoanálisis, Costa Rica mantiene actualmente uno de los spreads más altos de la región. El spread es la tasa de interés que debe ofrecer el país por vender sus bonos y se calculan a partir del costo de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

A mitad de año el spread de Costa Rica rondaba el 7%, mientras que países como México que le sigue en costos, rondaba el 5%.

“Nos tienen con un revolver en la sien.. esto (la dilatación en las negociaciones) hubiese sido aceptable cuatro o cinco meses atrás, no hay tiempo y tenemos muchas amenazas y lo peor es que las señales no han sido para que del diálogo vaya a salir algo”, agregó Rojas.

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