Centroamérica & mundo
Fecha de publicación: 2019-10-06
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Especial E&N: Cómo la integración de cadenas globales de valor impulsa la economía de Centroamérica

En Costa Rica, servicios representa más del 70% del PIB, y en criterio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es el sector con el más rápido crecimiento luego de la crisis de 2009.


Por Ana Cristina Camacho
Colaboraron: Alberto Sierra y Lorena Álvarez

El país apunta a la innovación y al desarrollo de servicios de alto valor agregado, cualidades que para la Asociación de Zonas Francas son posibles gracias al grado de madurez para implementar procesos operativos de alta complejidad. De hecho, en materia de exportaciones de servicios de valor agregado, Costa Rica compite mano a mano con Brasil, Chile y Argentina.

Eso sí, la OCDE advierte que el empuje por la innovación y uso de la tecnología están concentradas en las empresas bajo el régimen de zona franca; esto significa que las empresas locales con baja productividad y menor valor agregado no pueden alcanzar los niveles de demanda de las empresas extranjeras.

Mientras construcción, agricultura y comercio han sufrido durante 2019 fuertes contracciones en la economía tica; servicios saca la cara con crecimientos pequeños, pero crecimientos al fin, entre ellos servicios empresariales, información y comunicaciones, alquileres, alojamiento y comida. El turismo aporta 6,3% del PIB, para 2012 representó un 4,4 %.

Costa Rica tuvo la sagacidad, en cuestión de 40 años, de pasar de una estructura exportadora prácticamente agrícola, a una tranformación diversificada y orientada hacia los servicios; pero a la vez, integrada a las cadenas globales de valor.
Esto lo reconoce la OCDE, en un estudio reciente, al aplaudir además componentes de innovación y tecnología. El país destaca por tener ‘una canasta exportadora cada vez más especializada y sofisticada’ que le permite tener una ventaja comparativa en la región. Según la OCDE, justamente la especialización que ha venido alcanzando, abre espacios para que el país se beneficie de la sofistificación que viene asociada a los sectores industriales de tecnología media y alta.

La industria aeroespacial, el aumento de los servicios compartidos y el clúster de logística que se ha planteado para la región Caribe abonan el terreno a esa sofisticación de la cual la OCDE hace referencia.
Además, la llegada de empresas vinculadas a procesos con altos niveles de conocimiento incrementa la barda y expone al país a un protagonismo mayor.
“Esta diversificación y transformación contribuirán a la resiliencia económica y estimularán la productividad y la convergencia de Costa Rica hacia el nivel que disfrutan los países de altos ingresos”, apunta la organización multilateral.

Como retos urgentes, debe garantizar que los beneficios asociados a esta nueva inversión y a estos procesos de transformación lleguen a la población y mejoren los indicadores de bienestar y empleo formal y mejor remunerado. Igualmente deberá actuar con diligencia para eliminar las barreras regulatorias, entre ellas las de sectores de redes, suministro de electricidad y transporte marítimo y terrestre.

También es necesario solventar las limitaciones en transporte de carga por carretera, manejo de carga y almacenamiento, para reducir costos y facilitar la integración a cadenas globales de valor.

Beneficios por explotar

Guatemala es otro de los países donde este sector de la economía tiene un valor importante en las cuentas nacionales. En 2018, servicios aportó el 65,3 % del PIB fruto de una transición que la Oficina Económica y Comercial de España en Guatemala sitúa a partir del año 2000 y cuya evolución se mantiene desde entonces. Destacan los servicios privados, el comercio al por mayor y al por menor, alquiler de viviendas, transporte, almacenamiento y comunicación y la intermediación financiera, seguros y actividades auxiliares.
Logística y transporte de carga son dos campos en los que Honduras busca incrementar
su desempeño y competitividad. Hace un año, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó un préstamo por US$90 millones precisamente para avanzar en los esfuerzos por crear marcos regulatorios, institucionales, de planificación y de facilitación comercial adecuados para derribar barreras que impiden al país ser un actor relevante como hub logístico regional.

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Las reformas en el tema logístico pretenden crear condiciones óptimas en el servicio de transporte para mejorar a su vez el acceso a los mercados nacionales e internacionales de los productores hondureños.
En el mercado hondureño, según datos del Banco Central, las exportaciones de servicios fueron de US$1.322 millones, de los cuales US$700 millones recayeron en turismo y alrededor de US$400 millones en áreas de centros de llamada y desarrollo de software. De hecho, la Fundación para la Inversión y Desarrollo de Exportaciones (FIDE) reconoce que a marzo de 2019, los servicios de tecnología generaban poco más de 10.000 empleos, la mayor parte desde los call centers.

Al primer trimestre de 2019, las importaciones de servicios disminuyeron producto de una menor demanda de productos alimenticios, equipo de transporte y servicios, un comportamiento que según un informe de Inversiones Atlantida S.A. se mantendrá al cierre del año debido principalmente a la reducción en las compras de combustibles por menores precios internacionales, menos compra de materias primas y productos intermedios.

En 2020 se espera un incremento de las importaciones y que continue la internacionalización del sector, que se ha triplicado desde 2005 en buena medida por la fuerza que ha tomado el sector financiero con una oferta amplia de servicios para las empresas.

Un caso especial es El Salvador, pues hay una marcada tendencia por denominarlo un país con una economía de servicios. Efectivamente, el Banco Central de Reserva explicó hace apenas unas semanas que es el sector que más inyecta a la economía con casi 70% del PIB. Además, de los US$177,3 millones recibidos por concepto de IED al primer trimestre de 2019, casi 52% provinieron del sector financiero, el resto de proyectos de energía limpia, de transporte aéreo y operadores logísticos.

Aquí, el empuje hacia la innovación y el estímulo para proyectos empresariales con un alto componente tecnológico están dando pasos firmes.

El caso nicaragüense

El conflicto político y las alzadas sociales en contra del gobierno Ortega-Murillo han dado un revés, como era de esperar, a casi todas las cifras macroeconómicas: contracción
de la economía en un 3,8% en 2018, y entre un 7,3 % y 10,9 % para 2019, según proyecta la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides); con un decrecimiento del PIB de 2019 en un 5 %, estima el Fondo Monetario Internacional.
Este es el telón que rodea a los sectores productivos cuya caída fue confirmada por el Banco Central de Nicaragua al finalizar el primer trimestre del 2019.
Hoteles y restaurantes (-20,2 %),
Construcción (-15,7 %),
Comercio (-11,4 %),
Pecuario (-5,4 %),
Intermediación financiera (-5,4 %),
Silvicultura y extracción de madera (-4,2 %) y
Transporte y comunicaciones (-3,5 %).

Las que muestran desempeño positivo son las tradiconales:
Pesca y acuicultura (14,7 %),
Electricidad (4,3 %),
Agua (3,6 %),
Agricultura (3,3 %),
Enseñanza (2,9 %),
Salud (2,7 %),
Explotación de minas y canteras (1,7 %), e
Industria manufactura (1,1 %).

Las exportaciones de servicios cayeron en un -2,6%. Puntualmente, servicios representa un 55,6 % del Producto Interno Bruto, pero en criterio de la Oficina Económica y Comercial de España en Nicaragua (ICEX) es un sector poco diversificado en ese país, de escasa complejidad aunque ha venido aportando más al empleo y a la generación de valor agregado.
La coyuntura política ha golpeado a los segmentos de comercio, hoteles y restaurantes que equivalen a un 13 % del PIB, lo mismo que a transportes y comunicaciones y servicios de intermediación financiera.
ICEX indica que la crisis interna del país ha derivado en que el sector terciario donde
la mitad de los trabajadores están empleados, pierda un 1,5 % de su peso en la economía.
En transporte, la Asociación de Transportistas de Nicaragua (ATN), calcula que
en el 2018 sufrió de una caída del 25% en relación con el 2017.
“El desempeño de diversos sectores de la economía, especialmente la construcción, el turismo y los servicios financieros, continuará viéndose afectado en forma significativa. Se esperan serias dificultades en relación con el acceso al financiamiento internacional y el ingreso de inversiones si no se restablecen la confianza y la certidumbre económica en el país”, advertía la CEPAL el año pasado

Panamá, senda 2030 en logística

En 2015, el gobierno panameño selló el futuro del sector logístico mediante la estrategia Logística nacional de Panamá 2030, una ambiciosa propuesta que reúne a múltiples actores para modernizar y colocar a este sector de la economía en el punto de mayor competitividad mundial. el canal y el sector financiero gravitarán a su alrededor como dos protagonistas claves.
El objetivo es que aporte para ese momento el 30% del PiB. actualmente representa el 19%. La estrategia plantea cuatro ecosistemas, todos entrelazados e interdependientes: hub central zona interoceánica, integración logística nacional, logística de comercio exterior y consenso e institucionalidad.
La modernización del canal, el aprovechamiento de la nueva tecnología, una aduana moderna y flexible, sumado a la visión de alianzas pública-privadas acompañarán el proceso.

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Costa Rica: Apuesta a turismo y parques industriales


Dos de los segmentos en los que destaca Costa Rica es en turismo y la operación de empresas de servicios bajo el régimen de zonas francas, la mayoría de ellas instaladas en parques industriales. Turismo, que aportó para 2018 más del 6,3 % del PIB nacional, atrajo 3 millones de visitantes y espera a 2021 capturar 4 millones de turistas, de acuerdo con la ministra del ramo, María Amalia Revelo.

Las inversiones en los dos aeropuertos internacionales de país, Juan Santamaría y Daniel Oduber, sumado a las promociones en los principales mercados generadores de turistas y a un portafolio de productos más amplio y diferenciado, serán las puntas de lanza para alcanzar dicho objetivo. No hay que olvidar que el turismo genera varios servicios asociados: hoteles, restaurantes, alquiler de autos, transporte, agencias de viajes, tour operadores, entre otros.

La empresa operadora del Juan Santamaría, Aeris, dio cuenta que durante 2018 el aeropuerto recibió 28 aerolíneas comerciales procedentes de 37 destinos, 14 de ellos de Estados Unidos y siete de Centroamérica. La operadora destacó que en los últimos diez años, el tráfico por este puerto creció un 77%. Los esfuerzos ahora están centrados en ampliar el número de conexiones hacia Europa y Suramérica, con más frecuencia de vuelos y a más ciudades.

Respecto a las zonas francas, Costa Rica creó un marco jurídico para incentivar la llegada y operación de empresas extranjeras y favorecer los encadenamientos productivos desde 1990 cuando creó el Régimen de Zonas Francas con sus leyes y reformas consecuentes.

El resultado ha sido altamente beneficioso.
Datos de la Promotora de Comercio Exterior indican que el Beneficio País Neto en 2014 alcanzó los US$3.125 millones, creciendo tres veces más que la economía real de Costa Rica. Además, las empresas del sector servicios fueron las que más aportaron a este BPN con una participación promedio de 42 %. Los salarios y beneficios para los trabajadores son más altos (1,8 veces más) respecto al sector privado en general.

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