Opinion
Fecha de publicación: 2018-01-29
América Latina vivirá una significativa maratón electoral con seis elecciones presidenciales, que forman parte del super-ciclo electoral latinoamericano. (Foto: istock).

América Latina va a las urnas

Lo que está en juego en el maratón electoral latinoamericano 2018.

Por: Daniel Zovatto*

Según la astrología china, Perro de Tierra regirá 2018, y todo indica que será un año intenso, turbulento y con altos niveles de incertidumbre, sobre todo en lo político.

Buenas noticias para la economía global: las proyecciones de BM hablan de un crecimiento sincronizado de 3,1%. El FMI es aún mas optimista: acaba de anunciar en Davos, la semana pasada, un crecimiento de 3.9% (la mayor expansión de los últimos siete años). En cambio la agenda internacional estará repleta de eventos que podrían agravar la actual “recesión geopolítica”. Destacan, la casi segura reelección de Vladimir Putin en Rusia, la urgencia de Angela Merkel de poner en marcha el nuevo gobierno en Alemania (bien encaminado por el momento), el enigma de las elecciones italianas, el avance de las complejas negociaciones del Brexit, las crecientes amenazas nucleares de Kim Jong-un desde Corea del Norte, las tensiones entre Irán y Arabia Saudita, Estados Unidos e Israel, la evolución de los conflictos en Afganistán, Siria y Yemen, la consolidación del liderazgo mundial de Xi Jinping y de China, y un largo etcétera. Todo ello sin descartar la aparición de algún “cisne negro”. Como bien advierte el grupo EURASIA: “2018 presenta el escenario con mayores riesgos geopolíticos desde 1998”.

Por su parte, América Latina vivirá una significativa maratón electoral con seis elecciones presidenciales, que forman parte del super-ciclo electoral latinoamericano (14 elecciones presidenciales entre noviembre de 2017 y fines de 2019, dos de las cuales ya tuvieron lugar: Chile y Honduras). Inicia Costa Rica, este domingo 4 de febrero, y debería cerrar Venezuela a fin de año (si bien la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente le solicitó al Consejo Supremo Electoral fijar la fecha de las elecciones para antes del 30 de abril. Pero por el momento no hay fecha cierta definida). A estos dos procesos, debemos agregar los comicios de Paraguay, del 22 de abril; los de Colombia, del 27 de mayo; los de México, del 1 de julio, y los de Brasil, del 7 de octubre. De este modo, en apenas seis meses, la primera (Brasil), segunda (Mexico) y cuarta economía (Colombia) de la región renovarán sus mandatarios; simultaneidad que solo se produce una vez cada 12 años. A este intenso rally electoral debemos sumarle asimismo el referéndum ecuatoriano (del próximo 4 de febrero), las elecciones legislativas en El Salvador (del 4 de marzo), las elecciones de diputados de la nueva Asamblea Nacional (marzo) quienes elegirán (el 19 de abril) al sucesor de Raúl Castro como el próximo presidente de Cuba, y las elecciones legislativas –ambas Cámaras- en los Estados Unidos (6 de noviembre), un verdadero plebiscito para evaluar los dos primeros años de Donald Trump y su futuro político.

El contexto latinoamericano de esas elecciones es complejo y cargado de desafíos. Se registra una conflictividad creciente y una gobernabilidad difícil en varios países de la región. En el rubro económico, si bien el crecimiento proyectado será mejor que el del año pasado, seguirá siendo débil (2,2% según la Cepal y 2% de acuerdo con el BM). La cifra resulta insuficiente para responder a las crecientes demandas de la clase media, evitar el aumento de la pobreza y de la desigualdad, y garantizar la creación de empleos de calidad.

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Agenda electoral

Costa Rica dará el pistoletazo de partida el 4 de febrero con alta posibilidad –salvo sorpresa de último momento- de que sea necesario ir a un balotaje en abril. El desgaste de los principales partidos posibilitó la irrupción de candidatos emergentes, como Juan Diego Castro, del Partido de Integración Nacional, quien con un discurso populista y crítico de la política tradicional lideró hasta fecha reciente y por estrecho margen, las encuestas. Los otros tres candidatos mejor posicionados en los sondeos de opinión son: Antonio Álvarez Desanti, de Liberación Nacional, Fabricio Alvarado, del Partido de Restauración Nacional (quien ha venido subiendo fuertemente en las encuestas en las últimas semanas) y Rodolfo Piza, de la Unidad Social Cristiana. La escasa diferencia entre los principales candidatos , la elevada volatilidad y el aún alto número de indecisos (a solo una semana de las elecciones), anticipan una elección con final abierto. Temas centrales: corrupción (caso cemento chino) y el abultado déficit fiscal.

Paraguay irá a las urnas el 22 de abril para elegir en una sola vuelta Presidente y Congreso. El PLRA y el izquierdista Frente Guasú, con el liberal Efraín Alegre como candidato presidencial, han conformado una coalición opositora, denominada Gran Alianza Nacional Renovadora (GANAR), para intentar desalojar del poder al Partido Colorado (ANR) liderado por Mario Abdo Benítez. Por el momento este último lleva ventaja en las encuestas. Temas centrales: calidad de vida, el desempleo, la salud y la seguridad ciudadana.

Colombia celebrará primero elecciones legislativas (11 de marzo), para luego, el 27 de mayo, escoger a su presidente, pero no hay que descartar la necesidad de un balotaje. Estos comicios se caracterizan no solo por un alto nivel de fragmentación y de candidaturas independientes sino también por una fuerte polarización entre derecha e izquierda y entre partidarios y críticos de los Acuerdos de Paz. Recientemente quedaron definidas las tres principales coaliciones: una, la conservadora, que lideran los ex presidentes Uribe y Pastrana, y que tendrá como candidato a Iván Duque, Marta Lucía Ramírez o al ex procurador Alejandro Ordoñez. El candidato será escogido en una consulta abierta el próximo 11 de marzo). La segunda, de centro, encabezada por Sergio Fajardo (Coalición Colombia) que incluye al Polo de Jorge Enrique Robledo y a la Alianza Verde de Claudia López. Y la tercera, de izquierda, conformada por Gustavo Petro (Colombia Humana) y Carlos Caicedo. Por el momento, Clara López (ASI) decidió no formar parte de la misma. A estas tres coaliciones hay que agregar la candidatura del ex jefe negociador de los Acuerdos de Paz (por el lado del Gobierno), Humberto de la Calle (del Partido Liberal), la del ex vicepresidente Germán Vargas Lleras –de centro-derecha- y la de Rodrigo Londoño “Timochenko” por las Farc. Temas centrales: corrupción, implementación de los Acuerdos de Paz con las Farc y negociación con el ELN, economía, empleo y salud.

México. Celebrará el 1º de julio uno de los procesos electorales más complejos e importantes de su historia reciente. Las elecciones se deciden en primera vuelta, ya que no existe balotaje. Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena, encabeza la coalición anti priista y anti clase política tradicional, y lidera por el momento las encuestas.

En la lucha por canalizar el voto anti priista López Obrador pugna con la coalición (Por México al Frente) que han formado el PRD –centroizquierda– y el PAN –centroderecha– con Ricardo Anaya (panismo) como candidato presidencial.

E PRI busca seguir en Los Pinos con José Antonio Meade (tecnócrata y sin afiliación al priismo). Su apuesta es captar el voto de centroderecha y de las clases medias que temen un salto al vacío (López Obrador) o un gobierno muy heterogéneo como el que encarnaría la coalición PAN-PRD-MC. Temas centrales: corrupción, inseguridad ciudadana, riesgo de “venezolizar” México si gana López Obrador.

Brasil El 7 de octubre es el turno de este país, donde también existe la posibilidad de que la presidencia se defina en un balotaje previsto para el 28 de octubre. El desarrollo y los resultados de estas elecciones dependen, en buena medida, del futuro judicial del expresidente Lula da Silva, quien pese a los numerosos procesos judiciales en su contra (un total de seis) lidera todas las encuestas. La reciente sentencia del Tribunal de Porto Alegre (24 de enero), que lo condenó en segunda instancia y por unanimidad, a una pena de prisión de 12 años, podría inhabilitarlo para aspirar a cargos electivos. Pero por el momento Lula puede interponer varios recursos que le permitirán ganar tiempo para retrasar la ejecución de la misma, seguir en carrera y evitar ir a prisión. El panorama electoral se irá aclarando (es decir si Lula puede lograr sortear todos los obstáculos judiciales, evitar la cárcel e inscribirse como candidato presidencial del PT o, si por el contrario, por aplicación del instituto de la llamada “ficha limpia” queda inhabilitado para ser candidato) en los próximos meses. Obviamente, sin Lula como candidato presidencial, la campaña electoral será mucho más abierta e incierta.

Los otros candidatos que ya expresaron su interés de llegar al Planalto son el populista de extrema derecha Jair Bolsonaro –segundo en las encuestas-, la candidata ecologista y de izquierda Marina Silva, el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin (PSDB), y el actual ministro de Hacienda, Henrique Meirelles (PMDB). Temas centrales: la corrupción, economía, empleo, y la continuidad o no de las reformas estructurales adoptadas durante el mandato de Michel Temer.

Venezuela. Sobre la elección presidencial venezolana todo es una incógnita, por ahora, incluso su fecha de realización. La ilegítima Asamblea Nacional Constituye decidió convocar elecciones presidenciales para antes del 30 de abril y le solicitó al Consejo Supremo Electoral fijar la fecha de las mismas. Pero el CSE aún no lo ha hecho. Esta convocatoria apresurada y sin garantías generó fuertes críticas tanto de parte de la oposición como de la comunidad internacional, incluidos los países del llamado Grupo de Lima y del Secretario General de la OEA. En este volátil, tenso y complejo escenario, Nicolás Maduro expresó de inmediato su deseo de buscar su reelección. Por su parte, la oposición –actualmente debilitada y dividida- aún no adoptado una posición definitiva sobre el tema y carece por el momento de un candidato único, ya que dos de sus principales referentes, uno, Leopoldo López, está preso con casa por cárcel, y el otro, Henrique Capriles, inhabilitado por 15 años. Y para complicar aún mas las cosas, el Tribunal Supremo de Justicia (bajo control absoluto de Maduro) acaba de prohibir a la coalición opositora (MUD) presentarse a las elecciones. Por todo ello, lo mas probable (y sensato), es que si el Gobierno no ofrece las condiciones mínimas para garantizar unas elecciones con integridad, el grueso de la oposición decida abstenerse para no legitimar al régimen con una farsa electoral.

Habrá que estar atento, asimismo, para ver si del diálogo que viene teniendo lugar en la República Dominicana, entre el gobierno y la oposición, surge durante estos días algún acuerdo que permita encontrar una salida pacífica y electoral a la grave crisis actual.

Comentario final

Los resultados del maratón electoral 2018 serán clave para definir las tendencias, dirección e intensidad del cambio político que vivirá América Latina en los próximos años.

Como hemos analizado, la gran mayoría de estas elecciones se caracterizan por un alto grado de volatilidad, fragmentación, polarización e incertidumbre. Tampoco está claro la fuerza que los candidatos outsiders y populistas (muy presente hoy en varias partes del mundo) tendrán durante estos seis procesos electorales presidenciales.

¿Sufrirá la región una recaída populista? ¿ganará la izquierda moderada las estratégicas elecciones en Colombia, México y Brasil? o las clases medias (más pragmáticas que ideologizadas y ubicadas mayoritariamente en el centro político) decidirán apostar por candidatos moderados de centro derecha, consolidando de esta manera el giro ideológico que la región inició en esa dirección con la elección de Mauricio Macri y Pedro Pablo Kuczynski (en Argentina en 2015 y en Perú en 2016 respectivamente), y que recientemente reconfirmó con la elección de Sebastián Piñera en Chile. Esto es lo que está en juego en el intenso y apasionante maratón electoral presidencial 2018.

*Director Regional de IDEA Internacional para América Latina y el Caribe

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