Opinion
Fecha de publicación: 2017-10-22

Desde Asturias, Europa le habló a Cataluña  

Ante las acciones recientes y las amenazas de una Declaración Unilateral de Independencia por las autoridades políticas catalanas, Europa respalda el Estado de Derecho en el reino de España, democracia desde hace 39 años.

Por: Virgilio Levaggi*

La política tiene una importante dimensión simbólica. Los signos son parte del lenguaje humano y tienen la capacidad de hacer converger sentimientos y razón.

Desde 1981 se otorgan los Premios Príncipe de Asturias, hoy Princesa de Asturias, en ocho categorías con candidaturas mundiales. El escenario es el Teatro Campoamor de Oviedo, inaugurado en 1892. Este año frente a él se produjo una Manifestación por la Unidad de España y la ciudad estuvo vestida de banderas rojigualdas. La sombra del secesionismo catalán estuvo presente.

Uno de los ocho premios Princesa de Asturias está dedicado a la Concordia y reconoce a "la persona, institución, grupo de personas o de instituciones cuya labor haya contribuido de forma ejemplar y relevante al entendimiento y a la convivencia en paz entre los hombres, a la lucha contra la injusticia, la pobreza, la enfermedad, la ignorancia o a la defensa de la libertad (...)".

En 2017 este premio ha sido concedido a la Unión Europea, a 60 años de la firma del Tratado de Roma que le dio origen.

A recibirlo llegaron hasta Oviedo el presidente del Consejo Europeo, de la Comisión y del Parlamento. Entre los asistentes el oresidente de la Corte Europea y, por segunda vez luego de décadas, el presidente (primer ministro) de España. Presidieron el acto los reyes de España.

La escenografía en el escenario del teatro donde estaban las autoridades políticas hispanas y las más altas autoridades de la Unión Europea bastaba para comprender un mensaje claro y simple: ante las acciones recientes y las amenazas de una Declaración Unilateral de Independencia por las autoridades políticas catalanas, Europa respalda el Estado de Derecho en el reino de España, democracia desde hace 39 años.

El presidente del Parlamento Europeo, el italiano Antonio Tajani dirigió unas vibrantes y categóricas palabras que no dejaban duda: la Unión Europea está con España, con toda España, en la que reina Felipe VI y cuyo gobierno dirige Mariano Rajoy, quien llegó al Teatro Campoamor con el respaldo del Partido Socialista Obrero Español, principal de la oposición, y de Ciudadanos la cuarta agrupación política nacional.

“Como presidente del Parlamento Europeo, me dirijo a ustedes con humildad, con emoción y desde la admiración. (...) desde la admiración que tengo al pueblo español: su capacidad de superación y espíritu generoso; su amor por la libertad y la democracia; su profundo europeísmo y solidaridad. Todos los atributos que, a mi entender, encarnan los premios Princesa de Asturias”. Un reconocimiento a los españoles y a la Corona.

Y añadió con meridiana claridad: “Pero quiero subrayar que la Unión Europea no es sólo hablar de bancos o del Euro. Es sobre todo la defensa de nuestros valores: la libertad, la democracia, la igualdad, el respeto al Estado de Derecho y la defensa de los derechos humanos entre otros. Cuando algunos siembran la discordia ignorando voluntariamente las leyes, creo que es necesario recordar la importancia del respeto al Estado de Derecho. (...) Ahora los europeos no discutimos con armas: lo hacemos en torno a una mesa en la que negociamos según unas reglas aprobadas entre todos. Dialogamos dentro del Derecho. (...) mientras el Derecho no se cambie, su respeto no es una opción: es una obligación”.

Desde Asturias, Europa le habló España sobre la centralidad del Estado de Derecho, de las certezas que éste da (y que no han encontrado más de mil empresas que han dejado Cataluña los últimos días) y de las oportunidades que ofrece para reformarse de acuerdo a la voluntad popular que se exprese en la legalidad.

Todo un mensaje de más y mejor democracia con todos y para todos.

* Analista Internacional

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