Opinion
Fecha de publicación: 2017-08-10

Maximizando el potencial de nuestros colaboradores

Muchas veces unas palabras de aliento bien aplicadas pueden ser más poderosas que cualquier incentivo económico.

Por: Hugo Díaz*

Recientemente mi esposa aprendió acerca de un método para mejorar nuestro enfoque como padres de familia y ayudar a sacar lo mejor de nuestros hijos. El método se conoce como “Nurtured Heart Approach”, que podría traducirse como “Enfoque de corazón nutrido” y fue diseñado por Howard Glasser, reconocido autor norteamericano de la psicología infantil. En esencia, el método busca enfocar la energía que canalizamos en nuestros hijos únicamente en las cosas positivas que hacen y evitar por completo darles energía a las cosas negativas. En este caso la energía se refiere al nivel de atención que damos a ciertas acciones y la forma como reaccionamos a las mismas.

El concepto suena muy lógico, aunque no tan fácil de aplicar como parece. Sin embargo, en el proceso de aprendizaje del mismo se me ocurrió preguntarme: ¿puede este concepto aplicarse a los colaboradores de la empresa? Investigando un poco más descubrí que en efecto ya se ha aplicado en sitios de trabajo dando como resultado mayor retención de empleados.

Esta línea de pensamiento va muy de la mano con la filosofía de maximizar el potencial de cada colaborador que desde hace años he buscado practicar en mis empresas. Sin embargo, hay algunas consideraciones adicionales que han ido tomando forma al conciliar los nuevos conocimientos que estoy adquiriendo con mis prácticas habituales y me parece que vale la pena compartirlas.

La primera consideración va relacionada con la forma de dar retroalimentación positiva. No se trata de halagar, sino de elevar a la persona y despertar la grandeza que cada quién tiene dentro. Para esto no es suficiente elogiar y reforzar lo positivo, se puede lograr mejores utilizando un modelo de retroalimentación que incluya los siguientes elementos:

1) Describir cuidadosamente los detalles observados sobre la acción en mención, enfocándose en el esfuerzo demostrado por la persona a la que se dirige el comentario.

2) Expresar aprecio por lo que eso significa para la persona receptora.

3) Resaltar el carácter y los valores positivos que la acción realizada revela sobre la persona.

Por ejemplo, si un colaborador va más allá de sus responsabilidades para contribuir con un objetivo de la empresa, ya sea trabajando hasta tarde o realizando una tarea fuera de sus atribuciones, se debe reconocer primero el hecho que fue más allá y describir específicamente cómo, luego se expresa el aprecio por buscar lograr los objetivos de la empresa y por último se resalta que eso demuestra que es una persona responsable y con compromiso.

La segunda consideración importante al aplicar este tipo de método en una organización es respecto a las reglas y consecuencias. En un ambiente donde las personas tienen cierta autonomía y libertad de tomar decisiones, las reglas deben estar claras. Si rompe alguna, las consecuencias deben ser aplicadas de forma consistente y sin negatividad. Se trata de una relación de causa y efecto, desligada de emociones. Para lograr esto es importante tener contratos y revisarlos en persona con los colaboradores al iniciar el compromiso. Estos contratos deben estipular cuales son las consecuencias de romper las reglas y el proceso a seguir para aplicarlas.

Por ejemplo, en el UFM Acton MBA se tienen reglas muy estrictas sobre la puntualidad y estas son incluidas en el contrato que los estudiantes firman con los profesores antes de iniciar cada curso. La puerta se cierra a la hora en punto que está programada la clase y si un estudiante llega tarde, sabe que ni siquiera debe intentar entrar. Si alguien intenta ingresar, el profesor o los mismos estudiantes le recuerdan la regla y piden tranquilamente que se salga.

En conclusión, todos nos podemos beneficiar de recibir retroalimentación positiva. Sin embargo, si esta está bien enfocada, puede motivarnos a dar lo mejor de nosotros mismos. Muchas veces unas palabras de aliento bien aplicadas pueden ser más poderosas que cualquier incentivo económico. Esto, acompañado de un sistema de reglas y consecuencias claras pueden ser la semilla para una cultura organizacional que maximiza el potencial de su gente.

* Director UFM Acton MBA in Entrepreneurship

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