Opinion
Fecha de publicación: 2017-07-24

Honduras: Calificación de Riesgo soñada, pero con deficiencias

Standard & Poors (S&P Global Ratings) subió las calificaciones soberanas de Honduras de largo plazo en moneda local y extranjera. Los catrachos están “mejor vistos” por agentes externos en estos momentos.

Por: Daniel Suchar Zomer*

Desde que ocurrieron los eventos más vulnerables para la economía mundial de la crisis inmobiliaria del 2008, las empresas Calificadoras de Riesgo volvieron a tener un protagonismo importantísimo en el quehacer diario de las finanzas del orbe.

Estas empresas, constituidas como sociedades empresariales, tienen el objeto social de calificar valores o riesgos relacionados con la actividad bursátil, aseguradora, financiera o cualquiera relativa al manejo e inversión de recursos que cualquier inversionista desea colocar en movimiento con el fin de obtener mayores ganancias.

A su vez, estas compañías tienen como función principal de elaborar opiniones independientes, objetivas y estandarizadas sobre emisiones o titulaciones de valores o instrumentos financieros, a través de las que establecen la probabilidad estadística de que el emisor cumpla sus obligaciones derivadas de los valores o títulos. Para ellos, utilizan la escala de letras utiliza A, B y C, siendo A mejor y C peor. La misma sirve para medir la perdida que puede sufrir el inversor en caso de que el prestatario incumpla sus obligaciones.

En resumen, las empresas más importantes del mundo lo que hacen es proporcionar un sistema amigable de medición del futuro de los créditos relativo a los valores calificados. La escala separa aquellas naciones que poseen un grado de inversión y las que tienen un grado especulativo o de menos confiabilidad. En fin, es poner en contexto que países están bien o no, desde el punto de vista financiero y económico.

Hace pocos días, la calificadora de riesgo Standard & Poors (S&P Global Ratings) subió las calificaciones soberanas de Honduras de largo plazo en moneda local y extranjera, de “BB-“ a la medición de “B+”, convirtiéndola en un nación con perspectiva estable. Lo que quiere decir, que los catrachos están “mejor vistos” por agentes externos en estos momentos.

Honduras queda al mismo nivel de Costa Rica y República Dominicana, países que se jactan de diferenciarse de los catrachos por varias razones y que ahora, se “codean” con la misma evaluación crediticia. A su vez, por detrás quedan Nicaragua, Argentina, El Salvador, Ecuador y Jamaica; (evaluaciones por debajo del “B+”), ya en grados especulativos de inversión (alto riesgo).

Y no es para menos, pues el Gobierno de Juan Orlando Hernández está haciendo “de tripas, corazón” una economía que hasta hace un lustro, se ubicaba de las más vulnerables de la región. En estos momentos, se tiene una expectativa sobre un nuevo gobierno que consolidará los logros de las reformas fiscales y de energía como la apertura aduanera con Guatemala, que añadirá un +1,2% al PIB del año 2017.

Con una expectativa de crecimiento del 3,7% PIB, se convertirá en una de las naciones de mayor aumento en la región muy por encima del 1,0% de América Latina en general. A su vez, la deuda de Honduras se estabilizará cercano a los 36% del PIB, cuya cifra en envidiable por países cercanos como Costa Rica (45%), El Salvador (66%) y Nicaragua (45%), según el Consejo Monetario Centroamericano.

Por otro lado, es de aplaudir el esfuerzo que se ha hecho en Honduras pues el pago de intereses de la deuda externa se ha mantenido en un nivel del 14% de los ingresos del gobierno, cuando en otros países ronda por el 30-35%.

Otras de las consecuencias positivas que han vivido los catrachos, es poder disminuir la dependencia de bienes y servicios del exterior (baja en sus importaciones y en precios de materias primas); que sumado a las altas remesas por “Efecto Trump” (son el 18,5% del PIB y crecen en 2017, un 3,2%), han logrado disminuir la brecha de déficit en cuenta corriente a 3,8%, desde un 5,5% (2015).

Desde el punto de vista monetario, Juan Orlando ha mantenido el “toro por los cachos” con respecto a las monedas que circulan en su nación. Por el lado de las Lempiras, la depreciación de la moneda (inflación) se ha mantenido dentro del rango meta (4,5% ± 1%) y haciendo los esfuerzos para bajar su Tasa de Política Monetaria (de un 5,75% a un 5,5%) para abaratar los costos de financiación dentro del país. Por el lado de los dólares americanos, el tipo de cambio ha estado muy estable, prácticamente con una devaluación muy cercana al cero (0%), facilitando los cálculos tanto para exportadores como para importadores en la nación catracha.

Para pensar en corto plazo, se ver tener en primer lugar, una búsqueda de más financiamiento a tasas más accesibles. Si Honduras lograra mejorar aún más su calificación de riesgo, esto permitiría obtener recursos externos a tasas más baratas para beneficio de toda la economía. Hace tres años se pagaba un 6% en intereses, ahora es de un 3%.

En segundo lugar, la atracción de más inversión extranjera con un riesgo país más bajo es una clara señal del mejoramiento de las condiciones de mercado para invertir en ese país. Y en tercer lugar, la emisión de deuda en el mercado externo para obtener financiamiento para proyectos de infraestructura que tanta falta le hace a Honduras para competir en un mercado globalizado.

Pero a todas estas, Honduras aún tiene un largo camino por recorrer. La delincuencia que se vive en Honduras está a un nivel muy alto. Por dar un ejemplo, la ciudad de San Pedro Sula se ubica como la 3era ciudad más violenta del mundo (112 homicidios / 100.000 hab.), mientras que los grupos Maras Salvatruchas y Pandilla 18, aún siguen siendo comunas organizadas sin fecha de extinción.

Para el caso de la pobreza, aún sigue siendo otro reto complicado para mejorar el ambiente que se vive en Honduras. Calculado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la pobreza se estanca con un 61%, donde un 39% obedece a la “extrema pobreza”; calculándose unos 3,5MM de hogares en estas condiciones.

La nación catracha está ajustando sus velas pues el viento del progreso les está favoreciendo. Los hondureños saben que, si siguen por esa vía, tanto Política como Económica; podrán colocar a su país en un pedestal como puntal del desarrollo latinoamericano. Pero mientras existan cifras muy lamentables de la situación en las que viven sus habitantes, las Calificadoras de Riesgo otorgaran evaluaciones soñadas, pero con deficiencias.

*Analista Económico. Profesor Universitario.

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