Opinion
Fecha de publicación: 2017-06-14

¿Pueden convivir el emprendimiento y la especulación?

Versatilidad es la clave, para posicionarse de forma que permita aprovechar olas de crecimiento cuando estas se presenten.

Por: Hugo Diaz*

Mientras escribo esta columna, el precio del Bitcoin está aproximándose a US$3.000 y muchas personas que antes no sabían nada de cripto-monedas están ahora comprando y contribuyendo a la subida de precio. Puede ser que el Bitcoin haya encontrado su punto de inflexión, o puede ser que estemos frente a una ola de crecimiento especulativo. Cualquiera que sea el caso, estas parecen ser buenas noticias para los emprendedores que han iniciado negocios que apuestan al uso de Bitcoin, incluyendo empresas de ATMs (máquinas para sacar efectivo) especialmente diseñadas para Bitcoin, o los proveedores de hardware para la minería de dicha cripto-moneda.

Este fenómeno me hace recordar lo que sucedió durante lo que se conoce como “La Fiebre del Oro” del siglo diecinueve. Durante esa época, hubo emprendedores como Levi Strauss, quien se benefició no por el oro sino por la venta de jeans a aquellos en búsqueda de oro que necesitaban pantalones duraderos. Es decir, en vez de especular con la búsqueda de oro, Levi Strauss supo identificar que toda la gente minando el metal precioso tendría necesidades específicas y decidió ofrecerles una solución.

Al operar en la periferia de lo que se puede considerar un proceso especulativo, un emprendedor asume el riego que su éxito sea solamente temporal. Sin embargo, es posible que la oportunidad sea útil para para establecer un negocio que tenga impacto duradero más allá de los confines de la idea original. Tal parece haber sido el caso de los jeans Levi’s y de muchos otros emprendedores que han aprovechado olas de crecimiento para catapultar sus negocios.

Esto no quiere decir que todas las olas de crecimiento sean especulativas. Existen muchas razones por las que ciertos productos, servicios o industrias completas experimentan períodos de crecimiento exponencial. Sin embargo, muchas veces es difícil distinguir la diferencia; y por ende es prudente considerar el riesgo de estar en un proceso especulativo cuando las tasas de crecimiento son significativamente mayores a las que normalmente se esperan en una industria.

En mundo de los startups cada vez que hay una nueva palabra de negocios y/o tecnología que está de moda, una ola de emprendedores se lanza a iniciar empresas relacionadas, aunque conozcan muy poco de la industria. La moda es ser “disruptor” de industrias y aplicar tecnologías como la “Inteligencia Artificial”, “Aprendizaje automático de computadoras” o “Big Data”.

Los emprendedores interesados en este tipo de emprendimientos debe considerar las siguientes preguntas: ¿cuánto riesgo estoy asumiendo apostar a este tipo de macro-tendencia al iniciar una empresa nueva?, ¿existe oportunidad de crear valor más allá de una posible moda temporal?, ¿con qué tipo de cliente puedo desarrollar una relación de largo plazo independientemente de la ola de crecimiento actual? y ¿puedo crear un negocio basado en principios fundamentales y a la vez posicionarme para aprovechar una ola de crecimiento ya sea especulativa o no?

Existe cierto nivel de especulación en todo emprendimiento. Después de todo, la mayoría de emprendimientos se realizan con información imperfecta, asumiendo riesgos basados en supuestos no comprobados. Lo ideal es reducir el riesgo buscando formas de comprobar los supuestos de una forma económica y tener la capacidad de iterar cuando sea necesario. Si se llega a conocer bien a un determinado tipo de cliente, es más fácil adaptarse a sus necesidades e identificar cuando este se pueda beneficiar de una nueva tendencia o tecnología. Esta versatilidad puede ser la clave para posicionarse de forma que permita aprovechar olas de crecimiento cuando estas se presenten.

*Director de UFM Acton MBA

RELACIONADAS