Opinion
Fecha de publicación: 2017-05-12

Inversiones en América Latina, oportunidades en medio del pánico

Para un inversionista latinoamericano, una de las incógnitas más grandes es, ¿cuál será el futuro de los activos en América Latina, ya sean deuda o acciones?

Por: Manuel Restrepo*

La coyuntura de los mercados financieros en esta primera mitad del 2017 ha sido muy particular, en medio de los choques políticos y económicos que han protagonizado las líneas de los diarios financieros y reportes económicos, hasta los inversionistas más destacados en Wall Street se les ha nublado la visión en dictaminar cuáles son las estrategias de inversión más propicias en los próximos años. Para un inversionista latinoamericano, una de las incógnitas más grandes es, ¿cuál será el futuro de los activos en América Latina, ya sean deuda o acciones? Aunque las respuestas no son triviales, hay varios factores para considerar que hay un futuro más certero del que muchos creen.

En el caso de los bonos, si hablamos con un trader de bonos americanos, nos diría que no es el momento indicado para comprar bonos americanos, ya sean bonos del tesoro americano, bonos corporativos, o high yield americano. La FED se ha mostrado cada vez más segura del crecimiento económico en EE.UU, del crecimiento en la inflación, y por ende está decidida a subir tasas de interés, lo cual afectaría negativamente el precio de los bonos. Sin embargo entre los clientes latinoamericanos, son pocos los que tienen bonos americanos además de los Tesoros, y la mayoría de portafolios de renta fija se conforman de bonos de mercados emergentes, incluyendo bonos latinoamericanos. En este caso, las implicaciones sobre los precios de los bonos no es igual.

En este caso, la pregunta se vuelve mucho más complicada, ya que las dimensiones de análisis se multiplican al tener en cuenta el crecimiento económico de países emergentes, sus divisas, su política monetaria, así como el impacto de las políticas fiscales y monetarias de EE.UU sobre estos países, y obviamente no puede faltar la perspectiva en los commodities.

En dicho caso, lo más importante es identificar cada uno de los factores que seguirán afectando los precios de los bonos y priorizar sus efectos. En este sentido, aunque la FED siga subiendo tasas de interés lo cual no es positivo para los bonos en general, sumado al fortalecimiento del dólar como consecuencia de lo mismo, los flujos a mercados emergentes han sido suficiente muestra para demostrar que el apetito por retornos continuará. Los múltiples contingentes para estos países emergentes no son una novedad, y a pesar de esto seguimos observando flujos crecientes en dichos mercados financieros.

En su momento la administración de Trump era una amenaza directa para la región, sin embargo, los asesores pro-mercado del nuevo Presidente de los EE.UU han sido influencia suficiente para mitigar el riesgo bajista que en un principio parecía.

En el caso de las acciones, hemos observado que en los últimos años la región ha sufrido uno de sus peores momentos con la ‘tormenta perfecta’ que sucedió principalmente en Brasil, el cual es el mercado accionario más desarrollado de la región, y la caída en los precios de los commodities. Sin embargo los peores tiempos para Brasil parecen ser cosa del pasado, y las políticas de Trump lucen menos peligrosas de lo que inicialmente parecían. Asimismo, la recuperación de los commodities tiene altas probabilidades de continuar ante las mejores perspectivas económica y la mayor demanda a nivel global. En este sentido, la región se debería posicionar con buenos vientos para el mercado accionario ante el mayor crecimiento económico, valoraciones atractivas y retornos atractivos.

Las grandes oportunidades se presentan en medio del pánico popular. En este caso, las oportunidades de inversión que se presenten en América Latina no serán la excepción.

*XP Securities

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