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Opinion
Fecha de publicación: 2016-12-16

MERCOSUR con buenos filtros

El bloque Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela) engloba a más del 70% de la población de América del Sur y el 82% de su PIB. Si Venezuela desea seguir siendo parte del bloque, debe entender primero que el MERCOSUR posee buenos filtros, y no solo por dinero se puede quedar.

Por: Daniel Suchar Zomer*

La presencia de bloques económicos en la actualidad, es una modalidad de llevar la teoría a la práctica del famoso refrán “Unidos somos más fuertes”. La Unión Europea, la Liga Árabe, el G-8, el NAFTA, son algunos ejemplos de este tipo de uniones entre países con el fin fundamental de mejorar sus indicadores económicos y fortaleciendo la calidad de vida de sus habitantes.

No se puede dejar de mencionar, el Mercado Común del Sur (MERCOSUR); quien hoy en día se ubica como el bloque económico más fuerte de Latinoamérica con indicadores nada despreciables para un conglomerado como este.

Cuenta con más de 295 millones de habitantes, un poco más del 70% de la población de América del Sur. Su producción anual (PIB) ronda los US$5.136 Billones, siendo el 82% del PIB de toda la región del sur, y cuenta con un territorio de 13 millones de kms2; prácticamente delimitados por una vasta extensión de costas con acceso al océano atlántico.

Este bloque económico, que fue fundado por el cuarteto de países Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay por allá de los años 90’s; con la intención de poder unir fuerza para poder competir contra los demás bloques mundiales y ser mucho más competitivos participando en grupo. Los beneficios convergen en un aprovechamiento de todos los recursos naturales y productivos de dichos países, incluyendo una sociedad que pueda transitar libremente entre ellos, sin necesidad de “andar cargando” el pasaporte de un lugar a otro.

Para llegar a esta meta, los países del MERCOSUR deben y están obligados a mantener una especie de estatus como país, de forma tal de poder tener controladas sus naciones desde el punto de vista económico, político, legal y social. En otras palabras, todas las naciones deben reflejar una sostenibilidad muy alta y un nivel de incertidumbre muy baja, para que sean aceptados y mantenidos dentro del bloque. De hecho, los flujos de inmigrantes dentro del bloque (Arg, Br, Par y Uru) no son problemas pues sus naciones ofrecen una estabilidad integral, que hace que sus habitantes no tengan que buscar nuevas alternativas dentro del conjunto.

Pero los países del MERCOSUR han dado un giro dramático en la segunda década del siglo 21. Mientras los países apegados a una ideología socialista, dejando marginada a la nación del Paraguay; fue cuando Venezuela encuentra su momento de oportunidad para “entrar al juego” de integración al bloque (año 2012), luego de “llenar los papeles” a eso del 2006 rodeado de presidentes amigos de dicha tendencia política.

Ahora, el rumbo del MERCOSUR navega por otros ríos, con miras más capitalistas y menos sentimentales a la hora de complacer alguno de sus miembros.

Los países deben presentar atestados sólidos a la adhesión de un bloque económico como en la permanencia del mismo a lo largo del tiempo. De no ser así, el MERCOSUR no tiene piedad con nadie y ejecuta su carta de fundación para deshabilitar a cualquier de sus miembros.

Y como era de esperarse, al cambiar la mayoría de los presidentes de la región, iba a existir una firme e inamovible sentencia para Venezuela; país que presenta todos sus indicadores como los peores de la región y de hasta del mundo (Inflación, seguridad y devaluación, por mencionar algunos).

Es interesante estudiar que la posición venezolana, que se “supone que viene a sumar gracias al ámbito petrolero”; se ve deteriorada a través del tiempo y sus infantiles problemas para la integración. El MERCOSUR tiene un tratado de libre comercio con Israel y Egipto, los cuales Venezuela aun no decide participar o no; convirtiéndose en un “país especial” dentro del bloque.

Mientras que los demás países hacen esfuerzos infrahumanos para enderezar sus economías, incluyendo a Brasil que ha vivido un par de años de retroceso en su PIB per cápita (-3,8% en 2013, -2,8% en 2014 y -12,3% en 2015); Venezuela no muestra ni tan siquiera muestras de querer volver a los años mas prósperos, pues se ha dedicado a destruir el aparato productivo del país en los últimos 5 años.

Cuando la movilización de ciudadanos de los países del sur visitan o transitan dentro de dichas naciones sin problema alguno de trámites migratorios, el país de Bolívar echa a suerte cuándo si y cuándo no, bloquean sus fronteras. La nación de La Vinotinto no muestra ninguna estabilidad entre sus pobladores, siendo estos el flujo de personas que lideran la cantidad de personas refugiadas en distintos países de LatAm.

Por otro lado, los países del cono sur muestran confianza a sus economías para el año 2017. El Fondo Monetario Internacional ubica a Paraguay como el país vanguardista del listado con un +3,2% versus el 2016, mientras lo sigue la Argentina, basada en el nuevo rumbo político con Mauricio Macri a la cabeza, lograra crecer a los gauchos en +2,8% (cuando viene en decrecimiento los últimos dos años) cuando no muy atrás de la lista, se ubica Uruguay con un 2,6%.

Para el caso brasilero, luego de vivir un par de años turbulentos, trataran de mantenerse a como lograron en el 2016 (sin crecimiento 0% para 2017), aunque por los vientos que soplan, será Brasil un gran protagonista si los precios del barril de petróleo empiezan a subir y se solucionan los problemas internos en Petrobras.

Contrario a todo lo anterior, el MERCOSUR nuevamente se ve amenazado con una Venezuela que no logra despojarse del símbolo negativo de su ecuación de crecimiento. Para el 2017 se proyecta según el FMI, un retroceso del -4,5%; nuevamente afectando el promedio ponderado del bloque económico. A su vez, sus problemas en Derechos Humanos y los indicadores de seguridad, vuelven a los criollos, un país de mucha incertidumbre.

A su vez, la intransigencia de la canciller venezolana Delcy Rodriguez, de intimidar a sus pares mientras había sido relegada a un costado durante la última reunión del MERCOSUR; añade aun más, un picante difícil de digerir por parte de los sureños. Si Venezuela desea seguir siendo parte del bloque, debe entender primero que el MERCOSUR posee buenos filtros, y no solo por dinero se puede quedar.

*Analista Económico. Profesor Universitario.

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