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Fecha de publicación: 2017-12-06

Blockbuster sigue viva en Alaska y es un destino turístico

De los diez locales que quedan en Estados Unidos, seis están en Alaska donde los altos precios de conexión de internet mantienen vivo al negocio.

Por estrategiaynegocios.net

Con la aparición de Netflix y otros servicios de streaming ya nadie se acuerda la vieja costumbre de ir al videoclub o a un local de Blockbuster para alquilar una película. Sin embargo en Alaska parece que algunas costumbres quedan congeladas en el tiempo.

Los consumidores siguen yendo a las pocas sucursales que quedan a abastecerse de buen material. Lo más insólito es que sus locales se convirtieron en atracciones turísticas con nostálgicos que van a sacarle fotos a los edificios o que entran simplemente a mirar lo que hay adentro como si se tratase de un museo.

Aunque la mayoría de los Blockbusters en Estados Unidos cerraron, todavía quedan unos 10 locales abiertos y 6 de ellos están en Alaska.

La empresa se beneficia de los inviernos largos y duros de este gélido estado, ubicado bien al norte y de que ahí el Wi-Fi es más caro que en otros lugares del país.

En Alaska, el estado más septentrional de EE.UU., viven unas 700.000 personas, y muchas de ellas gustan de ir a alquilar películas. Tal vez por el clima frío, que puede llegar a los -25° en las ciudades de Kenai, Soldotna y Homer. En esa extremo del mundo, el Wi-Fi es muy costoso y no hay paquetes ilimitados de datos.

Durante sus años dorados, Blockbuster llegó a tener 9.000 locales en Estados Unidos y llegó a generar una facturación de US$6.000 millones con turnos de atención de 17 horas por día.

Para los turistas nostálgicos que visitan el frío estado, un infaltable es ir a fotografiarse con algún local de Blockbuster. Además de películas, la cadena sigue vendiendo merchandising: buzos, remeras y bolsos. Y tiene clientes leales desde hace 25 años.

Con información de La Nación y Clarín.

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