Claves Del Día
Fecha de publicación: 2017-11-03

5 claves para entender la crisis de General Electric

La icónica empresa estadounidense vive una tormenta que ha provocado la caída libre del precio de sus acciones y del temor de que el gigante tenga los días contados.

Por Expansión

El 2017 ha sido un año particularmente difícil para General Electric. Sus acciones van a la baja, la salida de su CEO después de 16 años en el cargo, son algunos de los problemas que enfrenta mientras intenta mantenerse a la vanguardia.


1. La salida de su CEO

En junio, la empresa anunció la salida de su presidente y director general, Jeff Immelt, quien estuvo en el cargo desde el 2001, y sus acciones que cotizan en el índice Dow Jones también reportan su peor caída desde el mismo año.

General Electric había dicho que la salida de Immelt era la culminación de un plan de sucesión puesto en marcha en 2011. En su lugar quedó John Flannery, de 55 años, y quien fungía como jefe de la división de salud de la empresa, cuyas ventas crecieron 5% en 2016.

Pese a todo, la gestión de Immelt seguirá siendo reconocida por la adquisición de la rama de actividades energéticas del grupo francés Alstom, que representaban entonces el 70% de su facturación.

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2. Vende sus negocios

Desde 2015, General Electric anunció un plan de reestructura que contemplaba la venta de sus activos inmobiliarios por 26,500 millones de dólares.

Immelt se deshizo de la rama de medios que poseía General Electric: NBC y Universal Studios. Además, vendió la mayor parte de GE Capital, su alguna vez formidable brazo financiero.

El año pasado, GE incluso vendió su conocido negocio de electrodomésticos al Haier Group de China. Y ahora, su icónica división de focos está a la venta.

Por si fuera poco, los negocios restantes de GE, que incluyen aviación, transporte, salud y energía, no están marchando a toda su potencia. El flujo de efectivo se ha deteriorado durante seis años consecutivos.


3. Su estatus en Wall Street

General Electric fue uno de los primeros componentes cuando el Dow debutó en 1897. En aquel entonces, el promedio incluía solo a una docena de compañías. GE fue eliminado y agregado varias veces. Volvió al Dow en 1907 y ha permanecido allí desde entonces.

Las acciones de la empresa han caído más de 30% este año, lo cual la convierte fácilmente en la acción con peor desempeño de entre las 30 compañías en el venerable promedio de acciones.

A diferencia del S&P 500 y de la mayoría de los otros principales barómetros del mercado, el Dow se pondera por el precio de las acciones, no por el valor de mercado. Y a pesar de que General Electric no es la compañía más pequeña en el promedio —y dista mucho de serlo—, sí tiene el precio de las acciones más bajo. Este jueves la acción cerró en 19.94 dólares.

La firma tiene un valor de mercado de aproximadamente 185,000 millones de dólares, superior a Merck, Disney, IBM, Nike y otros 10 componentes de Dow. La compañía más pequeña de Dow, la firma de seguros Travelers, vale solo 36,000 millones de dólares.


4. Bajos resultados trimestrales

General Electric (GE) anunció una caída de sus ganancias en el tercer trimestre, a causa de pesadas cargas de reestructura y depreciación de activos en un entorno que calificó como "muy difícil" para los servicios relacionados con la energía.

Las ganancias de GE cayeron un 10% en el último trimestre a 1.8 millones de dólares. Después de ajustes a título excepcional, GE generó 29 centavos de dólar por acción. Las ganancias de la división de energía de GE, que genera sistemas para empresas de suministro, cayeron 51%.

5- Reducción de costos... ¿y de empleos?

El nuevo presidente ejecutivo, John Flannery, dará a conocer el próximo 13 de noviembre los ajustes que hará la empresa, sin embargo, ha expresado su apoyo a los negocios de impresión 3D y de digitalización industrial.

La empresa ha implementado medidas para reducir costos como la salida de varios líderes de alto mando (incluyendo a Immelt y a su director financiero Jeffrey Bornstein), el retraso en la construcción de su nueva sede en Boston, la eliminación de autos para sus altos ejecutivos y el desuso de su flota de aviones corporativos.

Actualmente, la empresa cuenta con 300,000 empleados, mismos que podrían estar en riesgo, pues de continuar con la mala racha, analistas prevén que la compañía tome medidas más drásticas.

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