Claves Del Día
Fecha de publicación: 2017-10-22

El ‘efecto Montreal’ o lecciones de salida de empresas de Cataluña

Algunas empresas emblemáticas de Cataluña ya han cambiado su sede social a otros lugares de España, ante el fantasma de la independencia de esta región. En 1980, la región canadiense de Québec sufrió una fuga de empresas, tras su primer referéndum de independencia, de la que no se ha recuperado.

Por: Yahoo Finanzas

La espantada empresarial en Cataluña a raíz del intento ilegal de independizar la región ha empezado. Y puede que sólo sea el comienzo de un éxodo mayor y más doloroso si la incertidumbre jurídica política persiste o se acentúa.

El pistoletazo de salida lo dio el Banco de Sabadell y después se han sumado muchas grandes y medianas empresas. Ya van más de 30 y posiblemente muchas pequeñas están haciendo las maletas pero no está trascendiendo.

Es un hecho insólito en España que ha desatado las alarmas. Pero ya hay antecedentes en otros lugares del mudo. El más ilustrativo es el de Monreal, la capital de Québec, en Canadá.

El primer referéndum de independencia de esta región en 1980 marcó un antes y un después para Montreal. Toronto se convirtió en la ciudad más poblada del país. De los ocho bancos de Quebec, sólo uno mantuvo su sede en la provincia de habla francesa.

El propio Bank of Montreal, todavía hoy, no está domiciliado en la ciudad que lleva su nombre. Lo mismo hizo el Royal Bank of Canadá. Migraron 700 empresas y nunca más volvieron. Se habló entonces del “efecto Montreal”, para indicar las consecuencias dramáticas de una fuga masiva que no ha tenido vuelta atrás. Y además Quebec nunca logró la independencia.

En el caso canadiense, no sólo se trató de un mero cambio de dirección, sino que se desplazaron centenares de miles de personas. Hay muchos paralelismos con Cataluña. En Quebec el independentismo, cuando empezó a mostrar músculo, tenía una connotación de izquierda radical, típica de la ideología de finales de los setenta, que tampoco ayudaba a tranquilizar al mundo empresarial.

Aquí, en Cataluña, el independentismo es algo más trasversal, pero está muy sesgado a la izquierda nacionalista y republicana, mientras el apoyo de la burguesía catalana se ha ido retrayendo según la aventura, el proces, iba adentrándose en la ilegalidad y en los movimientos de masas en la calle, salpicados con conatos de violencia. También hay un paralelismo lingüístico. En ambos territorios hay lenguas autóctonas que se quieren imponer sobre la otra cooficial. Pasó en Quebec con el francés sobre el inglés y está pasando en Cataluña con el catalán sobre el castellano.

El dinamismo de Toronto frente a Montreal se explica por esta migración de poder. Aquí, ¿irá a más, será irreversible? Quién lo sabe, pero es muy preocupante.

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