UniqMag

Copan Dry, éxito familiar

Por Kelssin Iván Vásquez, estrategiaynegocios.net


La empresa de la familia Pineda Alvarado nació a mediados de 1933 con la producción de maicena El Bebé; en 1945 comenzaron a fabricar la emblemática marca de refrescos carbonatados Copán Dry y más tarde salieron al mercado con el agua purificada Celaque.

El giro principal de esta mediana empresa es la producción de refrescos embotellados que se consumen en la zona occidente y norte de Honduras. La fábrica fue fundada por Ricardo Pineda y está situada en Santa Rosa de Copán.

La empresa de la familia Pineda Alvarado ha librado una férrea competencia con las transnacionales embotelladoras de refrescos por abastecer el mercado local y hacerse de un espacio. A partir del año 2002, se consituyó como Copán Industrial S.A. de C.V., una sociedad formada por José Pineda Escalante, su esposa Margarita Alvarado de Pineda y sus hijos José Ricardo, Eloisa, Silvia, Gabriela y Juan José Pineda Alvarado, quienes actualmente dirigen la empresa cada uno en su campo.

Copán Dry es parte del reducido grupo de compañías que persisten en el mercado hondureño debido a que los años de existencia en promedio oscilan entre 11 y 16, según el Diagnóstico Sectorial de la Mipyme no Agrícola publicado en 2013 por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Eloisa Pineda, una de las encargadas de la administración de la empresa copaneca expresó que aún no se ha dado la sucesión de la segunda a la tercera generación. Sin embargo, los jóvenes de la familia (cuarta generación)ya se han involucrado en el negocio y han comenzado a brindar actividades nuevas para sus progenitores como la administración de las redes sociales de la firma y la atención de los clientes nuevos a través de Internet.

Asimismo, dos miembros de la familia cursan estudios universitarios de ingeniería mecánica y agroindustria con la intención de integrarse luego a ejercer funciones en la empresa. “La idea es que los miembros de la cuarta generación tomen participación en la empresa cuando les corresponda, para así lograr esa trascendencia. Ellos han comenzado a integrarse en los trabajos que todos nosotros hemos realizado para darles el sentimiento de pertenencia”, indicó Eloísa Pineda.

En este sentido, actualmente el cuarto hijo del fundador –segunda generación- se desempeña como gerente general vitalicio. De los cinco miembros de la tercera generación –que es la que gobierna actualmente la empresa-, cuatro trabajan a tiempo completo cumpliendo funciones de gerencia o dirección en diferentes áreas y la quinta miembro está incorporada como socia y se involucra en acciones de toma de decisiones para la gestión a través de los órganos de gobierno.

La cuarta generación está compuesta por 13 miembros, que al alcanzar la mayoría de edad trabajan en períodos de vacaciones realizando acciones temporales. En octubre del 2011 la familia Pineda inició el proceso de protocolización de la compañía, con el fin de abonar a la trascendencia de la empresa familiar y cimentar aun más los valores que por tradición la caracterizan. El proceso de finalización y firma del protocolo fue más extenso de lo que se esperaba pero los dueños aseguran haber alcanzado sus objetivos en cuanto a los avances de gestión y profesio-nalización de la compañía.

En este proceso de Protocolización de las PYMES en Honduras ha participado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP).

Envía tu comentario