GPTW: Innovar en estos tiempos es cuestión de integrar

Una organización que esté realmente integrada y comunicada, seguramente está en el paso de la innovación, acompañado por su desarrollo y crecimiento.

Por Gabriela Monterrosa, Asociada investigación de Prácticas en Great Place to Work® institute Centroamérica & Caribe.

Las organizaciones exitosas no solo son aquellas que poseen una cartera amplia de beneficios para sus colaboradores y que muestran altos niveles de ingresos.
Las organizaciones exitosas son las que tienen una cultura basada en la confianza, creada a partir de prácticas que integran alto toque humano. Los colaboradores de estos tiempos buscan ser más partícipes de las decisiones que las grandes organizaciones toman, así se sienten realmente parte del éxito de éstas.
Las mediciones de clima laboral indican que para los colaboradores el hecho de tener un canal de comunicación en dos vías es sumamente importante y no solo una comunicación jerárquica. ¿Qué significa de dos vías? Comúnmente, los líderes de las organizaciones creen que la comunicación se refiere solamente a transmitir información, mensajes, noticias o decisiones que se tomen en torno al negocio, y se comente un error común al asumir que la comunicación solamente engloba el traspaso de la información.

La comunicación va más allá de un simple memorándum, correo o pizarra informativa donde se informa sobre actividades, cambios, nuevos procesos, adquisiciones, etc. La comunicación de un Great Place to Work® es aquella que va acompañada Innovar en estos tiempos es cuestión de integrar de las opiniones, ideas y sugerencias que los colaboradores puedan transmitir a sus líderes para la mejora de los procesos internos, ligada íntimamente con la innovación. Es por ello que es necesario que la comunicación sea en dos vías, tanto de los líderes hacia los colaboradores y viceversa, de tal manera que exista un flujo constante de información acompañado tanto de notificaciones por parte de la organización como sugerencias y opiniones de los colaboradores.

Al final del día son los mismos colaboradores los que pueden identificar las oportunidades de mejora dentro de los procesos internos, y ¿por qué no darles una oportunidad para expresarse?

Un buen líder escucha las opiniones de sus colaboradores, entre más involucre a su equipo en las decisiones, más integración se percibirá en las actividades realizadas a diario, alcanzando metas de manera más fácil y rápida. Esto crea motivación y empoderamiento, que alimenta el ambiente de confianza básico para el engranaje de las operaciones de las organizaciones.

Una organización que esté realmente integrada y comunicada, seguramente está en el paso de la innovación, acompañado por su desarrollo y crecimiento.
Pero ¿qué es lo que se puede hacer para integrar e innovar? Para ello es necesario establecer prácticas que estén centradas en participación tanto de líderes como de colaboradores, de manera que las personas estén conectadas bajo el mismo esquema y sientan la confianza que sus ideas y opiniones estarán ligadas a la mejora continua de la organización.

Cultura de innovación

Para Great Place to Work® una cultura de innovación es aquella que permite a las organizaciones emerger en nuevos mercados, conceptualizar y crear nuevos productos y servicios, anticiparse a oportunidades y hacer ajustes rápidos. Si una organización es capaz de habilitar, crear y probar nuevas ideas, la hará más innovadora dentro del mercado.
Realmente, ¿qué es la innovación?, es algo más que nuevas ideas: es la capacidad, como organización, de conceptualizar y actuar sobre ellas. Es el proceso de convertir ideas en nuevos productos, servicios o enfoques que aporten valor al consumidor y / o al negocio. Para que la innovación prospere, debe haber confianza: las personas tienen que estar dispuestas a asumir riesgos, compartir sus mejores ideas, aprender del fracaso y colaborar intensamente.
Por el contrario, cuando la confianza está ausente, la innovación no funciona. Es por ello la importancia de una buena comunicación entre los líderes y sus colaboradores, para el flujo de las nuevas ideas.

La innovación es hacer las cosas de manera más efectiva para lograr resultados positivos. La innovación puede estar destinada a fines externos a la organización, como el desarrollo de nuevos productos o servicios, o propósitos internos, tales como procesos, políticas y tecnologías de la organización.
La innovación se puede dividir en fases tales como identificación de oportunidades, diseño y desarrollo de soluciones, pilotaje y aplicación completa. Estas fases también se pueden delinear más.

Conectando la cultura organizacional con el proceso de innovación

Durante los estudios realizados por Great Place To Work® Institute, se ha determinado que el hecho de que “Los jefes acepten que puedan cometerse errores involuntarios al hacer el trabajo” no es la principal razón que impulsa la innovación en las organizaciones. Por el contrario, que “Los jefes incentiven, consideren y respondan genuinamente a nuestras ideas y sugerencias” y que “Los jefes involucren a las personas en decisiones que afectan a sus actividades o su ambiente de trabajo”, son los principales elementos que la impulsan.

La cultura y el cambio cultural lleva un orden jerárquico y, mejor dicho, cronológico -similar a la Pirámide de Necesidades de Maslow-. Ciertos conceptos deben estar primero que otros. Por ejemplo, la mayoría argumentaría que el liderazgo debe ser accesible y fácil de hablar, antes de que un colaborador tenga la sensación de que puede hacer preguntas y obtener respuestas directas. Del mismo modo, los gerentes deben mostrar que involucran a los colaboradores en las decisiones y actúan sobre esas sugerencias antes de que los colaboradores se sientan cómodos, tomando riesgos.

Según Hannah Elise Jones, parte de los consultores de Great Place to Work® Institute, al hablar de innovación, el trabajo comienza en la parte superior. Las organizaciones con culturas verdaderamente innovadoras tienen misiones fuertes y líderes comprometidos que guían a los colaboradores a través del desafío y permiten que ocurran comportamientos innovadores. Éstos deben tener una comprensión clara de lo que se espera de ellos para tener éxito al cruzar el territorio inexplorado exigido por el proceso de innovación. Necesitan saber qué comportamientos son aceptados en la organización y cuáles no. Es dentro del espacio de apoyo y claramente definido de una cultura organizacional fuerte que los colaboradores tienen la mayor libertad para innovar en formas que realmente sirven a la misión y el éxito de sus organizaciones.

Los líderes de la organización que pueden crear este espacio están permitiendo a sus colaboradores participar en comportamientos más innovadores sobre una base regular. Cuando se piensa de esta manera, la creación de un entorno organizacional que fomenta la innovación, no es realmente diferente de crear una gran cultura del lugar de trabajo.

Sin una cultura de apoyo y confianza que permita a los colaboradores cometer errores, buscar retroalimentación y cooperar unos con otros, las iniciativas de innovación no llegan a ninguna parte, razón por la cual a pesar de las importantes inversiones que las organizaciones hacen en los programas de innovación no todos ven éxito. La innovación es mucho más que aprender un nuevo modelo, reclutar a los mejores talentos o crear espacios de trabajo divertidos.
La verdadera innovación proviene de una cultura organizacional fundada en la confianza, que fomenta la colaboración, la toma de riesgos y el pensamiento creativo.

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