Empresas & Management
Fecha de publicación: 2016-07-28

En startups: ¡las mujeres pueden hacer más con menos dinero!

El año pasado, las mujeres emprendedoras en EE.UU. reportaron necesitar solo la mitad de lo que necesitaban los hombres para iniciar un negocio, de acuerdo a un informe elaborado por Babson College y Baruch College


Por Bloomberg

Las mujeres pueden hacer más con menos. Ese es un aporte de la versión estadounidense más reciente de Global Entrepreneurship Monitor, una encuesta anual que monitorea la actividad empresarial mundial.

El año pasado, las mujeres emprendedoras en EE.UU. reportaron necesitar solo la mitad de lo que necesitaban los hombres para iniciar un negocio, de acuerdo a un informe elaborado por investigadores de Babson College y Baruch College.

La mujer promedio que había empezado recientemente un emprendimiento dijo que había necesitado US$10.000.

La encuesta se basa en respuestas entre junio y julio del año pasado de 5.944 personas en EE.UU. de edades entre 18 y 74 años, dijo Donna Kelley, profesora de emprendimientos en Babson que fue coautora del estudio.

Kelley señaló que una variedad de factores podría explicar por qué las mujeres necesitaron menos dinero que los hombres para embarcarse en nuevos emprendimientos. Por ejemplo, quizás las mujeres son más eficientes para lanzar una nueva empresa. O quizás tienen menos dinero para empezar.

Los hallazgos se alinean con la última encuesta sobre propiedad de negocios realizada por la Oficina del Censo, que concluyó que 42,9% de propietarias de emprendimientos reportaron usar menos de US$10.000 para empezar sus proyectos, comparado con solo un 38,9% en el caso de hombres propietarios.

El censo también reveló que un 12,1% de hombres propietarios de emprendimientos dijeron necesitar por lo menos US$ 50.000 para iniciar sus compañías, más del doble del 5.5% de mujeres que reportaron necesitar el mismo monto.

Es casi dos veces más probable que las mujeres busquen apoyo en miembros de la familia, en oposición a los hombres, para financiar sus proyectos, de acuerdo a la encuesta de emprendimientos.

Los costos de las startups podrían estar relacionados con el tipo de emprendimiento que resulta más atractivo para las mujeres, dijo Kelley. Estas tienden a embarcarse en negocios orientados al consumidor, y estos proyectos –pensemos en el sector minorista y de servicios- son más fáciles de iniciar con un presupuesto más pequeño.

Etsy Inc., el mercado en línea conocido por sus productos hechos a mano, informó el año pasado que un 86% de sus vendedores en la plataforma eran mujeres. Aproximadamente tres de cada cinco nuevas emprendedoras se dedicaron a negocios que proveen a consumidores, frente a dos de cada cinco emprendedores. La mayoría de los hombres comenzaron negocios que proveen a otros negocios, y que en general, son más costosos de crear.

El monitoreo a emprendedores contenía otras conclusiones sobre emprendedoras que Kelley espera guíen a legisladores que intentan impulsar la creación de nuevos negocios.

Observemos el rango etario de la mayoría de las mujeres emprendedoras. Mujeres entre 35 y 44 años tienen más probabilidades de comenzar un nuevo negocio, de acuerdo a los investigadores de Babson y Baruch.

Los hombres diez años menores, entre los 25 y los 34 años, son más emprendedores. Kelley atribuye la relativa demora de las mujeres a posibles frustraciones con sus carreras y deseos de dejar el mundo corporativo. Las mujeres podrían querer comenzar un negocio en sus hogares que les permita cuidar a sus hijos, agregó Kelley. Es más probable que propietarias de negocios trabajen desde casa a que lo hagan hombres propietarios, muestran las cifras del censo.

Inquieta advertir que los hombres entre 18 y 24 años tienen cerca del doble de probabilidades de comenzar un nuevo negocio que las mujeres de la misma edad. Y el porcentaje de licenciaturas y maestrías en operaciones de emprendimientos y pequeños negocios correspondiente a las mujeres ha caído en cerca de 5 puntos porcentuales en los últimos doce años, muestran datos del Departamento de Educación de EE.UU. Kelley cree que los legisladores deben prestar atención a esta discrepancia. “Quizás estamos desaprovechando algunas ideas que podrían convertirse en negocios viables”, concluyó.

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