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Fecha de publicación: 2017-01-07

10 señales de que te estás quemando

48% de las personas admite haber experimentado un aumento sustancial en su estrés en los últimos 5 años. 31% de los adultos empleados tienen dificultades para balancear sus problemas familiares y personales. 53% de los trabajadores dicen que sus empleos los dejan “abrumados y agotados”.

Por Entrepreneur

Conforme la tecnología borra la línea que divide el tiempo de trabajo y el de casa, las personas sufren más y más de burnout, es decir, de una fatiga tan extrema que se siente como si te hubieras consumido por completo. Un nuevo estudio de la Asociación Americana de Psicología reportó que:

48% de las personas admite haber experimentado un aumento sustancial en su estrés en los últimos 5 años. 31% de los adultos empleados tienen dificultades para balancear sus problemas familiares y personales. 53% de los trabajadores dicen que sus empleos los dejan “abrumados y agotados”.

El burnout puede alcanzarte, incluso cuando sientes gran pasión por tu trabajo. Arianna Huffington lo experimentó de primera mano cuando casi perdió un ojo por el exceso de estrés. Un día estaba tan cansada por el gran cantidad de trabajo que tenía que se desmayó sobre su escritorio, pegándose en la cara. Se rompió un hueso de la mejilla y tuvo que recibir puntadas en su ojo.

Este cansancio extremo puede surgir por un mal balance entre lo que metes y lo que sacas de tu trabajo. A veces pasa porque tu labor ya no es gratificante, pero es más común que suceda porque no estás cuidando de ti.

Antes de que puedas tratar y hasta prevenir el burnout, tienes que aprender a reconocer las señales de alerta de que te acercas peligrosamente a un consumo total de tus fuerzas.


1. Tienes problemas de salud
El burnout tiene un impacto negativo masivo en tu salud física y mental. Ya sea que experimentes dolor de espalda, depresión, problemas del corazón, obesidad o simplemente te de gripa muy seguido, necesitas considerar el papel que tu trabajo está jugando en tu salud. Tienes que cambiar tus hábitos o decidir si tu trabajo merece las consecuencias


2. Dificultades cognitivas
Diversas investigaciones demuestran que el estrés daña la corteza frontal del cerebro, la que es responsable de las funciones ejecutivas. Estas se refieren a la memoria, toma de decisiones, control emocional y concentración. Cuando empieces a notar que estás cometiendo errores tontos, olvidando cosas importantes o teniendo explosiones emocionales, probablemente sea porque te estás empezando a ‘quemar’.


3. Dificultades en las relaciones de trabajo y en las personales
El estrés ‘sangra’ sobre todo lo que haces, particularmente en cómo interactúas con las personas de tu alrededor. Incluso cuando sientes que manejas bien el estrés del trabajo, éste puede mostrar su fea cabeza en casa. Generalmente sufren nuestras relaciones porque la tensión hace más probable que estalles con los demás y te metas en conflictos innecesarios. Otras personas toman el camino contrario y se aíslan de sus seres queridos.


4. Te llevas el trabajo a casa
¿Conoces esa horrible sensación cuando estás en la cama y piensas que no acabaste todos los pendientes del día y deseas de todo corazón no haber ignorado algo importante? Cuando no puedes dejar de pensar en el trabajo incluso cuando estás en casa, es una señal a la que hay que poner atención.


5. Fatiga
El burnout puede llevarte al cansancio total por el impacto que el exceso de trabajo tiene en tu cuerpo y mente. Una señal clara de este tipo de fatiga es despertarse cansado a pesar de haber tenido una buena noche de sueño, tomar grandes cantidades de café o tener dificultad para permanecer despierto en el trabajo.


6. Negatividad
El burnout puede transformarte en una persona negativa, aunque no sea tu forma normal de ser. Si ves que te enfocas en el lado oscuro de las cosas, te sientes cínico o que juzgas a los demás, es porque el cansancio se ha ha apoderado de ti.


7. Poca satisfacción
La tensión constante puede llevarte a experimentar un profundo vacío. Proyectos o personas que antes te emocionaban ya no te causan sentimiento alguno.


8. Perder tu motivación
Cuando empezamos un trabajo iniciamos una empresa vemos el mundo con lentes de color rosa. En esta fase, la motivación llega por sí misma. Sin embargo, al experimentar el burnout, te cuesta trabajo terminar tus pendientes. Incluso puede que termines tus tareas, pero la motivación para hacerlo con gusto simplemente no está ahí. En lugar de trabajar por gusto, lo haces por miedo a fallar fechas de entrega, fallarle a las personas que amas o hasta de ser despedido.


9. Problemas de desempeño
Las personas que se ‘queman’ suelen ser muy exigentes con ellas mismas, así que es probable que cuando su desempeño empieza a fallar, los demás no lo notan. Es crucial ver cómo ha mejorado o decrecido tu trabajo en los últimos meses. ¿Ves alguna falla?


10. Poco cuidado personal
La vida es una lucha constante contra las cosas que momentáneamente se sienten bien, pero no son buenas para ti. Cuando experimentas el burnout, tu autocontrol se ve afectado y caes más fácilmente en la tentación. Esto se debe a que el estrés afecta tu capacidad de tomar decisiones y reduce tu autoconfianza.

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