Dow Jones
Nasdaq 100
Ibovespa
S&P 500
Stoxx 50
Nikkei 300
IPC México
Tegucigalpa, Honduras.





Guatemala, Guatemala.





San Salvador, El Salvador.





Managua, Nicaragua.





San Jose, Costa Rica.





Panama, Panama.





Estrategia & Negocios. Portada impresa 179
Contactos
  • Ingresa a tu cuenta
  • |
  • Regístrate

Centroamérica & mundo

Multinacionales manejan desde Panamá inventario para Venezuela

El riesgo de expropiación hace que las compañías reduzcan al mínimo las existencias en el país.

  • 2012-05-23 |
  • Esta entrada tiene
  • Comentarios

  • 0 Favoritos
  • + Tweets
  • |
|
AGREGAR A MIS FAVORITOS

felisbar

El riesgo de expropiación hace que las compañías reduzcan al mínimo las existencias en Venezuela.

Por: elnacional.com

Las almacenadoras que operan en la Zona Libre de Colón, en el norte de Panamá, cada vez guardan más mercancía destinada a Venezuela por la decisión de algunas empresas multinacionales, especialmente de productos farmacéuticos y de cuidado personal, de reducir al mínimo los inventarios en el país.

Fuentes empresariales de Panamá dijeron que el riesgo de expropiación ha sido un factor determinante para que las compañías prefieran almacenar los productos en la nación centroamericana y traerlos a medida que reciben los pedidos de compra de los establecimientos comerciales.

La idea de las empresas que recurren a esta estrategia, agregaron, es tener la menor cantidad posible de mercancía en Venezuela para disminuir las pérdidas en caso de que el presidente Hugo Chávez decrete la expropiación de sus activos en el país.

Fuentes empresariales de Venezuela añadieron que hay otros factores que se toman en cuenta, como los altos índices delictivos ­un almacén situado en el centro del país cerró recientemente por la inseguridad­ y las regulaciones gubernamentales en materia de importación y precios.

"En algunos casos las mercancías que vienen de Asia o Europa se dejan en Panamá mientras salen todos los permisos en Venezuela, lo que implica una travesía muy larga. De lo contrario se corre el riesgo de que la decomisen en la aduana", dijo un vocero del sector comercial.

La reforma de la Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a Bienes y Servicios, aprobada a principios de 2010, que establece el acaparamiento de productos como un delito y la expropiación como el castigo para quienes reincidan en tal práctica, también influye en la decisión.

A las razones para que las empresas multinacionales almacenen la mercancía en otros países ­también utilizan Colombia, según las fuentes­ se sumó el año pasado la incertidumbre generada por la Ley de Costos y Precios Justos, promulgada por Chávez en julio e implementada a partir de noviembre.

Recordaron que los precios de los 19 productos ­principalmente de cuidado personal y limpieza del hogar­ que la Superintendencia Nacional de Costos y Precios escogió para comenzar a aplicar la ley, estuvieron congelados durante más de 4 meses y luego fueron reducidos.

Aprovechar ventajas Las fuentes aseguraron que el almacenamiento de productos en Panamá es una práctica común desde hace años para empresas de electrodomésticos, línea blanca y línea marrón ­especialmente asiáticas y europeas­ que utilizan ese país como centro de operaciones para la región.

La industria automotriz también ha empleado la estrategia. Lo que actualmente es el puerto de Manzanillo, en Colón, fungió a principios de la década de los noventa como el centro de distribución de Lada, compañía rusa de vehículos que para entonces intentaba conquistar los mercados de América Latina.

La infraestructura logística panameña, desde el canal que conecta los océanos Atlántico y Pacífico hasta los seis puertos con capacidad para recibir buques de gran calado, facilita a las empresas multinacionales el almacenamiento de sus inventarios en ese país.

Otras facilidades que ofrece Panamá son la libre circulación del dólar, la presencia de la banca internacional, la mano de obra bilingüe, los beneficios legales para los inversionistas extranjeros y las ventajas fiscales de la Zona Libre de Colón (no se cobran aranceles ni impuestos).

En el caso de Venezuela, además, se suma la cercanía geográfica. Las cargas almacenadas en Panamá pueden llegar al país en dos horas si vienen en avión ­hay rutas diarias entre los aeropuertos de Tocumen y Maiquetía­ y en cuatro días si vienen en barco.

La proximidad también es una ventaja en el caso de Colombia que, además del transporte aéreo y marítimo, brinda la alternativa terrestre. El traslado de mercancía por carretera a Venezuela tarda entre 48 y 72 horas desde los principales centros de acopio en Bogotá, Bucaramanga y Medellín.

El almacenamiento en otros países incluso resulta más barato, de acuerdo con las fuentes. No sólo porque las empresas ahorran al acopiar la mercancía de varios mercados sino porque las tarifas en Venezuela son más altas por factores como las pólizas de seguro.

Las compañías que pudieran tener costos adicionales son las que cuentan con centros de acopio en Venezuela. Pero la mayoría de las multinacionales no tienen mucho espacio para almacenamiento en el país sino que utilizan los depósitos de terceros.

Problemas en puertos El vicepresidente de la Cámara Venezolana de Almacenes, Horacio Giraud, confirmó que las importadoras trabajan desde 2010 con inventarios limitados ­algunas tienen mercancía apenas para dos semanas­, y agregó a las razones para tomar esa decisión los problemas en los puertos.

La estatización de las almacenadoras que trabajaban en las zonas primarias de los puertos, en 2009, ha ocasionado problemas en la operatividad.

Giraud dijo que pueden pasar hasta 10 días entre la descarga de la mercancía en el muelle y el traslado al almacén.

Entre los problemas que han alargado los tiempos de este procedimiento están: la reducción de la cantidad de máquinas disponibles para carga, descarga y movilización de contenedores, la falta de mantenimiento de los equipos y la desorganización.

"Puede pasar que una máquina deje lo que está haciendo en un almacén a medio camino para irse a otro. Antes eso no sucedía porque cada empresa tenía sus propios equipos y se encargaba de la mercancía que le correspondía. Era más competitivo", recordó.

También hay más inseguridad. "Como se tardan tantos días hemos visto irregularidades como la apertura de contenedores. Lo hacen sin violar el precinto, lo que impide reclamar a Bolipuertos y cobrar el seguro". Eso ha obligado a tomar medidas de prevención adicionales.

Los tiempos para hacer el reconocimiento de aduana y el despacho final igualmente han aumentado. No sólo por la falta de máquinas sino también por las trabas para cancelar, porque generalmente se trabaja con cheques de gerencia o efectivo.

"Lo primero genera problemas en las agencias bancarias, que a veces no cuentan con la cantidad de cheques necesaria, y lo segundo es un riesgo por la inseguridad. Deberían flexibilizar las formas de pago y aceptar cheques conformables", indicó Giraud.

El vicepresidente de Cadeval reconoció el esfuerzo de Bolipuertos por instalar puntos de ventas, pero reiteró que el mecanismo tiene sus limitaciones. "Hay un tope diario para las transacciones con tarjetas y los costos de almacenaje son altos, muchas veces están por encima de 10 millones de bolívares".

Sin indemnización La decisión de las multinacionales de guardar sus productos en otros países también se vincula con la mayor participación del Gobierno en los almacenes. "Muchas desconfían de cómo manejan las mercancías, porque no tienen el mismo cuidado que una empresa privada", dijeron las fuentes.

Giraud calcula que más de la mitad de la capacidad de almacenamiento existente en Venezuela ahora es propiedad estatal. Las expropiaciones no se han limitado a las almacenadoras en los puertos, sino que también han afectado la cadena de frío, los silos y otros depósitos agrícolas.

Agregó que, en el caso de las empresas que operaban en las aduanas, ninguna ha recibido indemnización a pesar de que la resolución 192 ­mediante la cual Bolipuertos asumió la administración de las zonas de almacenamiento­ habla de un pago por los equipos, las maquinarias y el mobiliario.

La instalación de nuevas empresas privadas de almacenamiento en las áreas adyacentes a los puertos tampoco ha sido posible. No sólo por la falta de interés de los inversionistas, sino porque el Gobierno no ha otorgado más permisos para operar como auxiliares de la administración aduanera.

"Las empresas no deben ser vistas como un competidor sino como un aliado. Eso ayudaría a descongestionar las actividades portuarias. La idea es que las zonas de almacenamiento de los puertos sean de alta rotación", concluyó Giraud.

Noticias
relacionadas
Envía tu comentario