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Fecha de publicación: 2018-02-13
Distribución de semillas en el campo de refugiados Doro, Sudán del Sur, en mayo 2016. Photo: ©FAO/UNHCR Gonzalez Farr

FAO requiere US$1.060 millones para hacerle frente al hambre

En Sudán del Sur son 3,9 millones de personas las que se beneficiarán del apoyo de emergencia

Por La Estrella

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dijo que se requieren US$1.060 millones para salvar la vida de más de 30 millones de personas de la hambruna, una crisis que en los últimos años se ha visto agravada por los conflictos y el cambio climático que azotan al mundo.

El organismo también lanzó un llamado humanitario a los donantes para que este año 2018 centren sus aportes en la generación de medios de subsistencia, como la agricultura, que permitan ayudar principalmente a las personas vulnerables y golpeadas por las crisis en 26 de los países con mayor inseguridad alimentaria del mundo.

Entre ellos se destaca: Yemen, el país con más gente en situación de inseguridad alimentaria aguda, donde la FAO tiene como fin llegar a 5,7 millones de personas.

También en la República Democrática del Congo, la FAO planea ayudar a casi 2.8 millones de personas.

En Sudán del Sur son 3.9 millones de personas las que se beneficiarán del apoyo de emergencia.

En Siria, donde tres cuartas partes de las familias rurales continúan produciendo sus propios alimentos, la FAO dará a 2.3 millones de personas los medios para hacerlo.

Y en Somalia, la Organización ayudará a 2.7 millones que se enfrentan al hambre severa, detalló el organismo internacional. En Panamá la FAO también ha unido esfuerzos con el Ministerio de Gobierno de Panamá, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y las autoridades indígenas para diseñar una estrategia que permita impulsar el fortalecimiento de los sistemas productivos indígenas del país, dado que, a pesar de los avances, todavía más de 400 mil panameños padecen de hambre, principalmente en las comunidades indígenas del país, dijo Julio Berdegué, representante de FAO para América Latina y el Caribe.

La estrategia forma parte del eje económico del Plan de Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas.

El último informe de la ONU sobre el hambre en el mundo señala que, después de años de constantes disminuciones, crece de nuevo el contingente de personas malnutridas, que llega ahora a la cifra de 815 millones.

El organismo indicó que con los recursos económicos que le provean los donantes espera llegar a más de 30 millones de personas que dependen de la agricultura para su subsistencia, a través de una serie de intervenciones que buscan restaurar rápidamente la producción local de alimentos y mejorar la nutrición.

Explicó que con ello se podrá, por ejemplo, suministrar semillas, aperos y otros materiales para cultivar, proteger el ganado con atención veterinaria crucial, capacitar en producción, procesado y gestión mejorados de la tierra y el agua, y distribuir dinero en efectivo a las familias necesitadas para que tengan acceso inmediato a los alimentos.

‘La realidad es que, mientras se salvó la vida de millones de personas gracias a la rápida respuesta humanitaria en 2017, millones más siguen estando al límite de la inanición', lamentó Dominique Burgeon, director de la División de Emergencia y Rehabilitación de la FAO y Líder del Programa Estratégico de la FAO sobre resiliencia.

Para evitar la pérdida de vidas a causa del hambre severa y abrir una senda hacia la resiliencia en medio de las crisis humanitarias, Burgeon considera fundamental mantener la producción alimentaria y recuperar la agricultura.

Por ello, dijo ‘la FAO se centra en transformar la vulnerabilidad en resiliencia, de modo que cuando algo malo suceda, las familias tengan más posibilidades de salir adelante y alimentarse, la gente no tenga que vender sus activos o huir, y las comunidades se recuperen más rápidamente cuando la crisis ha pasado', concluyó.

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