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Fecha de publicación: 2017-10-17

La crisis política de Cataluña ya afecta al turismo

El sector turístico catalán ha visto su cifra de negocios caer un 15% con respecto al mismo periodo del año anterior tras la polémica.

Por AFP

La crisis política en Cataluña comienza a enfriar el entusiasmo de los turistas en la región más visitada de España, con una baja neta de la cifra de negocios desde el referéndum de autodeterminación y la caída de reservas hasta fin de año.

"El sector turístico está resultando uno de los más golpeados por la inestabilidad", advertía la semana pasada el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, en pleno pulso con los dirigentes catalanes que impulsan la independencia.

El 1 de octubre, las imágenes de violentas cargas policiales durante el referéndum de autodeterminación inconstitucional dieron la vuelta al mundo, al igual que en días posteriores las de multitudinarias manifestaciones en las calles de Barcelona.

En las dos semanas posteriores a la consulta, el sector turístico catalán ha visto su cifra de negocios caer un 15% con respecto al mismo periodo del año anterior, según la federación patronal Exceltur, que incluye a grandes cadenas hoteleras.

Cataluña, con su capital Barcelona y sus playas de la Costa Brava, es la región española que recibe más turistas extranjeros. Más de 18 millones de ellos visitaron la región en 2016, cerca de un cuarto de todos los visitantes recibidos por España ese año.

En Barcelona, la emblemática avenida de Las Ramblas se mostraba este martes repleta de personas, entre ellas muchos turistas, que disfrutaban del sol en terrazas o a bordo de los buses turísticos.

Pero los comercios de la zona han notado una baja en la actividad.

"Se nota, hay menos turistas desde el 1 de octubre. El total de ventas ha bajado bastante, un 25%. Es muy preocupante", explica a la AFP Susana García, 44 años, en su puesto de confiterías en célebre paseo.

"Si tú pones la tele, y vas a Barcelona, y ves que la policía está pegando a la gente, y que dicen que no hay democracia, ¿tú irías?", se pregunta.

José Luis Morais también ha notada el descenso en las ventas en su kiosko de periódicos, pero a su juicio "influye más el atentado que la situación política en Cataluña", dice en referencia a los ataques yihadistas que dejaron 16 muertos en agosto en Barcelona y Cambrils.

Según Exceltur, el impacto en el turismo de los atentados fue una caída del 5% de la cifra de negocios en septiembre.


¿Golpe al empleo?

Varios países como Alemania, Estados Unidos o Francia han aconsejado cautela a sus ciudadanos en Cataluña. Las compañías Iberia y American Airlines han ofrecido cambiar gratuitamente las fechas de vuelo a la región. En algunos hoteles de Barcelona, los precios de las habitaciones se han reducido a la mitad.

En cuanto a los cruceros, para los que Barcelona es uno de los principales puertos de Europa, el impacto ha sido limitado. Solo uno anuló su escala en Barcelona el 1 de octubre y otro la postergó unos días, según una portavoz del puerto, visitado por unos 800 barcos al año.

Pero las consecuencias podrían hacerse sentir en los meses venideros.

Las reservas tanto de hoteles como de medios de transporte han sufrido una baja del 20% hasta fines de año con respecto al nivel habitual, y podrían alcanzar hasta un -30% si la crisis se prolonga, advierte Exceltur.

Las pérdidas para la economía catalana, para la que el turismo representa un 12% de su PIB, serían de entre 1.200 y 1.800 millones de euros, según Exceltur, que constata en las empresas "un frenazo muy significativo a todas la inversiones que estaban previstas antes del final del año 2017".

Si la crisis persiste, el empleo sufrirá de "manera muy notable", asegura Exceltur, toda vez que unas 405.000 personas trabajan en el sector en Cataluña, entre ellas muchas personas con contratos precarios.

El resto del país no ha sido alcanzado de momento por una baja de reservas, pero una desaceleración en Cataluña puede frenar el dinamismo de un sector en plena efervescencia y que es crucial para la economía española.

El gobierno español acaba de reducir su previsión de crecimiento para 2018 a 2,3% contra el 2,6% previamente establecido, debido principalmente a la "incertidumbre" por la crisis en Cataluña.

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