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Fecha de publicación: 2017-07-08

Celina de Sola: Una líder que cambia la vida de las jóvenes

Glasswing ya tiene operaciones en seis países, pero impulsa proyectos en 12. Sobre ese crecimiento Celina dice que se ha logrado armar un equipo donde las mujeres son clave.

José Barrera - estrategiaynegocios.net

Sudán del Sur, Afganistán, Indonesia e Irak, son algunos de los lugares en conflicto -y desastres naturales- donde Celina de Sola viajó como voluntaria, lugares difíciles no solo para una mujer sino para los programas de asistencia en general.

“Nunca he querido hacer nada más, quise ser veterinaria… quizá entre los 13 y 14 años… me gustaba porque soy aficionada de los animales”, dice Celina quien es desde joven una activista que finalmente decidió respaldar causas humanitarias. “No me imagino en ningún otro sector, me encanta mi trabajo”, sentencia.

Su camino en este sentido se inició en Estados Unidos, donde trabajó en programas de apoyo para inmigrantes a la edad de 19 años, una ruta que le ha llevó vez más lejos, pero con un norte bien definido: ayudar a otros.

Tras especializarse en la ayuda humanitaria y desempeñarse como trabajadora social y salud pública, regresó a Centroamérica para poner en marcha un proyecto que busca transformar las comunidades más vulnerables en la región: Glasswing International, entidad que cofundó y donde funge como vicepresidenta de operaciones.

En ese camino, Celina sostiene que si bien su experiencia ha girado en torno al asistencialismo sus más grandes influencias estuvieron en casa. “Siento que mis influencias más grandes fueron antes de los 13 años. Mi mamá, por su pasión y compromiso, y mi hermana por su determinación y fuerza. Ambas me han influenciado y las admiro intensamente”, añade.

En las alas de Glasswing

El concepto de esta organización –que nació en El Salvador- se sustenta en “fomentar el cambio invirtiendo en los recursos y fortalezas ya existentes en la comunidad, así como su infraestructura y su gente”.

El nombre proviene de la mariposa glasswing -originaria de Centroamérica y México- y su elección no al azar. “(La mariposa) tiene sus alas de color transparente que representa nuestro compromiso para trabajar con total transparencia. Como la transformación de la mariposa, nosotros también creemos que un acto pequeño puede lograr grandes cosas”, resume Glasswing International en su significado, el que -siguiendo con su relación con la mariposa- ayuda a cientos de jóvenes a descubrirse y volar más lejos.

Celina es sencilla y muy franca, se define como “manos a la obra” y pese a su gran liderazgo en Glasswing prefiere hablar de equipos y construcción colectiva, los cuáles en muchos casos son liderados por mujeres –tanto en la esfera pública como la privada- que logran articularse para mejorar las condiciones de vida de jóvenes que viven en condiciones de riesgo, no solo por el bajo ingreso económico familiar, sino porque son presa de la violencia.

“Siento que todos tenemos muchísimo por hacer para asegurar la equidad en el acceso a oportunidades. Tengo la oportunidad de trabajar en un sector donde este es nuestro trabajo diario y con colegas increíbles comprometidos con la justicia social”, describe.

Celina considera que su vida ha sido privilegiada y que busca retribuir algo de lo que tuvo a la sociedad. “Uno empieza su vida sobre cierto contexto, nací con muchas oportunidades y no tiene que ver con quien soy como persona. Comencé mi vida en condiciones que me permitieron desarrollarme, con educación familia estable y mucho apoyo”, describe la activista que ve en esos privilegios la necesidad de entregar mucho de ello a la sociedad.

Agrega además que su rol consiste en facilitar, catalizar y juntar a gente que normalmente no se une para tomar acción y obrar para el bien común.

Pero aunque reconoce que mucho del trabajo es de escritorio, una de sus mayores satisfacciones está en el terreno trabajando en las comunidades.

Glasswing ya tiene operaciones en seis países, pero impulsa proyectos en 12. Sobre ese crecimiento Celina dice que se ha logrado armar un equipo donde las mujeres son clave.

“Trabajo con la juventud y la niñez si se les da la oportunidad es increíble como ellos pueden desarrollarse. Cumplir dar las oportunidades ver como ellos pueden irse transformando y desarrollando liderazgo, comunicación, empatía y trabajo en equipo”, destaca.

Sin embargo, no son los únicos valores que Glasswing lleva a las comunidades, también se instruye en habilidades financieras y emprendedoras, todo enfocado en la población estudiantil de escuelas públicas.
“Todos sabemos que hay muchos retos, me inspira cada día ver como las cosas pueden mejorar y mantener a pesar de lo negativo que uno puede ver… de los retos de la violencia”, valora.

Pese a que entidades como Glasswing han logrado avances, considera que hay retos pendientes que se deben abordar y pone por ejemplo visibilizar y dignificar a la industria de mujeres domésticas.

El tema generalmente pasa desapercibido en sociedades como la salvadoreña, donde este tipo de empleo -en la informalidad- se presta a una serie de abusos, desde bajos salarios, hasta condiciones de semi esclavitud.
“Hay mujeres que trabajan en hogares y no tienen tiempo de ver a sus familias”, dice sobre un tema que ve de forma más personal y en el que insiste debería haber un cambio por el bien de la sociedad.

“Cuando hablamos del apoyo de mujer a mujer tenemos que incluir a todas las mujeres, tenemos que abrir oportunidades a nuestras pares en todo tipo de contextos, porque todas queremos tener tiempo connuestras familias y todas queremos superarnos”, dice Celina que valora que en el día a día de Glasswing se ven las consecuencias de niños que no tienen presencia de su papá o mamá o de las domésticas, que pueden trabajar 2 o 3 semanas sin descanso y sin ver a sus familias.

Emprendedores sociales salvadoreños

En 2007, Celina de Sola, su hermano Diego de Sola y su esposo Ken Baker fundaron Glasswing International en San Salvador, El Salvador.

El enfoque intersectorial de Glasswing crea alianzas con gobiernos nacionales y locales, empresas, organizaciones no lucrativas y sociedad civil.

Actualmente Glasswing International tiene su sede central en Nueva York, EEUU, una oficina central en Latinoamérica en San Salvador, El Salvador. Aemás cuenta con oficinas regionales en Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. Adeás cuenta con oficinas de proyectos en Aruba, Barbados Colombia, Ecuadro, Guyana, Jamaica, México, Venezuela y Trinidad y Tobago.

Celina de Sola
Vicepresidente de programas y cofundadora de Glaswing International.
Su mayor logro: ver como cada día las cosas pueden mejorar.
Sueña con: Asegurar la equidad y el acceso a oportunidades.
Su frase: “No vayas donde te lleve el camino, mejor ve donde no haya camino y deja un rastro”.

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