Master en Crisis, empezaron las clases

December 17, 2009 11:54 by Admin

Sortear la crisis, día a día, al interior de las empresas es hoy el mejor entrenamiento al que un ejecutivo puede aspirar. Quienes sepan aprovechar la coyuntura para entrenarse, tienen el futuro allanado. ¿Cómo sacar partido al momento? Van aquí siete lecciones claves.

Sergio Méndez *

“Las lecciones que se pueden aprender en la mejor escuela de negocios de un gerente es … la empresa. Aproveche estos tiempos para cursar una Maestría en Crisis“.

Este no es un anuncio comercial, ni mucho menos la primera promoción de la Maestría en Crisis, impartida por una prestigiosa escuela de negocios; si fuera así, les podría asegurar que el cupo estaría completamente lleno.

Más bien, esta es una invitación que ningún gerente puede rechazar ni postergar. Esta maestría que nos está obligando la crisis a cursar, la tenemos que ver desde una perspectiva de alumnos ansiosos de conocer y aprovechar al máximo las enseñanzas que estamos experimentando.

Usted no pagará nada por cursarla, pero el no hacerlo sería desaprovechar una excelente oportunidad, lo que le puede afectar su carrera gerencial.

Sin duda alguna, el 2009 será recordado por todo gerente, ejecutivo o líder empresarial como un año sorpresivo, agotador, tenso y, sobre todo, con grandes cambios que afectaron la toma de decisiones en cada uno de sus puestos. Y sujétese bien, porque el 2010 nos trae varios desafíos y sorpresas que pondrán en evidencia la calidad de las decisiones de un gerente.

Aproveche este escenario para convertirse en un excelente gerente-alumno y de esta forma podrá aplicar las enseñanzas aprendidas en su rol gerencial.

Como en cualquier proceso de aprendizaje, usted deberá cumplir con una serie de requisitos: confianza en sí mismo, disciplina, dedicación, humildad y una alta disposición para aprender.

Le puedo garantizar que esta Maestría en Crisis que usted está cursando le dejará grandes lecciones para su vida personal y profesional, y si bien es cierto que nadie ha dicho que sea fácil, quienes la han cursado tampoco han dicho que sea imposible.  

Me he permitido incluirle una guía con algunos consejos que le permitirán sacar mayor provecho a su Maestría en Crisis. Aquí van:

Lección 1: Dígale adiós a la ley del mínimo esfuerzo. Esta es la gran justificación de los estudiantes que se conforman con pasar "raspando" una materia. Esta ley no predice que alguien que pasa raspando un año universitario será un mal gerente, ni por el contrario que un excelente estudiante sea sinónimo de un excelente gerente. En el ámbito gerencial la ley del mínimo esfuerzo se traduce en una serie de malos hábitos que evocan al conformismo y a la comodidad en las responsabilidades gerenciales de muchos ejecutivos, sin saber que con ello se socava la posibilidad de desarrollar el mayor potencial que tenemos.

Si a algo nos acostumbraron la bonanza y la abundancia de recursos que existían en nuestros presupuestos fue a no dar más de lo que podíamos dar. La frase preferida de "haré mi mayor esfuerzo, pero no prometo nada" es hoy prohibitiva en las conversaciones de gerencia. Ningún gerente ni su equipo de trabajo pueden darse el lujo de trabajar bajo este esquema, pues como en cualquier programa de aprendizaje, este esquema de estudio le puede costar su carrera gerencial. Reflexione un poco sobre cómo se verían afectadas la eficiencia y la eficacia de su gestión, si su equipo trabajara bajo un enfoque del mínimo esfuerzo.

Lección  2: Enfóquese en decisiones estratégicas. Así como en las clases, las notas hablan de los buenos alumnos, la calidad de sus decisiones dirán mucho de usted. Le puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que en los últimos meses se ha incrementado el número de decisiones gerenciales que tiene que tomar como ejecutivo y, dentro de las decisiones que ahora toma, el mayor porcentaje es de carácter estratégico.

Antes de la crisis, muchos ejecutivos con amplios presupuestos y elevados niveles de libertad para experimentar y corregir si era necesario, se convirtieron en unos excelentes gerentes-ejecutores de presupuestos que, por querer defender a los peones, sacrificaban a la reina en su juego de ajedrez.

La frase de "echando a perder se aprende", no está incluida dentro del pensum de esta Maestría en Crisis. Sino, reflexione sobre lo siguiente: su compañía le solicita una reestructuración de su área y le pide el recorte de 200 empleados, o le solicita que diseñe una política de créditos para poder garantizar los ingresos de la empresa en un plazo menor, a sabiendas de que cualquier decisión que tome afectará directamente su nivel de ventas.

¿Estaría usted dispuesto a hacer valer esta frase en una reunión de  junta  directiva si los resultados de sus decisiones no fueron los esperados?  Antes, usted podía esperar de su organización que le pasara un examen para evaluar la calidad de su toma de decisiones, y usted podía elegir aquellas preguntas de respuesta abierta. y era muy fácil poder justificar los resultados de su gestión.

En esta maestría los exámenes son más frecuentes y las preguntas que le hacen son de falso y verdadero. Si usted quiere mantener sus resultados, tiene que decidirse por la respuesta correcta. ¡No puede fallar!

Lección 3: Las oportunidades no son para todos. Muchas veces hay que crear las oportunidades o salir a buscarlas. Las oportunidades, al igual que los recursos, son limitadas. Es decir, no son para todos. A esta crisis sobrevivirán aquellos alumnos que estén dispuestos a cambiar su forma de pensar y actuar.

Cada gerente, en este momento, está experimentando varias facetas de la crisis en sus distintas expresiones, pero de algo sí tenemos que estar claros: muchos de sus colegas desaprovecharán esta brillante oportunidad de aprendizaje y ni cuenta se darán. Espero que no se den cuenta muy tarde y que solo vean pasar la crisis como una etapa más de sus carreras profesionales.

En la actualidad no es el grande quien se come al pequeño, sino el rápido el que deja atrás al lento. La burocracia y los procedimientos engorrosos que los mismos gerentes diseñan para poder justificar sus puestos, tienen que quedarse en el pasado. Su función gerencial debería estar orientada a diseñar una estructura 100% centrada en el cliente y enfocar todos sus esfuerzos en ella.

Acá no hay espacio para la suerte, ni mucho menos para los milagros que muchas veces esperamos en nuestras sillas ejecutivas. Las oportunidades están allá afuera donde está su cliente, al igual que el mejor talento que quiere contratar, así como las negociaciones de financiamiento para capitalizar su empresa. Clausure su escritorio y salga a explorar nuevas oportunidades; estas no llegarán a su oficina si usted no sale a buscarlas.

Lección 4: De regreso a lo básico. Las emociones le pueden fallar en estos tiempos, y son tan impredecible como los altibajos que están afectando los indicadores de Wall Street. En este escenario, usted tiene que trabajar bajo tres virtudes: prudencia, austeridad y fe (olvidadas por muchos ejecutivos).

¿Es algo nuevo lo que le estoy diciendo? No, en realidad estos principios y otros fueron los que dieron vida a la construcción de grandes imperios empresariales. Estos mismos fueron en algún momento olvidados por los altos ejecutivos y hoy la misma ley del orden nos hace regresar a lo básico.

Si usted escucha a la mayoría de los expertos, ellos recomiendan mucha prudencia en sus decisiones gerenciales. Lo que quieren transmitir, en el fondo, es que usted tiene que incorporar tres elementos en sus decisiones: han de ser justas, adecuadas y cautelosas. Esto debería obligar a usted a tomar decisiones más consensuadas y con más elementos de juicio.

La otra virtud que tiene que tomar en cuenta en sus decisiones es la austeridad, la cual le permitirá poder entender que no es una época para hacer derroche de los recursos y que rigurosamente debe aplicar esta cualidad en cada área de mejora en su organización. Ahora bien, ¿qué tan fácil es ser austeros?

En estos escenarios es necesario serlo, pues un pequeño agujero puede hundirle el barco. Acá es donde la razón compite con la emoción, porque muchas veces la austeridad se transforma en una reducción de costos que puede imponerle la decisión de prescindir de personal de su organización.

Y por último, una de las más grandes virtudes del hombre, la fe, la cual es la firme convicción de que pasará lo que usted cree e inclusive aquello que no pueda ver; es la base de la confianza y de la esperanza. Ahora bien, a estas tres virtudes que vale la pena rescatar, súmele trabajo duro, dedicación y entrega, pues "no solo de fe vive el hombre",  también hay que meterle acción.

Su gran desafío como gerente deberá estar enfocado en convencer a su equipo de trabajo de que es necesario poner en práctica esas virtudes.

Lección 5:  Aprender a máxima velocidad.  El conocimiento es como el agua; para que sea pura, tiene que correr constantemente. Como alumno de esta Maestría en Crisis, tome en cuenta que la mejor forma de aprender de esta crisis es siendo humilde y honesto consigo mismo.

No permita que dentro de su proceso de aprendizaje se incorporen pensamientos como: "esto ya me lo sé", " ¿qué me va a decir mi empleado respecto a lo que tengo que decidir?", "de acuerdo, lo aprenderé pero a mi manera", "esto lo deberían estar aprendiendo otros (mi jefe, mis colegas, mis subalternos)". Las soluciones a sus grandes dilemas empresariales, pueden estar en lo más obvio.   

Lección 6: Búsquese un mentor. No juegue con usted mismo. Conozco personas que se la pasan estudiando toda la vida para que cuando estén "bien preparadas" se decidan a tomar los riesgos para lograr sus objetivos. El problema es que mientras usted avanza en su nivel de conocimientos, notará con sorpresa que hay mucho más por aprender, que el conocimiento es como un mar infinito y francamente nunca podrá bebérselo usted todo. Esperar saberlo todo para actuar y tomar decisiones es entrar en un sofisma de distracción que lo inhabilitará.  

De acuerdo con encuestas que normalmente realizamos entre nuestros clientes (más del 50% de los gerentes no pasan de los 35 años y para un alto porcentaje, esta es su la primera crisis que  tienen que afrontar), podríamos concluir fácilmente que no se cuenta con los conocimientos y las herramientas necesarias para enfrentar este fenómeno de la economía. Y si a esto le sumamos que actualmente un gerente tiene recursos limitados, no puede fallar en sus decisiones y tiene que obtener resultados a corto plazo, no necesita terminar una Maestría en Crisis para poder actuar.

Decídase a buscar un mentor que le acompañe y brinde su experiencia para facilitarle la toma de decisiones. Hoy usted puede disponer de coaches empresariales, asesores, consultores o bien inscribirse en un seminario, curso o maestría en donde expertos le den una orientación sobre algún dilema empresarial que usted tenga que resolver. Tome en cuenta que si alguien ya pasó por el camino, le será mucho más fácil mostrárselo a usted.

Lección  7: Adicción por la creatividad. Esta es una de las materias de su maestría que no puede dejar de cursar. Si usted no se considera creativo, hoy no hay tiempo ni para pensarlo, ¡tendrá que serlo!. Este es un escenario donde en el que ya nada es estático y donde la única forma de competir será la de diferenciarse de los demás, provocando dentro de su organización propuestas claras de innovación. No olvide que la creatividad es la madre de la innovación y si usted quiere hacer verdaderos cambios y transformaciones, ahora es el momento.

No deje la creatividad para mañana como un punto de agenda en su actividad gerencial que va posponiendo conforme avanzan los días. Comunique de forma clara y asertiva a su equipo de trabajo el escenario en el que se encuentran y promueva la confianza para que de su mismo equipo de trabajo emerjan soluciones a sus dilemas gerenciales.

A Albert Einstein, en una de las entrevistas que otorgó a la prensa en medio de la crisis económica que enfrentaba el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, preguntaron: "Señor Einstein, ¿hay algo más importante que el conocimiento para resolver la crisis?" Y él contestó: "En época de crisis solamente hay algo que se antepone al conocimiento y es la creatividad".

Le deseo muchos éxitos en su Maestría en Crisis y, como en cualquier proceso de aprendizaje, su disposición a aprender, su dedicación y su disciplina le permitirán obtener créditos para la Maestría de la Vida. a la cual todos hemos sido llamados.

*  Director general del Call Center Institute para Centroamérica. Director general de Panamerican Consulting Group para Centroamérica. Director general para Guatemala, El Salvador y Honduras de Seminarium de Chile (representantes de las universidades de Michigan, Berkeley, Kellogg, Chicago y Yale, de Estados Unidos).


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