España está usando fondos de pensión para comprar deuda soberana

Un 90% de los fondos que garantizan las pensiones de los españoles se invirtieron en deuda soberana.
España ha estado vaciando sigilosamente la mayor alcancía del país, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que ha usado como comprador de última instancia de los bonos del gobierno, una operación que plantea dudas sobre el papel del fondo como garante de las futuras pensiones.
La maniobra, que ha pasado casi desapercibida, está por concluir ya que queda muy poco dinero disponible. Al menos 90% del fondo de 65.000 millones de euros, unos US$85.700 millones, han sido invertidos en deuda española cada vez más riesgosa, de acuerdo a cifras oficiales, y el gobierno ha comenzado a retirar dinero para realizar pagos de emergencia.
Aunque la tendencia ha generado poca atención o controversia, preocupa a los relativamente pocos analistas financieros independientes que estudian el Fondo, quienes indican que el gobierno se quedará con un lugar menos al que acudir para financiarse cuando enfrenta otro año de recesión y severas medidas de austeridad.
Algunos analistas opinan que esta presión podría obligar al gobierno encabezado por Mariano Rajoy a solicitar un rescate este año del fondo de la Unión Europea, una gestión que acarrea un alto riesgo político y que busca evadir.
También existen preocupaciones de que las reservas de la Seguridad Social para pagar a los futuros pensionados se están agotando más rápido de lo previsto.
El gobierno retiró en noviembre 4.000 millones de euros del fondo de reserva para pagar pensiones, la segunda vez en la historia en que lo ha hecho. La primera fue en septiembre, cuando sacó 3.000 millones de euros para cubrir necesidades no especificadas.
Los dos retiros de emergencia combinados rebasaron el límite legal anual, por lo que el gobierno tuvo que aumentarlo temporalmente.
“Estamos muy preocupados por esto”, indicó Dolores San Martín, presidenta de la mayor asociación de pensionados en Asturias, una región que cuenta con uno de los porcentajes más altos de jubilados de España. “Simplemente no sabemos quién pagará las pensiones de los que ahora son más jóvenes”, aseveró.
En los años previos a la crisis mundial de 2008, algunos países como España, Finlandia y Francia crearon fondos de estabilización de las pensiones con el dinero sobrante del pago de algunas pensiones. Las reservas serían guardadas para años futuros.
Tras el comienzo de la crisis, algunos de estos países comenzaron a utilizar los fondos para otros fines, como compensar la caída en la demanda de los inversionistas extranjeros por sus bonos soberanos.
“El fondo [español] es un truco contable”, dijo Javier Díaz-Giménez, profesor de economía de la escuela de negocios IESE. “El gobierno está prestando dinero a otro poder del gobierno”.
Los funcionarios españoles defienden la inversión en los bonos soberanos por parte del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Aseguran que la práctica es sostenible siempre y cuando España no pierda acceso a los mercados de capital.
Pero algunos analistas indican que a España no le será fácil encontrar compradores para los cerca de 207.000 millones de euros en deuda que planea emitir en 2013 para costear las operaciones del gobierno central, los vencimientos de deuda de 17 gobiernos regionales y las facturas de energía retrasadas. “Mientras los inversionistas extranjeros se marginen del mercado de deuda española, necesitarán todo el apoyo que puedan reunir de las empresas locales”, puntualizó Rubén Segura-Cayuela, de Bank of America-Merrill Lynch.






El Fondo de Reserva de la Seguridad Social (FRSS) en España no tiene el mismo papel que en otros países en los que la capitalización de las pensiones tiene un mayor protagonismo. En nuestro país, el FR no está constituido por las cotizaciones anuales –o una proporción de ellas− al sistema de Seguridad Social, sino que se dota con una parte del superávit por operaciones corrientes del Presupuesto de la Seguridad Social, algo que viene haciéndose desde 2000.
La discusión de cómo materializar el FR, de cómo invertir, ha sido objeto de discusión durante todo el tiempo. Si bien, inicialmente, se invertía mayoritariamente en la adquisición de deuda pública española, pronto se llegó a una proporción de deuda pública de otros países europeos (Alemania, Francia y Países Bajos) que alcanzó casi el 50% del patrimonio del FR (2006-2008).
En los momentos en los que la rentabilidad de la renta variable era más elevada, se estuvo a punto de invertir en Bolsa, e incluso se discutió la conveniencia de externalizar la gestión de una parte del patrimonio del FP.
La crisis financiera en 2008 paralizó los cambios en este sentido y puso de manifiesto las ventajas de un modelo de inversión de poco riesgo, con gastos de gestión muy bajos. Dicho sea de paso, el FR ha estado acumulando rentabilidades muy superiores a la de los planes de pensiones de renta fija.
La estrategia de inversión cambio en 2009, apostando, desde entonces, por la inversión de los recursos del Fondo en activos financieros españoles frente a los extranjeros, sin duda ante el empeoramiento de las condiciones para su colocación en los mercados internacionales. Por tanto, la utilización del FP para adquirir deuda pública española no se trata de un recurso de última hora.
Se dice que el actual comportamiento del FR está reduciendo la diversificación y no minimiza los riesgos de la inversión, aunque la cuestión de minimización de riesgos es, visto el comportamiento en estos años del mercado financiero y de las agencias de calificación, una cuestión discutible. Lo que sí sabemos es que constituye un apoyo a otra administración pública española por su colaboración en la financiación del déficit público y ha dejado de ser un inversor en la adquisición de deuda de otros países de nuestro entorno. Además, los mayores intereses devengados por la deuda española suponen mayor rentabilidad para el FR.
Otra cuestión, sin embargo, es discutir sobre la funcionalidad del FR, sobre la que se puede decir que, al margen de cómo se hayan materializado sus inversiones, poco podrá hacer en situaciones de dificultades graves −como lo es la situación actual si se prorroga la falta de recaudación por cotizaciones−. Mientras tanto, a pesar de ser una ficción contable, sí cumple la función de hacernos ver a la Seguridad Social como algo distinto del Estado.
Para más información sobre los criterios de inversión del FR y los informes remitidos al Congreso:
http://www.seg-social.es/Internet_1/Estadistica/FondodeReservadelaS48074/index.htm