Capacitación empresarial en AL: ¿dónde están las mujeres?
Existe una clara relación entre el nivel de educación alcanzado y el empleo otorgado.
Por: Susan Clancy, Centro para el Liderazgo de la Mujer
Incae Business School
De acuerdo con las estadísticas del Foro Económico Mundial, las mujeres en Latinoamérica tienen más educación formal que los hombres. Durante los últimos cinco años, cerca de un tercio más de mujeres que hombres, completaron su educación universitaria.
Existe una clara relación entre el nivel de educación alcanzado y el empleo otorgado. Desde 1985 la participación laboral de las mujeres en Latinoamérica ha aumentado de un 30% a llegar a representar un 60%. De acuerdo con estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo, dentro de 20 años las mujeres y los hombres tendrán la misma oportunidad de estar empleados.
Debido a que las mujeres tienen casi la misma oportunidad de tener empleo y que es más probable que cuenten con educación universitaria, ¿por qué será que hay tan pocas mujeres en las escuelas de negocios?
Una reciente clasificación de programas de MBA en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, la cual fue realizada por el diario El Economista, indica que las mujeres representan menos del 30% de la clase graduanda de MBA. Esta cifra no ha cambiado desde el 2002.
De acuerdo con investigaciones realizadas por el Centro para el Liderazgo de la Mujer, de INCAE, hay dos principales razones:
Primero, los programas de MBA implican una gran inversión financiera. En general se ha demostrado que las mujeres toman menos riesgos que los hombres, y esto hace que sea menos probable que ellas decidan abandonar el mercado laboral cuando el beneficio de esto les parezca algo incierto.
“Realizar un MBA puede resultar costoso, y es un compromiso de tiempo considerable”, dice Mary Miller, asistente del decano de admisiones de Columbia Business School en Nueva York. “Hemos encontrado que, en particular, las mujeres quieren estar seguras de que están tomando la decisión correcta”, agregó.
Las mujeres de Latinoamérica concuerdan con esta noción. La respuesta más común que recibimos, en una encuesta dirigida hacia mujeres que trabajan en empresas multinacionales en Latinoamérica, sobre por qué no realizaban un MBA fue: “Es demasiado caro”.
Segundo, realmente no quieren hacerlo. Muchas de las mujeres encuestadas piensan que los programas de MBA están designados para los hipercompetitivos, con personalidades de tipo A. En palabras de una encuestada: “capitalistas despiadados motivados por la maximización de las ganancias a corto plazo, en lugar de pensar en los beneficios a largo plazo”.
Un grupo grande y coherente de datos indica que las mujeres están más interesadas en aquello que cumple con un propósito y es significativo, versus el poder o el dinero. John Fernandes, presidente de la Asociación de Avance de las Escuelas de Negocios (Association to Advance Collegiate Schools of Business) nos dice que “a medida que las escuelas de negocios empiezan a enriquecer su énfasis de enseñanza, enfocado en maximizar las ganancias, hacia una visión más amplia y comprometida con el beneficio social, creo que más mujeres, quienes actualmente no están interesadas en trabajar en Wall Street, quizás consideren un MBA como una opción para avanzar sus carreras”. Esperemos que así sea.
El mundo necesita a más mujeres en las escuelas de negocios. ¿Por qué? Porque el mundo necesita a más mujeres en puestos de liderazgo y un MBA es una herramienta crítica que les ayudará a llegar a estas posiciones.
Hoy en día en Latinoamérica, la mayoría de las posiciones de liderazgo tanto públicas como privadas, están ocupadas por hombres. Como consecuencia, todas las decisiones críticas son tomadas por los hombres. Para cualquier organización o país que quiere mantenerse competente en un mercado global hipercompetitivo, esto necesita cambiar.
Primero que todo, cada vez más las mujeres representan a los consumidores del mundo. A consecuencia de la entrada global de las mujeres a la fuerza laboral, US$15 billones serán generados por las mujeres en los siguientes cinco años, un mercado emergente más grande que India y China combinados. Ninguna organización puede desarrollar productos, servicios o políticas para satisfacer las necesidades del mercado sin aprovechar de su talento femenino.
Segundo, existe contundente evidencia en distintos campos de economía, psicología y negocios, demostrando que aquellos equipos de trabajo que cuentan con diversidad de género toman decisiones más innovadoras. Las evidencias vienen de un grupo creciente de investigaciones vinculando a la inclusión de mujeres en los equipos de alta dirección y en las juntas directivas, con un mejor desempeño financiero (retorno de capital ROE, retorno sobre la inversión ROI) a través de distintos sectores.
“La sociedad en general se beneficiaría de tener un porcentaje más alto de mujeres con un alto nivel de responsabilidad en las empresas”, nos dice el profesor Valter Lazzari, director del programa de MBA en SDA Bocconi en Milán.
“Ellas son más analíticas, reflexivas y más cuidadosas. Son menos dadas al problema que representa el exceso de autoconfianza. Estoy convencido de que si hubiéramos tenido a más mujeres encargadas de dirigir los bancos, la crisis financiera no hubiera ocurrido de la misma manera”, agregó.
En las palabras de una gerente general de una empresa multinacional en Costa Rica, “si miro hacia la mesa directiva de una organización y veo que está compuesta solo por hombres, mayores de 50 años, quienes tienen esposas que son amas de casas, sé que esta organización está muy mal. El mundo está cambiando muy rápidamente. Esa organización va a tener que ponerse al día”.
¿Cuál es el mensaje para las escuelas de negocios?
En las palabras del rector de Incae, Arturo Condo: “Incae está comprometido con el reclutamiento y la capacitación de mujeres líderes. Somos la primera escuela de negocios en Latinoamérica en tener cursos específicamente diseñados para tomar en cuenta las barreras de liderazgo y las oportunidades que enfrentan las mujeres. También tenemos con objetivo específico alcanzar el 50% de participación femenina en nuestro programa de MBA de tiempo completo, para el 2014.”
Es necesario que más escuelas de negocios desarrollen clases e iniciativas dirigidas hacia las. Igualmente, deben reconsiderar la orientación hacia la maximización de las ganancias y convertirla en parte de un objetivo mayor de beneficio social. Finalmente, deben contratar a más mujeres como parte de su facultad.
¿Cuál es el mensaje para las organizaciones?
Empiecen a motivar e invertir en el entrenamiento profesional de su talento femenino. Para permanecer competitivos, van a necesitar a más mujeres en posiciones de liderazgo.
¿Cuál es el mensaje para las mujeres?
Vayan a una escuela de negocios. No por el dinero o salario que obtendrán, no por el poder que tendrán, sino por el bien de las organizaciones, comunidades y familias a las que sirven. Se necesita de su liderazgo, y un MBA les ayudará a llegar a ello.
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